6 de septiembre de 2011

Impartición de justicia, ciencia y diferencia cultural: Instantáneas de un viajero perdido

Por: Héctor Ortiz Elizondo

Coordinación Nacional de Antropología, INAH.

Hoy día nos enfrentamos a una notable proliferación de discursos y propuestas encaminadas a reconocer derechos específicos para los pueblos indígenas, legitimados como una necesidad de resarcir deficiencias o retrasos en el sistema jurídico, reivindicación a la que sin duda nos sumamos. Sin embargo, los fenómenos que dieron pie a la situación de discriminación que ahora se pretende resolver no pueden explicarse como un simple “olvido legislativo” de este sector nacional. Debemos reconocer que su prolongada situación de exclusión es producto de acciones específicas de Estado fundadas en la negación de las diferencias sociales, culturales y de clase que pretendidamente impedirían llevar a cabo el Proyecto de Nación propuesto por los sectores sociales más privilegiados. Las huellas de ese proyecto homogeneizante no sólo se pueden rastrear en sus resultados empíricos, sino además en los códigos, decretos, disposiciones y reformas legales que han acompañado la historia legal mexicana.

Pero también existen mecanismos más sutiles de exclusión incorporados a la cultura nacional y, más aún, a las bases teóricas presuntamente neutras que dan cuerpo a las doctrinas científicas, incluidas aquellas que pretenden explicar el fenómeno. Los discursos contemporáneos, que procuran reivindicar la pluralidad cultural del país describiendo su fáctica presencia, suelen configurar imágenes de comunidades armónicas ajenas al contexto nacional, referidas como si su autonomía legal y cultural fuera una realidad empírica y no una meta programática que aún está lejos de cumplirse.

En esta perspectiva se olvida que, a pesar de que podemos construir igualdades esencialistas basadas en propuestas filosóficas o disposiciones judiciales, las diferencias fenomenológicas siguen apuntalando prácticas discriminatorias y relaciones sociales desiguales, mismas que dan pie a hechos y situaciones de injusticia. Así ocurre cuando se entrecruzan códigos culturales diferentes, un encuentro que en principio debiera ser entre pares, pero que en la práctica llevan a un enfrentamiento de valores que ocurre desde diferentes posiciones de poder y entre agentes con distintas posibilidades de comunicar e imponer su forma de entender el mundo.

La realidad cotidiana de los pueblos indígenas de México cae sin duda en esta situación: cambiar sus vestimentas, hacer un uso exclusivamente privado de sus lenguas y renegar de ellas en público, ocultar su incomprensión sobre el funcionamiento de la sociedad nacional, son algunos fenómenos a partir de los cuales el indígena incorpora, reconoce y reproduce su situación de exclusión social. En palabras de Bonfil estos son problemas que nos remiten de nuevo a la situación colonial, a las identidades prohibidas y las lenguas proscritas, al logro final de la colonización, cuando el colonizado acepta internamente la inferioridad que el colonizador le atribuye, reniega de sí mismo y busca asumir una identidad diferente.1

El sistema legal mexicano, al negar la heterogeneidad de los sujetos sociales por fidelidad dogmática al principio de igualdad ante la ley, al legislar desde su propio discurso universalista en vez de generar espacios para que surjan otros discursos, o bien engendrar un discurso plural propio, crea y reproduce desigualdades reales, ocultas tras un telón retórico colgado de una igualdad de los sujetos jurídicos.

Al mismo tiempo y desde su propia trinchera, las disciplinas científicas, amparadas en la supuesta objetividad positivista, respaldan y elaboran sus propios mecanismos de exclusión, particularmente al construir modelos explicativos lineales y unicausales, e intentar dar sentido al quehacer humano basados en teorías biologicistas, omitiendo los factores de poder que dinamizan las relaciones sociales y minimizando las especificidades que son producto de la diversidad cultural. Desde estos parámetros de verdad, las ciencias dan un soporte legitimado a prácticas y leyes discriminatorias que impiden la conformación de un sistema social verdaderamente plural y democrático.

Un campo problemático poco explorado en México, en el que confluyen los tres aspectos señalados (cultura, ley y disciplinas científicas) es el conformado por las distintas formas y medios de participación de los saberes científicos como lubricantes del engranaje legal, ya sea en los cuerpos doctrinarios que abarcan la criminalística y la criminología, como en las formas particulares que puede tomar un dictamen pericial. Una de éstas es el uso del peritaje antropológico como medio de prueba, mecanismo cuyos objetivos dan pie a las reflexiones de este trabajo.2

El desenlace del caso que presento no significó ningún avance práctico en la ruta hacia un sistema de impartición de justicia plural pero, a mi parecer, ilustra los problemas que puede sufrir un indígena que se enfrenta a situaciones de diferencia cultural en condiciones desiguales o asimétricas, y asimismo nos muestra algunos elementos que confrontan el discurso etnológico con los supuestos que sustentan el actual funcionamiento del aparato de justicia.

Establecer un diálogo entre la etnología y el sistema legal,3 sobre todo en la medida en que este último siga adjudicando a sus agentes el poder y la capacidad de evaluar los motivos que llevan a un miembro de una cultura distinta a la propia a actuar en contra de lo prescrito por la ley, permitirá encontrar mecanismos que disminuyan o eviten reproducir legalmente la situación de marginación y discriminación en la que se encuentra la población indígena mexicana.

De regreso a casa

El caso que pretendo discutir comienza con una simple crónica periodística, aparecida originalmente como nota roja, en el que se registraba el regreso a México de un indígena triqui liberado después de haber permanecido dos años en un hospital psiquiátrico del Estado de Oregón, al oeste de Estados Unidos.4

Su internamiento hospitalario era la culminación de un par de arrestos policiacos previos derivados de infracciones menores: conducta indecente, invasión de propiedad privada y agresión a un oficial de policía. Durante el interrogatorio policiaco mostró algunas actitudes que parecieron extrañas a los agentes de la ley, además de mostrarse muy poco comunicativo. Con base en este comportamiento se le declaró incompetente para enfrentar un juicio, por lo que fue remitido a un hospital psiquiátrico para una evaluación más precisa. Ya en el hospital fue interrogado detalladamente aunque, al igual que lo hiciera la policía al momento de arrestarlo, las preguntas le fueron formuladas en español, tomando en cuenta sus rasgos “hispanos” y sus datos generales. Es en estas circunstancias, el sujeto, transformado en paciente,5 acepta estar mentalmente enfermo, reconoce escuchar voces y otorga su consentimiento hipotético6 para ser internado y recibir tratamiento.

Durante su estancia se observaron síntomas de un desorden mental severo por lo que rápidamente fue diagnosticado como paranoico esquizofrénico.7 Se le aplicó una larga lista de medicamentos psicoactivos para que superara su condición patológica,8 a uno de los cuales reaccionó tan mal que estuvo a punto de morir a sólo dos meses de internación. Dos años después, al realizar una nueva evaluación rutinaria de su caso, fue finalmente dado de alta, si bien no como consecuencia de que se hubiera alcanzado la cura deseada, sino gracias al interés puesto por un grupo de jóvenes abogados en práctica institucional que revisaron el expediente médico, quienes repararon en un dato señalado en un principio pero soslayado posteriormente. En su evaluación de ingreso se sospechó que el paciente entendía el español y se sugería indagar sobre su lengua materna; a pesar de esto, en ningún momento se había intentado establecer su identidad étnica.

Siguiendo tardíamente esta pista, se localizaron dos indígenas triquis por medio de los cuales se logró dar al traste con uno de los síntomas originalmente esgrimidos por los psiquiatras evaluadores: la falta de comunicación del paciente desapareció al ser abordado en lengua triqui. Los médicos del hospital se espantaron al ser confrontados con su pequeño error y abandonaron todo esfuerzo por mantenerlo recluido. Así es como regresa a San Juan Copala acompañado por un cura estadounidense a quien había tomado confianza durante la búsqueda de intérpretes. Al mismo tiempo, se inicia la recopilación de datos para entablar una demanda por daños y perjuicios a favor del ex recluso-interno. En esta etapa, la participación del saber antropológico podía coadyuvar en el esclarecimiento de información oscurecida por la distancia geográfica y por la diferencia cultural. Esto, sin embargo, sólo en la medida en que pudiera sumarse como discurso a las voces de otros especialistas que intervienen en una causa judicial, particularmente constituyéndose como un interlocutor válido del saber psiquiátrico. Desafortunadamente en los tiempos legales, más breves que los tiempos usuales de la investigación antropológica, es poco probable modificar el lugar de la antropología dentro del procedimiento judicial. Por otra parte, el peso específico de los factores sociales en fenómenos de salud mental dependerá del desarrollo a largo plazo de recursos teóricos y metodológicos menos limitados.

Perder la identidad

Ahora bien, ¿quién es esta persona? Se trata de un hombre soltero, en ese entonces de 31 años de edad, con tres años de escolaridad, originario del rancherío de Yutasaní, localizado a cinco horas por camino de brecha desde el poblado de San Juan Copala, corazón del territorio triqui. Salió de la región acompañado de un primo y un amigo en fecha indeterminada, pero alrededor de diez años antes de su regreso. Fueron llevados a Sinaloa para la cosecha de frutales en los camiones que año con año llegan a Juxtlahuaca con ese fin. De ahí, según él mismo, llega a Ensenada, donde cruza la frontera y trabaja en distintos lugares de California, siempre en labores agrícolas, después a Oregón donde sucede lo que ya fue narrado. Ahora bien, el problema es que, actualmente, no sólo los abogados defensores admiten que muestra síntomas de algún daño cerebral, sino que su misma comunidad lo define como loco. No realiza ninguna actividad productiva; se pierde en el bosque por días; se pelea mucho con sus parientes; tiene, además, fuertes dolores de cabeza y escucha voces.

La pregunta inmediata, entonces, ya no es si se encuentra afectado de sus facultades mentales, sino por qué y desde cuándo. Por una parte, quienes lo conocían están seguros de que el joven devuelto de Estados Unidos no es el mismo que aquél a quien vieron salir de su comunidad tiempo atrás. Las autoridades de la comunidad, incluso, exigen que “los gringos” lo indemnicen por haberlo vuelto loco. Por otra parte, para el especialista psiquiátrico, un cuadro esquizoide no puede tener otro origen que una disfunción bioquímica. Por lo mismo, los factores culturales y las circunstancias sociales son en principio irrelevantes para explicar cualquier otro cambio de comportamiento que no sea neurótico.9 Sin embargo, desde la perspectiva antropológica se puede plantear una lectura diferente de los elementos significativos usados como variables para diagnosticar el caso. No me refiero a que la antropología pueda probar que “no está loco”. Me limito a aseverar que una aproximación a un fenómeno de comportamiento humano -inclusive la esquizofrenia- que no incorpore factores de tipo cultural no puede ser efectiva ni sus resultados científicamente válidos y que, en tal sentido, la práctica médica no puede cumplir su objetivo terapéutico sin considerar dichos elementos.

No obstante, incluso un estudio fundamentado en un marco analítico más amplio deberá aún enfrentarse a la escasez de datos. En nuestro caso, ampliar la base informativa significaría contar con datos más claros sobre su viaje, sus conocidos, su estancia en Estados Unidos y algunos otros aspectos de su interacción como migrante con la sociedad receptora. De contar con estos elementos, tanto médicos como abogados y antropólogos podríamos abordar el problema partiendo de una descripción más densa y con ello argumentar en forma más certera. Sin embargo, las dificultades geográficas del caso nos limitan en la comprensión de algunos aspectos, por lo que sólo abordaré aquellos datos relacionados con la existencia de dos campos de interpretación cultural distintos, problema que intentaré exponer en las próximas líneas.

Cuestión de enfoques

Aunque para la mayoría de los especialistas la ética es un simple anexo de la práctica profesional, el quehacer médico deja ver con facilidad la importancia que reviste incluso para un adecuado levantamiento de datos. El principio de una fundamentación bioética de la atención médica es, sin lugar a dudas, proporcionar al enfermo y a sus parientes suficiente información acerca de su estado de salud y las probabilidades que tiene para superar el padecimiento específico que habrá de ser tratado, a fin de que pueda dar su consentimiento para el tratamiento propuesto por el médico de una manera informada. De hecho, la entrevista al enfermo y a sus parientes es la primera fuente con la que se elabora el diagnóstico. Sin embargo, este principio cardinal del quehacer profesional médico se ve ignorado con frecuencia, sobre todo por desinterés del médico, aunque también por la falta de exigencia de sus atendidos. Esto es más evidente en la salud mental, por tratarse de pacientes cuya opinión, por antonomasia, suele estar en entredicho. En todo caso, es claro que un sujeto constreñido por la fuerza de la ley a someterse a un tratamiento médico cualquiera, queda, por lo mismo, suspendido en su derecho a rehusarlo; sin embargo, no se deriva que el médico quede asimismo eximido de respetarle ese derecho.10 A esta condicionante se suman las variables cultural y lingüística que intervienen en nuestro caso, mismas que ponen en situación de indefensión al recluso-interno, dejándolo desprovisto de herramientas para repeler o cuestionar la acción legal. A pesar de ser en sí mismo un serio problema, sumado a la superioridad que al psiquiatra le otorga la presunta inhabilidad de su paciente para comprender la realidad, se abre una brecha discursiva que impide la comunicación médico/paciente tanto en el plano de la diferencia cultural, como en el propio del saber científico enfrentado al discurso presuntamente delirante. Esta existencia de códigos discursivos paralelos respalda la necesidad de conocer primero los diversos campos de interpretación en juego antes de aventurar un diagnóstico que de otra forma no podría ser más que biologicista.

Campos de interpretación

En el primer campo, el de la sociedad estadounidense, la persona en observación se encuentra internada en un hospital, donde se buscará restablecer su estado de salud. En el segundo campo, el expresado en el discurso del paciente mismo, no se encuentra internado en un hospital, sino prisionero en una cárcel, donde no se le cura, sino que se le castiga con dureza.11 Desde el primer campo, su arresto se debió a una serie de faltas administrativas menores (misdemeanors) y su internación hospitalaria a que no se le pueden fincar responsabilidades por haber sido caracterizado como sujeto inimputable para responder ante la ley por su conducta.12 Para él mismo, su arresto se debió a que había pedido un adelanto a cuenta de sueldo al contratista del rancho donde trabajaba, deuda que no había logrado pagar en el tiempo establecido porque aún no empezaba la temporada de cosecha.13 En estas diferencias podemos reconocer sin mayor dificultad la existencia de dos campos de interpretación diferenciados. La barrera del idioma pudiera parecer un elemento suficiente para respaldar esta explicación si partiéramos de discursos cuya validez fuera equivalente. Sin embargo, considerarlo así soslaya el hecho de que la perspectiva médica mide la distancia entre ambos discursos calificando uno como objetivo-científico-correcto y descalificando el otro como subjetivo-delirante-incorrecto, coloca a cada uno en planos distintos de realidad. Paradójicamente, las citas de Szasz y Basaglia demuestran la existencia de discursos semejantes al del paciente en el mismo ámbito psiquiátrico. La diferencia entonces recae en el hecho de que los discursos psiquiátricos se confrontan en el mismo plano como discursos en competencia, mientras que el discurso del paciente es negado por principio de autoridad, perdiendo así su validez interpretativa para convertirse en discurso-objeto de estudio.

Existen otras diferencias que no derivan de la asimetría o la incompatibilidad dialógica y que requieren fijar un parámetro de objetividad. Si partimos de la sintomatología que reconoce el equipo médico para ofrecer su diagnóstico,14 podríamos ilustrar algunos problemas que surgen de la insuficiencia con la que el médico incorpora las variables culturales a su análisis. En tal sentido, desde el campo de interpretación médico, por ejemplo, se consideraron significativos los siguientes rasgos de comportamiento:

• No podía dar su edad precisa.

• No miraba a los ojos cuando se le hablaba.

• Permanecía sentado en cuclillas.

• No podía reconocer un teléfono.

La interpretación de estos hechos ya no puede provenir exclusivamente del paciente, por tratarse de expresiones de su relación con el medio, pero tampoco puede derivarse sin más de un parámetro de normalidad absoluto, en especial porque la mayoría de las relaciones que establece un individuo remiten a un medio culturalmente determinado. En ese sentido, no saber su edad precisa es explicable porque, tal como ocurre en la mayor parte de los pueblos indígenas mexicanos actuales, entre los triquis es muy reciente el registro documental de este hecho por medio del Registro Civil. A esto debemos sumar la ausencia de una tradición cultural que, como en las zonas urbanas occidentales, haya vuelto relevante el recordar y celebrar la fecha de nacimiento. Su hermano, un bilingüe incipiente que vive cerca de San Juan Copala y ha trabajado también como jornalero en el norte de México, mostró duda al ser interrogado sobre su propia edad. No mirar a los ojos tampoco suele ser poco frecuente en una comunidad rural indígena, acostumbrados por siglos a ser tratados como inferiores y a desconfiar de los extraños, y sentarse en cuclillas es sin duda una posición común en ámbitos rurales. De hecho, la mayor parte de las viviendas en San Juan Copala sólo cuentan con una silla, misma que se ofrece a los visitantes. No reconocer un teléfono tampoco significaría gran cosa para alguien que no hubiera salido antes de Yutasaní, poblado que carece de cualquier servicio público. Su hermano, nuevamente, reconocía bien el teléfono pero, al solicitarle hacer una llamada, demostró nunca haber usado uno.15 Sobre este último punto queda la duda por los ocho años que el paciente permaneció libre fuera de su comunidad, tiempo en el cual pudo haber entrado en contacto con más de un teléfono, si bien su condición de jornalero agrícola, que vive y consume en su lugar de trabajo, lo hace poco probable.

Veamos otros ejemplos que pudieran apoyar la construcción de una imagen más precisa: uno de sus encuentros con la policía deriva de haberse quitado los pantalones en una lavandería pública: ¿había perdido conciencia de los principios morales de “la sociedad” o eran los únicos pantalones que tenía? En otra ocasión fue detenido por estar mirando a través de la ventana de una casa en la zona suburbana de Oregón: ¿pensaba robar, o no era capaz de distinguir entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto? Los antropólogos reconocen la importancia del carácter cultural de la noción de propiedad privada, por lo que se podría sustentar que él mismo hubiera definido su ademán como atrevido pero no necesariamente como ilegal. En todo caso, pudiéramos poner en duda el sano relativismo cultural y la tolerante actitud que habrán tomado los dueños al ver un indígena mexicano pisando su front lawn.

Por otra parte, en el expediente médico se señala también como sintomático que “sonreía en momentos inapropiados”. De hecho, los abogados esgrimieron este rasgo como argumento para demostrar que no entendía lo que se le estaba preguntando. Sin embargo, varias personas que hablaron con él cuando regresó a la Región Triqui mencionaron el mismo hecho para ilustrar que había perdido la razón. En este caso, la moneda cambia de cara: los defensores del ofendido pretenden asentar como un aspecto cultural un dato que debe ser analizado desde las ciencias del comportamiento.16

Apelativos

Hasta el momento no he mencionado el nombre de esta persona porque se trata de un problema interesante en sí mismo y separable del conjunto general de datos que conforman el caso.

Al momento de ser arrestado el indígena triqui en cuestión declaró ser conocido con el nombre de Adolfo González, posteriormente, ya en el hospital, dijo que se llamaba Adolfo Ruiz Álvarez, nombre con el que lo había conocido el contratista mencionado, con quien trabajaba antes de ser arrestado. Al principio se pensó que se trataba de un alias y, poco después, que el paciente mentía deliberadamente. Al final se supuso que se trataba de parte del cuadro sintomático y se olvidó el asunto.

Ahora bien, en mi primera entrevista con su hermano, éste me aclaró que en realidad su nombre no era ninguno de los anteriores, sino Rodolfo Hernández. El mismo día, en una comunidad cercana, un primo lejano del paciente dijo haberlo visto por última vez cuando éste tenía cuatro años de edad y recordaba que su nombre en ese entonces era Cayetano de Jesús. Después de esto, ya completamente confundido, decidí elaborar su genealogía, a partir de la cual pude reconstruir su nombre castellano como Rodolfo de Jesús Hernández. A pesar de esto, en una nueva visita, la mamá del personaje me mostró la boleta de bautizo de su hijo que tenía el nombre de Cayetano García.

¿Se trata de un típico caso de personalidad múltiple? Desde un saber psiquiátrico desprovisto de un enfoque cultural pudiera fácilmente concluirse que sí, pero incorporando una perspectiva antropológica a la elaboración del cuadro podemos encontrar otro tipo de respuestas. Veamos algunas posibles.

Existen numerosos trabajos que registran hechos semejantes, no sólo entre los triquis sino entre varios pueblos indios de México y de otros países. La explicación que quizá sea más afín a los antropólogos, es aquella que señala que existe cierta relación metonímica entre el nombre propio y el alma o la tona de una persona; por ello, quien conoce el nombre de una persona puede hacerle daño con él. De ahí que exista un nombre secreto y otro para uso civil. Autores como Laura Nader17 señalan que esto les fue comunicado en persona en la región triqui, si bien en general los informantes suelen negar la existencia de un nombre secreto.

Una explicación más sociológica nos permite inferir un efecto de la desconfianza que por su experiencia tienen los indígenas ante la sociedad nacional. Es más difícil ser localizado cuando uno no es quien dice ser. Una conversación típica en la región triqui puede iniciar así: pregunta: ¿Es usted Joaquín?, respuesta: ¿Quién lo busca?, en vez de afirmar que en efecto ese es su nombre. En este caso, sobre todo al abandonar su comunidad de origen, la persona puede cambiar de nombre y retomar el inicial hasta cuando regresa a su comunidad.

No cuento con los datos suficientes para resolver todas las aristas históricas del problema, pero me gustaría esquematizar la forma en que al parecer evoluciona la conformación del nombre propio en los habitantes de la región triqui en fechas recientes.

Si consideramos en términos analíticos tres generaciones,18 en la primera veríamos que predominan los nombres formados por un sólo término: Luciana, Santiago; o bien por dos términos pero ambos nombres propios: María Juana, José Juan, sin apellidos. En la segunda generación, ya se empiezan a usar algunos términos que corresponden a apellidos hispanos, pero no se abandona la idea de que se trata de un nombre propio, por lo que se eligen ambos términos arbitrariamente y no como sucede en la lógica occidental, que permite elegir el nombre pero obliga a tomar al menos el apellido del padre.19 En la tercera generación aparece ya el uso de los dos apellidos, a la manera española, se elige el nombre propio y se toman los apellidos del padre y de la madre. Sin embargo, esto se hace “corrigiendo” los nombres de los familiares más cercanos, incluyendo los ascendentes, frente a las autoridades del registro civil, mismas que estaban ausentes en las dos primeras generaciones pero que ahora se prestan a ayudar a quienes no saben cómo se llaman.

En realidad, lo anterior nos habla de un proceso de resistencia y adaptación de los pueblos indígenas a la forma en que la nación construye los nombres de sus ciudadanos. Cabe aclarar que los triquis no suelen tomar el nombre propio del santoral, sino que lo adoptan de algún personaje prominente que han conocido o sobre quien han escuchado hablar. Este hecho nos remite nuevamente a la creencia de que existe una relación de igualdad entre el nombre de un sujeto y su alma.

Los argumentos expuestos acerca de la forma en la que se utiliza y desarrolla la asignación del nombre, no explican la totalidad del caso estudiado pero sí pueden aclarar algunos aspectos: en principio, el apellido que aparece en la boleta de bautizo (García) es elegido por los padres y no tomado del suyo propio que quizá no existía en ese momento; el apellido que usaba al momento de su arresto (Adolfo González) fue quizá tomado del capataz del rancho donde trabajaba, llamado Pedro González, mientras que los nombres más usados (Adolfo afuera y Rodolfo en su comunidad) son los nombres estratégicos, ya sea para proteger la tona o por su sensación de desconfianza.

Caso cerrado

Tal como mencioné al comienzo del texto, esta historia no produjo ningún cambio en la forma en que el Estado, la ciencia o el derecho enfrentan la diferencia cultural, ni se logró ninguna indemnización para el afectado. Dos semanas antes de que venciera el plazo para la presentación de pruebas, mediante el gobierno del estado de Oaxaca, se acordó que otro psiquiatra viajara a San Juan Copala para evaluar al enfermo con la esperanza de que diagnosticara un cuadro neurótico. De ser así, se hubiera podido validar una etiología alternativa a la orgánica para explicar su actual comportamiento, única opción que se vislumbraba viable entonces para que el juez fincara responsabilidad al Estado de Oregón. Desafortunadamente, después de una entrevista de una hora, el psiquiatra respaldó el diagnóstico original de esquizofrenia con lo que se dio por terminado el proceso de demanda.

Durante este empeño en fundamentar una “mala práctica” médica, no tuvo lugar ningún debate transdisciplinario con la antropología, a pesar de tratarse de un sujeto que no pertenece a la misma cultura que quienes lo juzgan o diagnostican. Esto fue así no sólo porque la psiquiatría rechaza los discursos no médicos y el derecho excluye los conocimientos no técnicos, sino porque los antropólogos mismos rehúyen analizar la manifestación individual de los fenómenos colectivos. De ahí que tomé carta de naturaleza la premisa de que sólo la psiquiatría tiene voz, y por ende voto, en torno a un fenómeno complejo como la esquizofrenia. Con todo, pensando en que las derrotas también ilustran, considero que el desenlace nos permite reflexionar acerca de algunos problemas adicionales.

En primer lugar destaca la línea argumental originalmente indicada por los abogados estadounidenses y seguida por mí, misma que hubiera debido fundamentar la demanda civil en caso de haber continuado el proceso. Me refiero a aquella que se sustentaría en descalificar el diagnóstico inicial de esquizofrenia a partir de una inadecuada valoración del enfermo por no tomar en cuenta su impedimento para expresarse en otra lengua distinta a la materna. Sobre esta vía, el daño argüido sería la pérdida de su salud mental como efecto de un tratamiento innecesario o inadecuado. La premisa argumental de esta defensa es fundamentalmente el relativismo cultural,20 por el cual la presencia de matrices semánticas paralelas haría ininteligible el código cultural triqui de comportamiento “normal”, desde el instrumental analítico psiquiátrico. Este enfoque es también predominante en el debate contemporáneo sobre los derechos indígenas y el pluralismo jurídico e indispensable para entender el papel de la antropología frente al derecho en la experiencia colombiana.21 No obstante, las posiciones extremas del relativismo, tanto en el ámbito psiquiátrico como en el jurídico, han sido cuestionadas desde diferentes posturas,22 lo cual en la práctica hace posible la existencia de un contraargumento en caso de litigio.

Lo anterior nos lleva a un segundo punto de conflicto. Admitiendo que un número de enfermedades mentales tienen una base esencialmente biológica, ¿acaso los psiquiatras consideran los mismos parámetros de objetividad en situación transcultural? Partir de rasgos de comportamiento estándar o de si el paciente reconoce objetos de contextos urbanos, implica tomar como medida de normalidad elementos de origen inorgánico para inferir un daño orgánico. El hecho de que se diagnosticara la forma de su esquizofrenia como paranoica, supone además que el médico observa en el enfermo una incapacidad de vincularse con su entorno social sin examinar las condiciones de ese contexto. Si por el contrario entendemos la esquizofrenia como un problema de comunicación, veríamos que la incapacidad de un enfermo mental de reconocer correctamente los códigos semánticos de su medio social, no es empíricamente distinta de la incapacidad de un indígena de descifrar mensajes culturalmente informados, comentarlos o solicitar aclaraciones sobre ellos.

Por otra parte, para quienes hemos visto el efecto que producen las adicciones prolongadas, resulta difícil creer que la aplicación de psicofármacos durante dos años a un indígena triqui aislado del contacto de los suyos en un país extranjero, donde se habla una lengua que no domina, no sea suficiente para provocar el estado de deterioro físico en el que se encontraba. En cualquier caso, es muy cuestionable que la aplicación de psicofármacos sin el respaldo de componentes terapéuticos “culturalmente significativos” para el paciente, pudieran llevarlo a una condición que pudiera medianamente definirse como de salud. En esta línea, la distancia lingüística es suficiente para hacer improbable la eficacia terapéutica. Entonces, ¿en qué se fundamenta el tratamiento? Aun cuando la esquizofrenia se defina en términos exclusivamente orgánicos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define salud en términos que superan los parámetros biológicos.23 Entonces, ¿qué estado de salud se pensaba devolver al enfermo?, ¿a qué normalidad se pretende reincorporarlo?, ¿qué signos se esperaba observar para declararlo sano?, ¿esos signos eran biológicos o de comportamiento?

Por último, quiero señalar una vía alternativa de litigio que no surgió al momento de realizarse el trabajo y que ya apunté líneas arriba. Aun cuando el sujeto hubiera sido correctamente diagnosticado como esquizofrénico y sin considerar la diferencia que implica una forma paranoica de una catatónica o hebefrénica, su condición mental, la barrera lingüística y la distancia cultural entre médico y paciente, abren una brecha de comunicación infranqueable para sustentar que el enfermo se admitió como paciente y, cumpliendo con los principios bioéticos del consentimiento informado, aceptó ponerse en manos de un especialista con el mínimo de claridad necesaria para entender sus posibilidades de recuperar su estado de salud. Entonces, ¿es justo someter a un individuo cuya vida no corre peligro a un procedimiento médico cuya validez no está en condiciones de acordar y sin la autorización de sus familiares? ¿Es ética la práctica médica por el solo hecho de estar respaldada por el poder legal?

Creo que las distintas facetas que presenta el caso ilustran lo desventajoso que resulta la aplicación de normas legales a sujetos que se encuentran en situaciones donde se entremezclan valores culturales distintos y el papel que pueden jugar los saberes científicos en la legitimación del poder legal. Si no se teme cuestionar los conocimientos consagrados por el cientificismo, el caso permite además reflexionar acerca de la conveniencia de aplicar en forma lineal los saberes psiquiátricos a sujetos cuyos medios de expresión parten de códigos semánticos construidos en contextos apartados de la experiencia cultural del terapeuta. Finalmente, el viaje sin retorno de Adolfo (¿Cayetano?) respalda también la necesidad de consolidar el tenue espacio abierto para la antropología en el discurso jurídico y fomentar el compromiso de los antropólogos en la aplicación de su saber, no sólo para la reivindicación política de la cultura indígena, sino en la defensa del sujeto cultural concreto aceptando el reto de enfrentar al sistema judicial en su propio terreno por medio del peritaje antropológico.

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1. Guillermo Bonfil, México profundo. Una civilización negada, 1987, p. 46. []

2. Este estudio deriva de mi participación como integrante del equipo de antropología jurídica de la Dirección de Procuración de Justicia del INI. []

3. Una reforma al Código Federal de Procedimientos Penales publicada en el Diario Oficial de la Federación el 8 de enero de 1991, hizo patente la posibilidad de aportar elementos antropológicos en causas penales que involucren indígenas. []

4. Un caso con notables semejanzas en el que una mujer tarahumara pasó diez años en un hospital psiquiátrico de Kansas, ha salido a la luz recientemente gracias al trabajo del antropólogo Giner, y a la dramatización del caso hecha por Víctor Hugo Rascón Banda. El texto de Lourdes de León en este mismo número, muestra también algunos paralelismos. []

5. ”Estar enfermo y ser un paciente de hecho son dos variables independientes [...] El tener una enfermedad es [un hecho] filosófica y empíricamente análogo a cualquier otra afirmación fáctica con respecto al mundo [...] Ser un paciente es completamente diferente. Es un rol [...] Lo que es importante con respecto al rol de paciente [...] es que se presenta en dos formas: voluntario e involuntario”. Thomas Szasz, “El mito de la enfermedad mental”, en Armando Suárez et al., Razón, locura y sociedad, 1981, pp. 88-89. []

6. Pereda define “consentimiento hipotético” con la siguiente fórmula: “P da, según Q, su consentimiento hipotético sobre X, sí y sólo sí 1} P no expresa fácticamente su aceptación de X; o P expresaría su aceptación fáctica -X; 2} Q interpreta ese dato como resultado de ciertas faltas ¾ inmadurez, desinformación, ausencia de juicio-, y 3} Q interpreta que, de no ser por esas faltas, P expresaría su aceptación fáctica de X. Carlos Pereda, “Lógica del consentimiento”, en León Olivé (comp.), Ética y diversidad cultural, 1993, p. 104. []

7. Benoit distingue la forma paranoica de la esquizofrenia de las formas hebefrénica y catatónica, define a la primera como una en la que “lo imaginario privado está solicitado con imágenes, mitos y palabras que hasta crean un rompimiento con lo imaginario colectivo, aun manteniendo un lazo inicial con el mismo”. En otras palabras, la forma paranoica de la esquizofrenia se define en función del vínculo del enfermo con su contexto cultural. Véase J. C. Benoit, El doble vínculo, 1985, p. 23. []

8. ”el hecho es que hoy se utiliza el diagnóstico de esquizofrenia para oprimir [al prójimo] y para dar un juicio de valor sobre el otro. Yo no puedo utilizar un fármaco para oprimir al otro y para que no altere la calma de la institución [...] no puedo utilizar [la diferencia] para imponer la desigualdad.” Franco Basaglia, “¿Psiquiatría o ideología de la locura?” en Armando Suárez et al., Razón, locura y sociedad, 1981, p. 49. []

9. ”Para el médico, la enfermedad es esencialmente lo que afecta al individuo en su cuerpo. Para él, sólo hay enfermedades individuales que provienen del cuerpo o se manifiestan a través del cuerpo”, Jean Guyotat, Estudios de antropología psiquiátrica, 1994, p. 15. []

10. ”Considero las intervenciones psiquiátricas involuntarias y especialmente la hospitalización mental involuntaria como formas de sanción penal extralegales. Son castigos, controles sociales, torturas, encarcelamientos, envenenamientos, mutilaciones cerebrales”, Thomas Szasz, po.cit., 1981, p. 96. []

11. ”En tanto los llamados pacientes mentales son colocados involuntariamente en el rol de pacientes mentales, esto es, en tanto no desean para nada ser pacientes [...] no son, en mi opinión pacientes. Son prisioneros”, Thomas Szasz, op.cit., 1981, p. 92. []

12. ” ¿[Cuál es] el papel del psiquiatra en materia penal? No experto en responsabilidad, sino consejero en castigo; a él le toca decir si el sujeto es “peligroso”, de qué manera protegerse de él, cómo intervenir para modificarlo, y si es preferible tratar de reprimir o de curar”, Michel Foucault, Vigilar y castigar: nacimiento de la prisión, 1981, p. 28-29. []

13. ”El manicomio no responde a las necesidades del enfermo [quien] por el contrario las considera como criminales en el sentido de que las vive como situaciones culpabilizantes, como situaciones que deben [...] ser castigadas”, Franco Basaglia, op.cit., 1981, p. 23. []

14. ”Los científicos del comportamiento -entre los cuales incluyo a los médicos- que se forman en una sociedad con conciencia de raza [como la estadounidense], inevitablemente forman su automodelo de acuerdo con las características de su raza y -por lo general de un modo casi inconsciente- lo comparan con su modelo mental de otras razas. De ahí que su automodelo pueda ejercer una influencia nefasta en su función diagnosticadora”, George Devereux, De la ansiedad al método en las ciencias de comportamiento, 1977, p. 217. []

15. ”Antes de tomar un curso de etnopsiquiatría, los residentes psiquiátricos [...] tienden a considerar toda desviación respecto de las normas de su propio grupo como [indicativas] de enfermedad psicológica; las pautas de comportamiento indias acostumbradas pueden así evaluarse como síntomas”, George Devereux, op.cit., 1977, p. 222. []

16. ”Después de tomar un curso de etnopsiquiatría, los residentes psiquiátricos a veces se vuelven muy exagerados en sus apreciaciones y son capaces de definir cualquier síntoma manifiesto de enfermedad psiquiátrica como “comportamiento indio normal”, idem. []

17. Laura Nader, “The trique of Oaxaca”, en Handbook of Middle American Indians, vol. 7, 1969. []

18. Retomo en forma libre el planteamiento de Jesse Hiraoka, “Identity and it’s Dimensional Context”, en Leticia Méndez y Mercado (coords.), Identidad, análisis, teoría, simbolismo, sociedades complejas, nacionalismo y etnicidad, III coloquio Paul Kirchoff, México, UNAM, 1996. []

19. Es conocido que los estadounidenses sólo toman el apellido del padre, mientras que los mexicanos toman tanto el del padre como el de la madre. []

20. Quizá la más ferviente defensora de esta perspectiva sea Ruth Benedict cuya posición frente a la psiquiatría se ilustra en la siguiente afirmación: “Just as those are favoured whose congenial responses are closest to that behaviour which characterizes their society, so those are disoriented whose congenial responses fall in that arc of behaviour which is not capitalized by their culture”, en Benedict, Patters of Culture, 1964, p. 258. []

21. Esta posición se ilustra con la siguiente afirmación: “Si las normas jurídicas son válidas sólo en la medida en que las mismas expresan los valores generalmente aceptados por la sociedad, ¿cómo pueden éstas ser la base para juzgar a individuos que no tienen esos valores?”, Esther Sánchez Botero, “Peritazgo antropológico: una forma de conocimiento”, en El otro derecho. Sociología jurídica y ciencias políticas, vol. 4, núm. 3, 1992, p. 95. []

22. Para un cuestionamiento del relativismo cultural frente a la salud mental véase Roger Bastide, 1983, pp. 131-143. []

23. En 1978, durante la reunión de Alma Ata, ex URSS, la OMS definió el término en su informe final como “el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades [...] “, tomado de Fernando Mora y Paul Hersch, Introducción a la medicina social y salud pública, 1984, p. 34. []

1 de septiembre de 2011

Sepulta desgajamiento siete viviendas en la comunidad de la Joya del Mamey Copala

Por: Alejandro Villafañe

Tras el desgajamiento del cerro de La Joya del Mamey Copala, ubicado en el distrito de Putla de Guerrero, quedaron por lo menos unas siete casas sepultadas sin registrarse ninguna víctima. Personal de Protección Civil del Estado acudió a la zona para brindar la ayuda a los damnificados de este lugar.

Autoridades municipales de esta localidad realizaron un recorrido y apoyados por elementos de la Policía Estatal Preventiva resguardaron el lugar. José Manuel Morales Maza, jefe operativo de Instituto Estatal de Protección Civil, dio a conocer que serán geólogos quienes determinen las consecuencias que puede causar el que el cerro siga desgajándose, ante las constantes lluvias que se han registrado en el lugar.

La presidenta Municipal de Putla de Guerrero, Isabel Gonzala Bello Chávez, solicitó al personal de Protección Civil que iniciara la evacuación de las personas afectadas a un albergue, para mayor seguridad.

Las autoridades indicaron que la escuela primaria “Miguel Hidalgo” fue acondicionada para que funcionara como espacio para la estancia de afectados en caso de que se registrara alguna contingencia.

Los afectados solicitaron el apoyo del Gobierno del Estado para poder agilizar al traslado de la maquinaria pesada para poder iniciar los trabajos de limpieza de la carretera que comunica a esta comunidad.

El personal de Protección Civil también realizó la entrega de despensas a las familias más necesitadas, así como colchonetas y ropa.

Desalojarán a más de 200 personas en la Joya del Mamey Copala porriesgo de mayores derrumbes

Por: Lesli Aguilar

Huajuapan de León, Oax.- El jefe operativo del Instituto de Protección Civil de Oaxaca (IPCO), José Manuel Morales Maza, informó que serán desalojados aproximadamente 203 damnificados en la Joya del Mamey Copala, en Putla Villa de Guerrero, tras un posible desgaje del cerro de la comunidad.

Luego del recorrido que realizó Protección Civil, se determinó instalar dos albergues en la comunidad, uno en el palacio municipal y otro más en la escuela, el funcionario dijo que fueron 7 familias las que se vieron afectadas de manera directa tras el derrumbe de un cerro suscitado días antes, mientras que otras 20 están en riesgo de sufrir una catástrofe de no ser reubicadas, de un total 50 familias que ahí habitan, mismas que serán invitadas a acudir a zonas seguras.

Asumió que en la región de la Mixteca falta mucha prevención, y que se debe de trabajar más en materia de protección civil, con la única finalidad de prevenir catástrofes que pongan en riesgo la vida de los seres humanos; anunció que varias familias se encuentra ubicadas en zonas de riesgo, por lo que las autoridades municipales y las estatales deben determinar sitios en donde puedan ser reubicadas.

Por su parte el diputado local del distrito 12, Everardo Hugo Hernández Guzmán, señaló que por el momento los habitantes deben de tener paciencia, pues desafortunadamente la ayuda por parte de las instancias se verá retrasada, pues en la entidad, no fue la única comunidad que ha resultado afectada por las tormentas tropicales que se han presentado.

Aludió que la maquinaria comenzará a trabajar para que la comunidad de la Joya del Mamey Copala deje de estar incomunicada, pues relató que las afectaciones que han dejados las lluvias han sido devastadoras para la región; comentó que han solicitado a la Secretaría de Gobernación (Segob), que el distrito de Putla se considerado como zona de desastre, y puedan recibir así recursos del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden).

Exigen declarar zona de desastre a Joya del Mamey Copala

Por: Rogelio Martínez
Huajuapan de León, Oax.- Habitantes de la comunidad de Joya del Mamey Copala, correspondiente al distrito de Putla de Guerrero, exigieron a la Secretaria de Gobernación (SEGOB), declarar a su población como zona de desastre para que se puedan gestionar recursos tanto para la apertura de los caminos, además de las obras que se tienen que realizar para la reubicación de las personas afectadas.

Por su parte el agente municipal, José Mauro Santos López, dijo que desafortunadamente la población tiene un alto riesgo que quedar totalmente sepultada, pues de acuerdo a los últimos informes emitidos por el Instituto Estatal de Protección Civil (IEPC), han reblandecimiento de la tierra en gran parte del cerro que está por arriba de la localidad.

Señaló que las más de siete familias que resultaron afectadas necesitan recursos para construir sus casas, además se requieren recursos para que a Joya del Mamey Copala para que el camino que va a Llano Juárez Copala y su entrada sea restablecida, pues hasta el momento tienen que llegar caminando, corriendo el riesgo de caer a los barrancos.

Esto lo dio a conocer, después de que organizaciones del transporte y sectores de la sociedad, este pasado martes llevaron paquetes familiares, los cuales fueron entregados a los afectados que se encontraban en el lugar, pues desafortunadamente al alud que le cayó a la comunidad, se le suman dos bloqueos carreteros que se encuentran en la entrada de la localidad.

Al llegar la ayuda esta fue recibida por señores y adolecentes de la localidad, quienes antes de entrar a la comunidad, les agradecieron el apoyo que llevaron a su población, pues hasta el momento no cuentan con víveres con los cuales puedan subsistir, pues desafortunadamente las únicas tiendas, fueron sepultadas por las toneladas de tierra.

En su participación, José Manuel Morales Maza jefe operativo del IEPC, acentuó el que el futuro de Joya de Mamey Copala se basará, con base a las declaraciones que realice el Instituto, además de la Secretaria de Gobernación, pues hasta el momento la única salida podría ser que las más de 50 familias sean reubicadas, en otra zona pues existe riesgo de colapso.

Señaló que por el momento los habitantes deben de tener paciencia, pues desafortunadamente, la ayuda por parte de las instancias del Gobierno, se verán retrasadas, pues en Estado, no es la única comunidad que ha resultado afectada por las tormentas tropicales que se han presentado y han ocasionado pérdidas económicas a sus habitantes.

31 de agosto de 2011

La comunidad triqui de la Joya del Mamey Copala podría ser sepultada

Por: Monico Castro Reyes

Putla de Guerrero, Oax.- Luego de cinco días del desgajamiento del cerro que sepultó siete casas en la comunidad triqui de Joya del Mamey Copala, perteneciente a Putla Villa de Guerrero, este martes arribaron a la comunidad las autoridades municipales de esta localidad, elementos de la Policía Estatal Preventiva y personal de Protección Civil del Estado, quienes aseguraron que se corre el riesgo de que toda la comunidad sea aplastada por otro deslave.

Al lugar del siniestro arribó José Manuel Morales Maza, jefe operativo del Instituto Estatal Protección Civil, quien se hizo acompañar de los funcionarios del gobierno municipal de Putla Villa de Guerrero, encabezados por la presidenta municipal Isabel Gonzala Bello Chávez, quien de inmediato recorrió la zona afectada y quien determinó que la situación es de alto riego, porque ha informado a sus superiores que se declare un municipio de emergencia.

Declaratoria de emergencia

Señaló que iniciaron las primeras acciones, como proporcionar apoyos a los afectados y hacer la declaratoria de emergencia y se espera que en tres días más se proporcionen más apoyos por parte del Fondo Nacional de Desastres (FONDEN), asimismo, dijo que "a simple vista, es urgente crear el albergue, por lo que consideramos que podría ser la agencia municipal, pero al revisarla hemos detectado que también hay deslaves y asentamientos del edificio".

Morales Maza señaló que "la comunidad está en verdadero riesgo, ya que el cerro tiene cuarteaduras, grietas, con el riesgo de que ahorita que siga lloviendo se pueda pesar más y pueda abrir más grietas y pueda haber otro deslizamiento, lo que puede afectar más casas, por lo que estamos buscando la forma de abrir el albergue y evitar la pérdida de vidas humanas".

El funcionario responsable de la protección civil adelantó que es necesario evacuar todas las casas y reubicar la comunidad, ya que las viviendas se encuentran al pie del cerro y con la presencia de otro deslave la comunidad quedaría completamente sepultada.

Rehabilitarán la carretera

La presidenta municipal detalló que al contar con la presencia de Protección Civil del Estado se ha iniciado el procedimiento para buscar los recursos necesarios y poder ayudar a las personas que han sido afectadas por el evento natural que se presentó la semana pasada.

Asimismo, dijo que urge que la maquinaria pesada llegue a la comunidad, por lo que se comprometió con los habitantes, que este miércoles a primera hora iniciaran los trabajos en el desprendimiento de tierra que hay en la carretera que conduce a la comunidad.

La edil putleca instó al gobierno del Estado a brindar todos los apoyos para la comunidad, ya que hasta el momento ellos viven un calvario y se corre el riesgo de que todos sean aplastados por el cerro que se encuentra en pésimas condiciones, por lo que mencionó "estamos aquí para apoyar a nuestras comunidades, ya que estas desgracias tienen que unirnos para superar esta problemática, muestra de ello es que mi gobierno está en este lugar e informaremos a las dependencias que sean necesarias de la situación".

Piden más apoyo

Con palabras entrecortadas, uno de los afectados declaró que "en estos momentos hemos hablado lo que estamos viviendo para que nos manden ayuda, por eso les pedimos de corazón a la presidenta que nos apoye con la maquinaria que tanto falta nos hace para quitar toda la tierra de nuestro camino y la que cayó en las casas".

El afectado señaló que agradecen el apoyo de las cobijas, colchonetas y víveres que les mandó Protección Civil ante el desastre natural que están viviendo, ya que los días anteriores se subían a los cerros y cuando veían una camioneta gritaban “ya viene la comida” y lamentablemente sólo eran vehículos que llegaban a dejar gente.

Al cuestionar sobre los daños, dijo que "hasta el momento desconozco el monto al que ascienden nuestras pérdidas, pero calculamos que los daños suman más de 600 mil pesos, ya que fueron siete casas las que quedaron debajo de la tierra y algunas tenían mercancía de alfarería que comercializamos en los tianguis en Putla".

Cabe señalar que en estos momentos ha iniciado el restablecimiento de la energía eléctrica por parte de la CFE, pero desafortunadamente no se ha encontrado un lugar seguro para realizar el albergue y se determinó habilitar la escuela primaria, misma que cuenta con deslaves a los costados y con riesgo de que si el cerro se desgaja, podría sepultar las aulas.

Afectados

José Mauro Santos López (Agente Municipal)

Manuel Vásquez López

Claudia Santos Santiago

Alberto Vásquez Ramos

Abraham Gregorio Ramírez

Celestino López

Rosalía Ramírez Ramírez

Juan Sebastián Vásquez

Sepulta alud ocho viviendas en la Joya del Mamey Copala

Por: Beatriz García

Putla Villa de Guerrero, Oax.-El desgajamiento de un cerro sepultó 4 viviendas, además de dañar a al menos otras 4 en la comunidad de la Joya del Mamey Copala del municipio de Putla Villa de Guerrero, en la zona triqui.

El agente municipal de la localidad, José Mauro Santos López señaló que a consecuencia de las fuertes precipitaciones que se han registrado en los últimos días, grandes cantidades de lodo y vegetación habían sido arrastrados por las corrientes de agua, sin embargo fue hasta esta fecha que el alud afectó la parte poblada, además de dejarlos incomunicados.

Detalló que el principal acceso para llegar a la comunidad también quedó obstruido por toneladas de piedras y lodo que se desgajaron del cerro, por lo que actualmente no es posible que vehículos lleguen al lugar.

Explicó que debido a que los aludes se han presentado de manera frecuente, una parte de la población ya había evacuado las viviendas, localizadas a las faldas del cerro o que se encontraban en áreas de riesgo, por lo que a pesar de los daños materiales, hasta el momentos no han registrado personas lesionadas o víctimas fatales.

El agente informó que fue aproximadamente a las 20 horas cuando una gran cantidad de tierra, agua y vegetación cayó sobre una hilera de viviendas, sepultando completamente 4 casas de adobe, propiedad de José Mauro Santos López, Manuel Vázquez López, Claudia Santos Santiago y Alberto Vázquez Ramos.

Asimismo el desgajamiento causó daños a las viviendas de Juan Sebastián Vázquez, Gregorio Ramírez, Celestino López y Rosalía Ramírez Ramírez, las cuales resultaron con afectaciones en las paredes y techos.

Ante la situación, los habitantes de la Joya del Mamey Copala reportaron los hechos a las autoridades para solicitar su intervención inmediata, a pesar de que los pobladores ya habían evacuado las viviendas.

Elementos de la Policía Estatal de la delegación de Putla llegaron al lugar para resguardar la zona e implementar medidas de seguridad ante la posibilidad de que se registraran mayores desgajamientos. Los caminos los más afectados por derrumbes.

Debido las fuertes lluvias que se han registrado en la región de la Mixteca, y a la falta de mantenimiento a los caminos de que se encuentran en esta demarcación, en los últimos días al menos 5 tramos carreteros han sido seriamente afectados por los desgajamientos de cerros registrados en caminos de los distritos Teposcolula, Tlaxiaco, Putla y Juxtlahuaca.

La carretera San Juan Teposcolula-Marcos Pérez, presenta un derrumbe por el cual más de 350 familias se han visto afectadas, y el acceso a esta localidad me mantiene limitado.

En este sentido la coordinadora del Módulo de Desarrollo Sustentable en el distrito de Coixtlahuaca y Teposcolula, Gloria Bautista Cuevas, señaló que el problema es grave en la comunidad de San Miguel Marcos Pérez, agencia del municipio de San Juan Teposcolula y que ya han solicitado a Caminos y Aeropistas de Oaxaca (CAO), que acuda a la zona afectada.

Agregó que es pertinente que el módulo de maquinaria de Teposcolula acuda a la comunidad para levantar el escombro, pues ha imposibilitado la comunicación de esta agencia con la cabecera municipal, ya que no todos los vehículos pueden cruzar por la zona del derrumbe, por lo que es importante que las dependencias encargadas se puedan acercar y llegar hasta las localidades más alejadas pues un gran número ya presentan afectaciones por las lluvias.

30 de agosto de 2011

Viviendas sepultadas en la Joya de Mamey Copala

Por: Monico Castro Reyes

Putla de Guerrero, Oax.- Siete viviendas fueron sepultadas, ante el desgajamiento de un cerro en la comunidad de Joya del Mamey Copala, perteneciente al municipio de Putla Villa de Guerrero, cuyos habitantes quedaron incomunicados al deslavarse otras montañas cercanas a la localidad, por lo que José Vásquez, integrante de la autoridad de la comunidad, manifestó que están viviendo con zozobra y miedo constante, ya que no cuentan con agua, luz y víveres para alimentarse.

Con la voz quebrada, al narrar los lamentables hechos y la mirada de tristeza por ver lo que causaron las fuertes lluvias de este fin de semana, José Vásquez declaró lo que su comunidad ha tenido que vivir durante más de 72 horas: "Es triste que nadie se preocupe por lo que estamos viviendo en estos momentos, pero más triste es que vemos que las lluvias continuarán y seguirán afectándonos".

Por ello, señaló que urge maquinaria pesada que quite toda la tierra que se derrumbó en el camino de terracería que conduce a su comunidad y también se movilice el equipo necesario para levantar toda la tierra y el lodo que hay en las siete casas que fueron sepultadas por las fuertes lluvias, toda vez que se corre el riesgo que el cerro se vuelva al desgajar, porque tiene una grieta de más de 15 centímetros y con las próximas precipitaciones pluviales se va a deslavar y podría causar daños a casi la mitad de las viviendas de la comunidad indígena.

Piden ayuda

Asimismo, pidió de manera urgente al gobierno del Estado y el gobierno municipal, el apoyo incondicional, ya que en su comunidad hay personas que ya no pueden caminar por su avanzada edad, así como personas que están enfermas, las cuales no pueden salir caminando del lugar.

Añadió que en la comunidad no cuentan con un albergue en donde refugiarse y lo único que han hecho las familias que perdieron sus hogares, es que se han refugiado con algunos vecinos o familiares que viven a escasos metros.

No duermen

Los 320 habitantes de la comunidad, en estos momentos se mantienen en las afueras de sus domicilios, en la agencia municipal y a escasos metros del cerro, vigilando cualquier otro desgajamiento; mientras tanto, otros están evacuando las viviendas que están en riesgo; asimismo, los menores de edad se han quedado sin clases, debido a que la comunidad no cuenta con agua, luz y víveres para subsistir.

-¿Dónde duermen ustedes?

- Ahorita no dormimos, estamos con miedo, porque el cerro se va a volver a deslavar y en la parte alta hay un tanque de agua que puede cobrar la vida de cualquiera de nosotros; y lamentablemente, hasta el momento, Protección Civil del municipio siempre dice lo mismo, que tomemos las medidas de precaución, pero no hacen nada.

El derrumbe

El representante de la autoridad, José Vásquez, recordó que el vienes pasado, aproximadamente a las 18:00 horas, se encontraban unos maestros en la carretera, a escasos metros del lugar de siniestro, cuando de pronto se dieron cuenta que el cerro se estaba deslavando, por lo que de inmediato empezaron a gritar para que las personas salieran de sus domicilios.

Más tarde, a las 20:00 horas, se escuchó un fuerte ruido y vieron cómo las casas estaban siendo sepultadas por toda la tierra que bajaba ante las fuertes lluvias que azotaba la región; en ese momento intentaron salir de la comunidad a buscar apoyo, pero se encontraron con que a 500 metros del pueblo también habían deslaves, lo que les impidió buscar el auxilio.

Se espera que hoy, martes, llegue la brigada de Protección Civil para iniciar los trabajos que restablezcan la tranquilidad a los habitantes.

Afectan lluvias a comunidades de Putla, hay viviendas dañadas y sepultadas en la comunidad de la Joya de Mamey Copala

Por: Rocío Martínez

Putla de Guerrero, Oax.- Las intensas lluvias registradas las últimas horas han causado serias afectaciones en las comunidades de San Juan Lagunas, Joya del Mamey Copala y Tierra Colorada, todas del Municipio de Putla de Guerrero.

Este domingo, en la comunidad de Joya del Mamey Copala, alrededor de las 18:00 horas se desgajó parte del cerro, sin que se registraran daños. Sin embargo, 2 horas después debido al reblandecimiento de la tierra sobrevino un derrumbe que sepultó 4 viviendas.

De acuerdo al agente municipal José Mauro Santos López, quien también resultó afectado, los moradores salieron ilesos, sin embargo perdieron todas sus pertenencias. Asimismo, 4 viviendas más resultaron con daños.

Por otra parte, el puente que comunica a la comunidad de Tierra Colorada con la cabecera Municipal presenta daños en su estructura, de acuerdo a vecinos del lugar desde el pasado viernes por la tarde el puente empezó a hundirse, sin embargo ayer debido a la torrencial lluvia y al crecimiento del cauce del Río Copala, la estructura del centro se hundió más por lo que se restringió el paso para los vehículos, debido al riesgo que representa.

Cabe señalar que desde hace más de 3 años los pobladores habían solicitado se reforzara dicho puente, pues ya presentaba fracturas, sin que fueran atendidas sus solicitudes.

En tanto, en la comunidad de San Juan Lagunas el desbordamiento del Río Copala afectó unas 40 hectáreas dedicadas principalmente a la ganadería. La autoridad municipal, Amando Flores, señaló que de seguir las lluvias y no hacer trabajos de reencauzamiento, el agua podría dañar la cinta asfáltica de la carretera que los comunica con el casco municipal.

25 de agosto de 2011

Clamor indígena triqui de Copala

Patético es escuchar a una mujer triqui decir quesi ha habido acercamiento por parte de las autoridades, pero no se ha llegado a resultados favorables”.

¿Cuántos años llevan los triquis en esa situación?.

¿Cuántos pueblos y regiones oaxaqueños sobreviven así su rezago y marginación?.

Se sabe que el Gobierno del Estado va a regresar este año a la Federación casi 500 millones que debieron destinarse a los pueblos indígenas, ¿Por qué no se aplicaron? o ¿Por qué no se han aplicado?.

Es evidente que los intereses políticos y económicos pesan más que la pobreza de los indígenas.

¿Acaso en la región triqui pesa más su riqueza forestal y minera que el destino de su raza?. Lo mismo es en la Sierra Sur, en los mixes y en la Sierra Norte.

El que el Gobierno del Estado sólo tenga presencia asistencial en ciertas regiones del Estado y deje todo en manos de grupos reivindicadores y partidos políticos que explotan políticamente las carencias y limitaciones de los pueblos, es un juego perverso que lastima y que ofende, por qué lucrar de la pobreza es un crimen de lesa humanidad.

Que infortunio es que en Oaxaca se siga manipulando a los indígenas, que sean utilizados como complemento folklórico y hasta atractivo turístico, incluso, existe un Día Internacional de los Grupos Indígenas en donde se reúnen todos aquellos que explotan la desgracia de las diferentes etnias, se toman la foto y dispersan verborrea a los cuatro vientos, sólo para recalcar la pobreza ancestral de los indígenas.

Pobreza de principios y valores es lo que prevalece en nuestras autoridades y clase política.

¿Hasta cuándo?…

22 de agosto de 2011

Triquis de Colonet exigen respeto a sus derechos

Integrantes de la organización indígena APPUAC denunciaron que agentes municipales los extorsionan

Por: Heriberto Álvarez

Punta Colonet, B.C.- Por abusos de autoridad de policías adscritos a la delegación de Colonet, la comunidad indígena de la Asociación para el Progreso de los Pueblos Unidos, A.C. (APPUAC), demandó poner un alto a las detenciones arbitrarias y despojos en su contra, en una manifestación que atendió el delegado José Teodoro Bañaga Félix.

El funcionario municipal identificó al agente presunto responsable de los abusos y dijo a El Vigía que “ya hay varias quejas, entonces ya no necesito investigar, necesito actuar, lo que voy a pedir es que lo cambien”.

Personal de Sindicatura Municipal acudió durante la mañana del viernes para tomar las declaraciones de los afectados, quienes revelaron la conducta irregular de los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM).

Representantes de APPUAC, asesoraron a los quejosos para que declararan ante el representante de sindicatura que deberá integrar los expedientes, investigar y amonestar a los responsables.

Testimonios

Según el presidente de APPUAC, Pedro Cruz Flores, aseguró que agentes realizan detenciones fuera de la ley y de manera contínua, sin respetar las garantías individuales de las personas y sin dar explicación del por qué los detienen.

“Cuando la persona va caminando por la calle, llegan y lo suben. La policía cobra 300 pesos y te saca el dinero de la bolsa. Van como 19 personas encarceladas”, atestiguó el dirigente triqui, Cruz Flores.

Otro integrante de la organización indígena, Asociación para el Progreso de los Pueblos Unidos, A.C. (APPUAC), , agregó: “Queremos que nos dejen tranquilos, si yo voy con mi cerveza por la calle tomando, estoy dispuesto a que me echen cinco días, pero si no llevas nada destapado, por qué”.

Los integrantes de APPUAC son en su mayoría originarios del Estado de Oaxaca y llegan a trabajar como jornaleros en temporada de cosecha, pero desconocen cómo actuar ante actos irregulares de la policía.

Los mantienen arrestados por más de 36 horas, por supuestos delitos que dicen los lugareños no cometieron, pues los suben a la patrulla por caminar en estado de ebriedad o con cerveza cerrada, después de las nueve de la noche.

Por otro lado, el delegado de Colonet, José Teodoro Félix, informó por último que la delincuencia incrementó en la demarcación, por lo que seguirán los operativos implementados, pero vigilará que se respeten los derechos humanos de los habitantes.

16 de agosto de 2011

Música triqui de Copala en Greenfield California

Por: Farida Jhabvala

Migrantes indígenas enseñan antiguas canciones a jóvenes.

Después de trabajar largas horas día a día, toda la semana, en los campos de labor del Valle de Salinas, en las costas de California, un grupo de personas mayores de la comunidad dejan sus aperos agrícolas y este dedicado grupo inculca a sus hijos, sobrinos y nietos los usos y costumbres de su pueblo, la comunidad indígena triqui de Oaxaca. Las mujeres les enseñan a las niñas a tejer huipiles y bolsas, mientras los hombres tocan las canciones de abuelo en violín y tambor. Para estos músicos y artesanas, los talleres ayudan a hacer que su identidad y sus valores sobrevivan en este país. Nuestra reportera Farida Jhabvala Romero visitó uno de los talleres en Greenfield, California. Este reportaje es parte de la serie Raíces, historias sobre los artistas del pueblo.

Guión

Narr: En el patio con grava de la casa de Rufina Flores, mujeres y niñas sentadas en el piso tejen a mano, entrelazando hijos rojos, negros y azules que se tornarán poco a poco en vestidos tradicionales huipiles o bolsas.

(Ambi de tejedoras)

Al otro extremo del patio, un grupo de niños bulliciosos juegan y corren alrededor de cuatro músicos con violines y un tambor grande. Pablo García toca el violín.

Pablo: Canción de que cantamos nosotros de allá es como canción de abuelo… Muchos años, muchos tiempos. Y así si tocan los abuelos y tatarabuelos.

Ambi: Canción del Colibrí

Narr: Esta es la canción del Colibrí, inspirada en el vuelo del pájaro colibrí frente a una flor, cuando chupa miel. Pablo aprendió a tocar estas canciones de su abuelo, cuando tenía 8 años. Ahora él es el maestro.

Pablo: Enseñamos la primera cuerda (sonido), la segunda cuerda es y tercer cuerda (sonido), todo eso estamos ensenando a los niños.

Narr: En esta clase, depende de la iniciativa de los niños si se acercan o no a probar los instrumentos. Así fue como aprendió Pablo de su abuelo.

Narr: Oiga entonces estos son sus dos estudiantes con más promesa.

Pablo: Mas que quiere aprender… el más grande ya va más o menos.

Narr: Noé de 10 años sostiene el tambor entre sus piernas, manteniendo el ritmo que le muestra Pablo. José Luis, de 9 años, prueba el violín. Pablo se acerca para reacomodarle la mano con que sostiene el instrumento.

Pablo: Mi abuelo dice que hay música de muchas cosas, hay canción de casamientos, de padrino, de dinero, bailar, dinero y todo eso. Esta es una canción que él toca en las bodas.

Ambi: Canción de boda

Narr: Cuando Pablo regresa del campo después de más de 12 horas de pizcar lechuga, practica en su casa, para que las canciones no se le olviden y no mueran. Esta música no está escrita en ninguna parte, por eso Pablo dice que es vital enseñarles a los niños. Mariano Álvarez está de acuerdo.

Mariano: Que solo de esa manera nosotros auto identificamos y de esa manera nosotros somos, creemos que somos indígena Triqui. De otra manera si no llevas tu cultura, si no traes la tradición, no llevas nada de eso, pues no eres indígena.

Narr: Mariano Álvarez dirige la Unión Indígena, que ayuda a organizar estos talleres de música y tejido. A Mariano le preocupa que los Triquis migrantes como el puedan mantener la conexión cultural con sus hijos y nietos aquí en los Estados Unidos.

Mariano: …En vez de hablar tu propio lenguaje, tu propia música, ya los niños de hoy quieren escuchar música como dice un compañero "endiablado" con puro corrido, música que ya no es de nosotros.

Narr: Las tejedoras y los músicos aquí están tan comprometidos con pasarle la cultura a la siguiente generación que donan su tiempo para los talleres. Rufina Flores es la anfitriona de la casa y la principal organizadora. Hoy, su único día de descanso, se paró a las 6 de la mañana a preparar todo e ir por los músicos y los niños. Dice que todo el trabajo vale la pena.

Rufina: Es bueno para ellos para su futuro. Si la gente que sabe tocar violín ya pues al rato se muere y nadie va a tocar violín de nuestra cultura de allá.

Narr: Rufina y Mariano quieren hacer otros talleres para enseñar idiomas Triqui, Mixteco, Zapoteco y Chatino.

Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino desde Greenfield, California, reportó Farida Jhabvala Romero.

                                                  

14 de agosto de 2011

Culpan a mexicanos de “arruinar” una ciudad de California

Los pobladores, en su mayoría hispanos, aseguran que desde la llegada de una ola de oaxaqueños el lugar ha empeorado

California.- En un tramo de El Camino Real, mujeres con chales empujan cochecitos de bebé y ancianos con sombreros de vaquero permanecen en bancas polvorientas mientras trabajadores del campo descienden de autobuses.

A relativamente poca distancia del trayecto principal se ubican cultivos y viñedos que son el sostén económico de esta ciudad apacible del Valle Salinas, al que se conoce como "El cuenco de la ensalada del mundo".

Sin embargo, existe tensión en esta región rural de California. La mayor parte de los 16 mil 300 habitantes de Greenfield son hispanos, pero a pesar de ello eso no impide que se esté gestando un conflicto entre los residentes con más tiempo allí y los recién llegados de otra parte de México. Los residentes establecidos afirman que su ciudad ha empeorado debido a la oleada enorme de inmigrantes procedentes del estado mexicano de Oaxaca.

En la última década, los inmigrantes -triquis, mixtecos y otros grupos indígenas que vienen de pequeñas aldeas de las montañas de Oaxaca a actividades de recolección y cosecha en Greenfield- han contribuido al desarrollo de la ciudad y constituyan una tercera parte de los habitantes de ésta.

En una localidad que resiente los apremios de la crisis económica y las andadas de las pandillas, la llegada de oaxaqueños y el desconocimiento que tienen de las costumbres estadounidenses han propiciado una disputa étnica.

Este choque constituye un nuevo capítulo en un conflicto tan antiguo como Estados Unidos, en el que con frecuencia los inmigrantes que han llegado en diversas oleadas pelean entre sí. Sin embargo, lo que ocurre en Greenfield es distinto, debido en parte a que la disputa la escenifican inmigrantes que provienen del mismo país, y también debido a que esa división alteró la imagen de la localidad.

Rachel Ortiz se disgustó tanto con los nuevos inmigrantes que, tras cinco décadas de vivir en Greenfield, abandonó su casa y se mudó a Salinas, a 48 kilómetros (30 millas) de distancia.

Ortiz y otras comunidades formadas recientemente se quejan de que las familias oaxaqueñas viven hacinadas en apartamentos y cocheras, tiran basura en las calles, atestan parques en la ciudad y efectúan fiestas ruidosas. Algunos individuos se orinan en lugares públicos y se han involucrado en invasiones a propiedad privada.

"Todo eso es pasable si uno vive en Oaxaca", dijo Ortiz, de 53 años, cuyo abuelo emigró de México. "Pero aquí las cosas son distintas. Aquí hay que cuidar la casa, los hijos, el trabajo y uno mismo".

Ortiz, quien trabaja para una compañía de semillas a la orilla de la ciudad, contribuyó a la formación de "Embellezcamos a Greenfield" (Beautify Greenfield), un grupo que tiene como objetivo limpiar los grafitos, la basura y la maleza en la ciudad.

Los integrantes del grupo lamentaron que entre jardines bien cuidados y casas modestas existan complejos de apartamentos deteriorados, ventanas tapiadas, letreros de pandillas y filas de casas embargadas por vencimientos de hipotecas.

Los miembros de Embellezcamos a Greenfield y un grupo derivado de éste, Salvemos a Greenfield (Save Greenfield), emprendieron de inmediato activismo político. Expusieron su inconformidad hacia los oaxaqueños en reuniones del ayuntamiento, redes sociales de internet y diarios locales.

Una de las aseveraciones de Embellezcamos Greenfield fue: Los nuevos inmigrantes arruinaron las finanzas de la localidad, "destruyeron" su sistema escolar, han causado delitos violentos y se han integrado en pandillas, que proliferan en el Valle Salinas. Los inmigrantes, "invasores del sur", deben ser deportados.

La prensa y los líderes por los derechos de los inmigrantes calificaron de racistas a los grupos comunitarios.

El calificativo es injusto, dijo Ortiz, si se considera que los integrantes de Embellezcamos Greenfield son en su mayoría mexicano-estadounidenses. El grupo no está contra los oaxaqueños en sí, sino que sólo desea la erradicación de las lacras y la delincuencia, agregó.

Ortiz culpó al jefe caucásico de la Policía de Greenfield de apoyar a los inmigrantes y permitir el deterioro de la ciudad.

Después de una redada federal efectuada en 2001 contra personas sin permiso de estar en el país, los líderes municipales de Greenfield establecieron por votación una política de refugio, y durante siete años la localidad efectuó reuniones mensuales -presididas por el jefe de la Policía- para fomentar la adaptación de los oaxaqueños.

En la actualidad, el dirigente triqui Andrés Cruz dice estar horrorizado ante el cambio súbito de actitud de su otrora ciudad adoptiva que le dio la bienvenida.

"Todos somos seres humanos y algunos cometemos errores. Pero eso no significa que toda la comunidad (oaxaqueña) sea mala", dijo Cruz, quien tiene 50 años.

Los lugareños cultivaban maíz, frijol, calabacines y café en un sistema agrícola comunal. Observaban una estricta sociedad patriarcal, practicaban el servicio comunitario obligatorio y concertaban matrimonios con dotes.

24 de junio de 2011

No vamos a permitir que la Antorcha Campesina se adueñe de nuestra áreaverde ante la complacencia de Gobierno del Estado

Por: Juan Carlos Gutiérrez

Vecinos de la Colonia El Terromoto advirtieron que destruirán cualquier trabajo de construcción que se haga sobre su área verde, pues no permitirán que los antorchistas se adueñen de espacios públicos ante la complacencia de Gobierno del Estado.

“Aunque nos manden a la cárcel, destruiremos cualquier barda que levanten aquí”, dijo un integrante de la comunidad triqui que reside en dicha colonia, cuya área verde está en disputa con los antorchistas, que pretenden construir una escuela para sus afiliados, a pesar de que ya hay otras escuelas en ese sector, según denunciaron.

Los vecinos -entre ellos un grupo de indígenas triqui, originarios de San Juan Copala- se volvieron a plantar ayer en el área verde y cuestionaron a Gobierno del Estado y a la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE) por prestarse a lo que consideraron chantajes del Movimiento Antorchista.

“Nunca se nos preguntó si estábamos de acuerdo a que se hiciera una escuela en un área verde, los antorchistas nomás llegaron y se adueñaron”, dijo otro de los indígenas que se negó a proporcionar su nombre bajo el argumento de que los quejosos eran todos. “Hay más escuelas en la colonia, ¿por qué a fuerzas nos quieren quitar un área pública?”, se cuestionaron.

Los manifestantes dijeron que el predio en disputa representa una oportunidad de esparcimiento para niños y jóvenes de la colonia, un lugar marginal y visiblemente afectado por el pandillerismo y la drogadicción, por lo que debe permanecer, además recalcaron que gran parte de los niños cuyos padres afirman no tener escuela fueron sacados de planteles de la colonia.

Fuente

http://www.pulsoslp.com.mx/Noticias.aspx?Nota=27225

21 de junio de 2011

San Juan Copala, dos ciclos escolares sin clases

Por: Juan Pablo García

Ante la problemática que persiste en la zona Triqui, específicamente en San Juan Copala, la educación ha sido una de las más afectadas y es que desde hace dos ciclos escolares los centros educativos permanecen cerrados informó el encargado de prensa y propaganda del magisterio oaxaqueño Gabriel Melitón Santiago González.

Luego que decenas de habitantes de Cópala se vieron en la necesidad de abandonar sus hogares ante la inseguridad que se vive en la zona Triqui, los niños también han pagado las consecuencias y es que la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) decidió suspender las clases desde hace dos ciclos escolares por no haber condiciones de seguridad.

Melitón Santiago, aseguró que son 40 profesores que fueron reubicados en zonas aledañas a Cópala y alrededor de 330 niños que se quedaron sin clases, sin embargo destacó que los estudiantes reciben sus cátedras en escuelas cercanas a la comunidad, como Yosoyuxi, Tierra Blanca, Tilapa, Rastrojo, Carrizal.

“El 95 por ciento de los niños siguen con sus clases en escuelas cercanas a la comunidad, y tan sólo el 5 por ciento no asiste a clases por causas propias”.

En este sentido el encargado de prensa y propaganda de la Sección 22 dijo que probablemente se reanuden las clases para el ciclo escolar 2011-2012, pero antes que todo, agregó, el gobierno debe de garantizar la seguridad de los profesores.

Asimismo calificó como sólo un acto protocolario la inauguración de un albergue en Cópala que hizo la titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Concepción Rueda Gómez y el titular del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca , Bernardo Vásquez Colmenares, ya que hasta el momento, indicó, el albergue no alberga a nadie.

Un día de domingo en Oaxaca

Sandra de los Santos.- En el mapa se ve uno a lado del otro pero para llegar de la capital de Chiapas a la de Oaxaca se tienen que hacer 10 horas de camino, pura sierra. Oaxaca y Chiapas tienen más coincidencias que ser dos Estados ubicados al sur del país, en ambos convergen diferentes culturas indígenas que han sobrevivido a más de 500 años de marginación.

Los domingos en el zócalo de Oaxaca son, sin exagerar, mundialmente conocidos este incluye rigurosamente la visita al mercado 20 de noviembre, a unas cuantas cuadras de la plaza central de la capital oaxaqueña.

El recorrido inició en eso de las 10:00 horas en uno de los tianguis de artesanías que se instalan en el zócalo los domingos, a lo lejos ya se escuchaba la música de la banda de música del Estado de Oaxaca, ejecutaban un huapango bajo la sombra de los grandes árboles de la plaza central.

El tianguis de artesanías era muy parecido a cualquiera de los que se instalan en Tuxtla Gutiérrez o San Cristóbal de las Casas y es que al igual que por estos rumbos, allá ya se llenó de artesanía de Guatemala, que hacen pasar por nacional o en el peor de los casos artesanía pirata. Unas cuantos textiles se escapaban y eran realmente hechos por manos oaxaqueñas.

Mientras los fieles salen de la catedral la banda de música sigue con su concierto del domingo. Esta banda, que tiene una tradición de más de 100 años, por igual ejecuta un huapango, una chilena o los clásicos de Strauss como el Danubio azul. Los oaxaqueños y los turistas suelen quedarse a todo el concierto que cada domingo da la banda bajo la sombra de los arboles del zócalo, son alrededor de dos horas en donde la gente se acomoda en las sillas que se colocan para la ocasión.

En los domingos de zócalo es imposible no ver a una mujer vestida con el traje tradicional de tehuana, lo portan con tal orgullo que a cualquiera le daría ganas de irse por el suyo, el traje de la tierra propia.

En el zócalo de Oaxaca, mero afuera del Palacio de Gobierno, están las mujeres desplazadas de San Juan Copala. Sus mantas, bien podrían estar colgadas en cualquier otro Palacio de Gobierno, en el de Chiapas por ejemplo y es que lo que demandan es algo que piden diferentes pueblos indígenas del país “autonomía, paz y justicia con dignidad”.

Dicen las mujeres de San Juan Copala que a Gabino Cué le está saliendo el “Ulises Ruíz” que lleva adentro, ellas fueron testigas de que hace unos días los maestros fueron sacados del Palacio de Gobierno por policías con tolete en mano. Ellas siguen resistiendo, se necesita más para moverlas.

Unas cuadras adelante del zócalo está el mercado 20 de noviembre en donde se puede encontrar: tlayudas, chapulines, mole, cecina, tazajo, pan de llema, champurrado, chocolate y mezcal.

Llegar a Oaxaca y no ir a uno de sus mercados es haberse perdido la mitad de lo que significa este lugar. En el 20 de noviembre, el mercado, está Oaxaca reunida, aquí se siente, se huele, se saborea, se ve, se escucha, todos los sentidos dicen que se está en una tierra diferente.

En el mercado se puede disfrutar del téjate, una bebida tradicional que podría decirse que es prima del pozol, también está hecha de cacao y maíz. Las mujeres para prepararlo tienen que amasar los ingredientes.

En el mercado y el zócalo se ven niños y mujeres de diferentes etnias oaxaqueñas vendiendo diferentes artesanías, les falta la persistencia de las y los tsotsiles, quienes son tan insistentes que se les termina comprando algo, los de Oaxaca a la primera que les dicen “no, gracias” se dan la vuelta. Acá también han llegado mujeres, hombres y niños tsotsiles a vender, no sólo su artesanía, sino cualquier clase de chuchería. Se distinguen por su traje de lana, por su persistencia, necedad, no dejan ir al cliente hasta que logran venderle algo.

Es difícil entender a Oaxaca en unos días, pero si se va en domingo y se llega al zócalo y al mercado se podrá ver mucho de lo que este lugar significa, la tierra de Benito Juárez, pero también de Porfirio Díaz y Ulises Ruíz. El lugar que parió a Chuy Rasgado, Álvaro Carrillo y Rufino Tamayo, el sitio del que se enamoró Frida Kahlo, en donde las mujeres triquis han demostrado que la justicia y la dignidad no se regatea, esto es sólo algo de Oaxaca.

9 de junio de 2011

Policía resguarda el arranque de obra sobre las tierras que Antorcha Campesina despojó a triquis

Por: Lourdes Salas

Elementos de la Dirección General de Seguridad Pública del Estado a bordo de 10 patrullas y 15 motocicletas acudieron al área verde de la colonia El Terremoto para vigilar el arranque de la construcción de una escuela primaria en beneficio del grupo priísta Antorcha Popular.

Alrededor de las 12:30 horas, las patrullas rodearon el área verde, una parte de la cual estaba ocupada por antorchistas, mientras que en el otro extremo se ubicaron las personas que se oponen al proyecto, entre ellos, indígenas triquis de San Juan Copala y representantes vecinales de la colonia.

Entre los integrantes de Antorcha había profesores, padres de familia y niños que estudian en la primaria Jorge Obispo.

Los integrantes de Antorcha Popular argumentaron que alrededor de 300 niños no tienen espacios dignos para estudiar, pues ocupan nueve pies de casa y refirieron que la realización de esta obra era un compromiso de Gobierno del Estado.

Representantes de Gobierno del Estado, dialogaron con los opositores a la obra y acordaron que por la tarde se reunirían para tratar de dar una solución al conflicto.

A nombre de los opositores, Guillermo Delgado, Delia Pérez y Ángeles Martínez Ojeda, coincidieron en señalar que es irregular la entrega de un área verde a la organización priísta Antorcha Popular y todo caso la donación debió hacerse a la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE).

Aseguran que los integrantes del grupo indígena, “lamentablemente somos excluidos por esa organización”.

Al final, el arranque de la obra no inició y alrededor de las 13:30 horas, los elementos policiacos se retiraron.

1 de junio de 2011

Antorcha Campesina despoja 1.5 hectáreas de tierra a triquis de San Luis Potosí

Por: Everardo Hernández

Un grupo de indígenas triquis, originarios de San Juan Copala, que habitan en el fraccionamiento El Terremoto rechazan la construcción de una escuela en áreas verdes por parte de Antorcha Popular y existe el temor que se pudiera suscitar un enfrentamiento.

Domingo Flores y Narciso Mendoza dijeron que han entregado cartas ante el Consejo Estatal para la Atención de los Pueblos Indígenas del Gobierno del Estado y otras instancias, pero nadie los atiende.

Mostraron reconocimientos que les han entregado estas dependencias a la comunidad Triqui y Mazahua, pero dijeron que eso de nada les sirve, porque siguen atropellado sus derechos con una total impunidad.

Ya no quieren ser parte solamente del discurso de los políticos, sino que exigen que las autoridades estatales y federales los escuchen; en el caso del fraccionamiento del Terremoto ya se han hecho diversas peticiones para que les respeten las áreas verdes, pero persisten los problemas.

Explicaron que el pasado 5 de octubre se llevó a cabo en el Congreso del Estado, la primera reunión de trabajo para la creación de un modelo de atención a los pobladores de las comunidades indígenas Triqui, Mixteco y Mazahua que habitan en la capital potosina lo que puede ser considerado como un avance.

Sin embargo, persisten los problemas para estos grupos, tienen dificultades para recibir los servicios de salud, ingresos salariales y la discriminación a que son sujetos por su aspecto físico y educativo.

31 de mayo de 2011

Antorcha Campesina se apodera de 1.5 hectáreas de los indígenas triquisde San Luis Potosí


Habitantes triquis de la comunidad del Terremoto, San Luis Potosí, originarios de San Juan Copala, denunciaron ante la Secretaría General de Gobierno del Estado, que fueron despojados de 1.5 hectáreas de área verde por la organización priista Antorcha Campesina o Antorcha Popular para la construcción de una escuela primaria.

30 de mayo de 2011

Proponen centro para atender indígenas en lugar de supervía

Por: Angel Bolaños Sánchez.

El Frente Amplio Contra la Supervía Poniente planteó crear un  Centro de Atención y Promoción para las Comunidades Indígenas Migrantes en el Distrito Federal dentro de la llamada Zona Cero –donde se realizan los trabajos para la construcción de la vialidad– una vez que se logre la cancelación del proyecto.

Lo anterior se plantó en el encuentro que vecinos que permanecen en plantón en la colonia La Malinche sostuvieron con los integrantes de la caravana proveniente del municipio autónomo de San Juan Copala, Oaxaca.

El propósito del encuentro, además de expresar su mutua solidaridad, es compartir experiencias en la lucha que ambas comunidades mantienen, esta última para lograr la autonomía del pueblo triqui en su municipio.

El frente recordó que en las delegaciones afectadas por el trazo de la supervía, Magdalena Contreras y Álvaro Obregón, se conservan pueblos originarios, como los de San Jerónimo Aculco, Atlitic, San Nicolás Totolapan, San Bartolo Ameyalco, Santa Rosa Xochiac y San Mateo Tlaltenango.

Estamos seguros que en su regreso a San Juan Copala podrán construir con justicia y dignidad el municipio libre y autónomo que tanta sangre les ha costado, es por ello que hacemos un llamado a los gobiernos federal y del estado de Oaxaca para que, en cumplimiento de sus responsabilidades y atribuciones, así lo garanticen.

9 de marzo de 2011

Marchan triquis de Greenfield en apoyo a jefe de policía

Resisten niños triquis a usar lengua materna

Por: ohernandez


El 30 por ciento de los alumnos que estudian en las escuelas bilingües de educación básica de la zona Triqui rechazan el aprendizaje y uso de su lengua materna, debido a factores como la migración y los medios de comunicación que influyen en la forma de pensar de los menores, situación que pone en riesgo la supervivencia de su lengua.

El director de la escuela primaria bilingüe Cuauhtémoc, de la comunidad de San Andrés Chicahuaxtla, ubicada en el municipio de Putla Villa de Guerrero, Juan Vázquez Guzmán detalló que en la actualidad los menores no muestran interés en conservar sus raíces, principalmente al ser atraídos por los mensajes de los medios de comunicación, los cuales se transmiten en el idioma español y acaparan la atención de los niños.

Señaló que otro de los factores es la migración, fenómeno social que presenta altos índices en esta zona, lo que ha provocado la lengua se vaya extinguiendo, luego de que los migrantes llegan con nuevas ideas y hábitos que comienzan a ser adoptados por las comunidades.

"Los padres que van a las grandes ciudades del país e inclusive del extranjero y cuando regresan con sus hijos ya prácticamente prefieren el castellano y es lo que les enseñan a ellos también", mencionó.

Manifestó que otro de los problemas que enfrentan es que no existen libros de texto gratuitos o revistas de enseñanza que sean escritas en su lengua, sino que todas son en castellano y eso indiscutiblemente genera mayor interés por este idioma.

Ante la situación, el director de la escuela bilingüe dio a conocer que para tratar de combatir ese desinterés en los menores, recientemente realizaron un encuentro cultural de la lengua Triqui, mismo que se llevo a cabo en las instalaciones de la primaria de Chicahuaxtla y el cual logró reunir a cerca de 600 estudiantes de pueblos triquis del distrito de Putla.

Triqui, segunda lengua más hablada en la Mixteca

Vicente Marcial Cerqueda, director general adjunto académico y de políticas lingüísticas del Instituto Nacional de Lenguas Indigenas (INALI) dijo que en la Mixteca cuatro agrupaciones lingüísticas tienen presencia por alguna de las variantes que existen y que pertenecen a la familia lingüística denominada Oto-Mangue.

En Oaxaca, un mínimo porcentaje escribe su lengua, "la gran mayoría de las lenguas indígenas son orales, hay procesos importantes que avanzan en el estado con la elaboración de las normas escritas, que generan los propios hablantes como los mixtecos y su academia que trabaja desde hace 15 años y el tema que discuten es su escritura, igual los mixes y la experiencia más antigua es con los zapotecos", dijo

El mixteco cuenta con 423 mil 216 hablantes, en esta zona se hablan 53 de las 83 variantes que existen en todo el país, y es la tercera lengua indígena más hablada en México, seguido del maya y el náhuatl, que cuentan con más de un millón de hablantes.

Le sigue el triqui con 23 mil 846 personas que hablan dicha lengua que tiene cuatro variantes: el triqui de San Juan Copala que se habla en Santiago Juxtlahuaca y sus 52 comunidades; de la media que predomina en San Martin Itunyoso y seis comunidades; de la alta en Putla Villa de Guerrero con 33 pueblos y de la baja en Constancia del Rosario y 14 localidades.