10 de julio de 2014

Paulina de Jesús Guadalupe, abogada triqui de Guadalupe Tilapa, Copala

Por: Miguel Ángel Ocaña Reyes

Paulina de Jesús Guadalupe, nació el día 17 de Mayo de 1983, es originaria de Tilapa Copala, Juxtlahuaca en la zona Triqui de Oaxaca, radica en Puerto Vallarta desde hace 8 años. Llegó con sus padres Elena Guadalupe Hernández y Pedro de Jesús Álvarez además de sus 11 hermanos, con quienes se integró a la comunidad triqui en este destino que se dedica a la elaboración y venta de artesanías copalenses.

Tras varios años de constantes esfuerzos y de enfrentarse a constantes adversidades, el pasado viernes 12 de septiembre, Paulina se graduó como Licenciada en Derecho en el Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara en la Vigésima Generación de la mencionada carrera.

Mujer de pocas palabras, Paulina se graduó con un promedio de 9.2, lo cual la coloca como una alumna destacada en el centro de estudios, en su discurso final, agradeció al Rector del CUC por su apoyo.

“Agradezco inmensamente a las autoridades universitarias por su preocupación de rescatar la cultura, costumbres y tradiciones de las comunidades indígenas, y en especial a mi padrino el Rector de esta institución el doctor Javier Orozco Alvarado que ha apoyado al alumnado en general, como a los grupos indígenas de la comunidad de donde yo provengo…”

Finalizó su participación señalando que con su carrera trabajará para ayudar a su comunidad en la defensa de sus derechos.

“Es un orgullo ser la primera egresada de la comunidad indígena Triqui y les digo que dentro de este movimiento es un camino que elegí seguir en el cual ayudaré a mi pueblo no sólo por darle lugar, sino por todo el conocimiento que he adquirido en esta casa de estudios, en la defensa de sus derechos…no sólo soy una profesionista más, sino que soy una profesionista que luchará por la causa de terminar con injusticia, por el camino de las normas que nos rigen y por la defensa de nuestros derechos, mediante proyectos de leyes y de normas que sirvan de base para mejorar la calidad de vida de los pueblos indígenas…”

¿Cómo te sientes?

La verdad, feliz, contenta, de alguna u otra forma el hecho de alcanzar mi meta ya me da mucha alegría.

¿Fue difícil?

Sí.

¿Qué fue lo más difícil a lo que te enfrentaste?

Los obstáculos que siempre se nos interponen, como el racismo, la economía, son muchas cosas.

¿En qué aspectos sentiste el racismo?

Yo creo que en todas partes, para empezar con mis compañeros de salón, no precisamente con mis compañeros del CUC, pero sí como que todavía no se valora la etnia o la cultura que existe en México, entonces eso hace que nos vean menos que los demás, y de alguna forma, bueno, yo lo tomé como un impulso para poder sobresalir y estar donde estoy ahorita. 

 ¿Quién fue tu mayor apoyo?

Mi familia, los pocos amigos que he tenido, y de alguna forma también mis maestros que fueron esenciales para mi formación.

¿Cuál es la responsabilidad de ser la mayor de tus hermanos?

Es bastante, porque adquieres la responsabilidad de ser lo mejor que puedas para dejar un ejemplo a los hermanos más chicos.

¿Cuál es tu anhelo?
De alguna forma participar en la modificación de proyectos de leyes para que nos beneficien a nosotros, y que nosotros integremos en la sociedad que actualmente se está viviendo, porque yo he visto que las leyes que se hacen, realmente desconocen nuestras culturas, nuestras costumbres y muchas veces por eso nos atacan, entonces por eso se entra en conflicto, porque una comunidad tiene ciertas tradiciones, ciertas costumbres y la ley viene a quitarte eso, de alguna forma así lo he sentido.

¿Actualmente en qué trabajas?

Empecé a litigar apenas, hace más o menos un mes, pero ya tengo experiencia un año porque estuve en el servicio social de aquí del Centro Universitario, y ahorita estoy trabajando con un abogado particular. De alguna forma a mí me gustaría mucho integrarme en un área donde yo pueda manejar el aspecto legal conforme a mi comunidad, como con un legislador, pero apenas vamos iniciando.

¿Qué te dicen tus hermanos?

Yo creo que están siguiendo porque actualmente también están estudiando, dos están en la universidad y de ahí la prepa, la secundaria, la primaria.

¿Qué es lo mejor que has aprendido de tus padres?

Los valores morales.

¿Cuál es tu filosofía de vida?

La clave del éxito es nunca darse por vencido y luchar por lo que quieres, y además no hay que olvidar que la llave del éxito es la formación profesional.

¿Cómo te ves en diez años?

En diez años me veo iniciando el aspecto político para poder entrar a la Cámara de Diputados o de Senadores.

¿Cómo te gustaría ser recordada?

Me gustaría ser un ejemplo a seguir, como Benito Juárez.

¿Cuáles son tus hobbies?

Practico deporte, fútbol rápido, estudiar, me encanta bailar, un poco de todo.

¿Qué te gustaría que la gente sepa de ti?

Que ahorita que concluyo mis estudios, estoy a disposición de, aparte de mi comunidad, de toda la gente, en apoyarlos, porque realmente no todos tenemos la dicha de poder estudiar y tener los conocimientos que se adquieren en una escuela.

Comparsa de los Copalas

Comparsa de los Copalas se inició en 1932:  “En esta comunidad existieron tres herrerías, una en la calle de Oaxaca, otra en la calle de Morelos y la tercera en el Barrio de la Asunción. Los indios de Copala venían a Putla y se alojaban en las herrerías para vender sus productos: plátano, carbón, huevos de rancho y gallinas ponedoras. Los demás, se alojaban en las herrerías de la calle Oaxaca por estar más cerca de la plaza y el ambiente que hacían los herreros Manuel Fernández, Pedro Dura y Gustavo Bello, que consumían aguardiente vendido en marrazos -botellas pequeñas-”  fue, según Hernández Sánchez,  por el alcohol que los nombrados indios comenzaron a involucrarse en las fiestas de carnaval pintándose los pies, las piernas y el rostro.

La Comparsa de los Copalas tiene su origen en las herrerías que se encontraban sobre la calle Oaxaca, lugar donde Los Copalas dejaban sus platillos y la tambora que utilizaban cuando bajaban a enterrar a sus muertos. Cuenta la tradición que por el año de 1950, Don Manuel Fernández, Don José Avendaño y Don Pedro Peralta, se juntaban para tomarse una copita en la cantina, se tiznaban con el hollín de la fragua y sólo uno se disfrazaba de Copala, una de las etnias de nuestra región.

Esta comparsa es de las más típicas al enaltecer la vestimenta de Los Copalas, el atuendo se compone por el huipil color Rojo con listones de colores, una jícara roja, peinetas, soguillas, aretes, pulseras, pasguan, ceñidor, sollate que es el cinturón tejido de palma con un hueco en medio donde los triquis guardan su dinero.

En tanto el hombre se viste con camisa de satín de colores fuertes, como es el rojo, morado o azul. Con un calzón de manta con cachuvil, paliacates, allanes, cotón, sombrero de palma y huaraches de pata de gallo.

1970, se identifica como la segunda etapa de La Comparsa de los Copalas, pues es cuando los señores Canti Miranda, Cafre-Pancho Mole, Ramiro Reyes, Francisco Álvarez, Ángel Núñez, Carlos Sánchez, Antonio Ramírez, Francisco Velásquez alias el Chivo, Enrique Miranda, Cesar Miranda, tan sólo por mencionar algunos conforman la segunda generación.

Esta Comparsa se ha identificado por recorrer las calles con las mejores bandas musicales de la región, Los Copalas como les llama popularmente los pobladores, recorren con sus baile y encabezados por su Diosa las principales calles del Centro.

Los Copalas han enfrentado el enorme reto de subsistir, ya que no cuenta con ningún tipo de apoyo por lo que año con año se reúnen los voluntarios con el fin de elegir a los mayordomos que serán los encargados de organizar los festejos.

Con el fin de subsidiar los gastos de la música y la comida, así como el atuendo de la señorita que fungirá como Diosa Copala, los mayordomos organizan diversos eventos y de la misma manera la población en general participa con donativos, por los cuales se les da un recibo para evitar cualquier mal uso de los recursos recabados.

8 de agosto de 2013

Desplazados triquis de Copala no tienen nada que festejar en el DíaInternacional de Pueblos Indígenas

Por: Montiel Cruz

Oaxaca, Oax.- En el marco el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas que se festeja el 9 de marzo, “no hay nada que festejar en San Juan Copala”, al contrario somos un pueblo dividido que estamos sujeto a la discriminación y hostigamiento  por parte de las autoridades estatales, denunció en entrevista la representante de los desplazados de San Juan Copala, Lorena Merino Martínez.

Su voz  es entre cortante de español y Triqui, casi se quiebra al acusar al gobierno del Estado desde que llego en el 2010 los ha “desdeñado” desde hace tres años que están desplegados en las afueras del palacio de gobierno.

La mujer indígena dijo que a pesar que existe discriminación y humillación de parte del gobierno del estado, “ser indígena es un orgullo, hablar el Triqui, vestimenta, su gastronomía, su tradición particular, por lo que en vez de festejar, “estamos en pie de lucha”, expuso la activista de San Juan Copala.

Dijo que desconocen los apoyos que tengan que ver con el gobierno del estado, como la Secretaria de Asuntos Indígenas (SAI), sobre los derechos que están sujetos los Pueblos Indígenas de san Juan Copala, “son una letra muerta”, debido que no contamos con algún apoyo por parte de dependencias del gobierno del estado, recalcó

Lo que pedimos a nombre de unas cien personas al gobierno del estado, es que sostengamos una mesa de trabajo para exponerle nuestras demandas que no quieren ser escuchadas.

16 de julio de 2013

Bernadina Hernández, una mujer triqui ejemplar de San Miguel Copala

Bernadina Hernández, nació en el año de 1984, en la zona Triqui de San Juan Copala, ubicada en la Región Mixteca Baja, Oaxaca.

Durante el conflicto entre los caciques y partidos políticos en su pueblo, su familia huyó del pueblo en busca de un  mejor futuro. En el año de 1992, tomaron una difícil decisión, sabiendo que con ello arriesgaban sus propias vidas, optaron por emigrar a los Estados Unidos, cruzando la frontera. En 1992, llegaron a Hollister California cuando ella tenía 8 años.

En su pueblo natal,  hablaba puro triqui y nunca había tenido la oportunidad de estudiar el español. En cuando llegó a la escuela, ella se dio cuenta que era la única que no podía comunicar con los demás niños. De hecho, sus compañeros de la escuela se burlaban de ella y de su gente indígena. Durante el transcurso del año, las humillaciones de parte de sus compañeros de la escuela se volvieron cada vez más fuerte. Los niños le decían "fea", "india", y "estúpida". Por fortuna, conoció a un amigo mexicano de nombre Francisco, quien la trataba con respeto.

El rechazo y la humillación eran tan duros que Bernardina pedía a Dios que le diera la oportunidad de hablar la misma lengua que sus compañeros. Pedía a Dios que pueda despertar al otro día hablando el español y el inglés para poder comunicar con sus compañeros y así evitar los insultos en la escuela. Bernardina sentía que cuando se burlaba de ella, estaban burlando de su papá, de su mamá, de sus abuelos, abuelas y todas las familias indígenas. Estas humillaciones y burlas eran muy difíciles de soportar y en dos ocasiones tuvo que pelear físicamente para que la dejaran en paz y que la respetaran. Con el tiempo Bernardina pasaba al siguiente grado y sin darse cuenta que a la edad de 10 años ya había aprendido a hablar el español y el inglés. Aprendió el español como su segunda lengua e ingles como su tercera lengua.

Ahora ella entiende la importancia de la lengua y la cultura. Ella  entiende que hay muchas necesidades con la comunidad Triqui. Actualmente colabora con el Movimiento Revolucionario de la Unión Indígena y en el Proyecto de la Cultura Oaxaqueña que ofrecen ayuda a la comunidad indígena de la Ciudad de Hollister y sus alrededores. Se dedica a ayudar y apoyar a todas las personas indígenas triquis o mixtecas del área donde ella se encuentra.

Durante más de 5 años, en el Departamento de Salud del Condado de San Benito y en el Proyecto de la Mujer Oaxaqueña,  ha dedicado a interpretar a personas triquis de la comunidad, así como a acompañarlas al Hospital, a la clínica y con las trabajadoras sociales; ha ido a casas en las noches para defender a compañeras triquis de gente no indígena que les han querido negar su depósito que se les debe;   ha defendido a la gente indígena de los que quieren tratar con desprecio;  ha defendido a la comunidad indígena de abusos de parte de compañías, contratistas, rancheros, y los que alquilan casas; también ha interpretado en la Corte Superior y Juvenil en ingles y triqui; frecuentemente es voluntaria con la Asistencia Legal Rural de California; ha contribuido al Proyecto de Fair Housing e Investigaciones de Trabajadores Indígena del Campo y; ha ayudado a la comunidad mixteca y triqui a realizar eventos culturales respaldando a diferentes organizaciones.

Para llevar a cabo los bailes tradicionales, el Proyecto de la Cultura Oaxaqueña, tuvo que ocupar ayuda profesional para grabar la música tradicional. Ha participado en ayudar a documentar su cultura con una presentación de “power point” y fue la protagonista de un documental hecho por una estudiante de la Universidad de California de Berkeley que se llama “Mi Triqui: Life in Three Languages”.

Como Comité y Coordinadora de y Fundadora del Proyecto de la Cultura Oaxaqueña, se dedica a que la gente se junte para mejorar el futuro de la comunidad indígena. Por ejemplo, ella es una organizadora principal para la Junta Mensual de la comunidad indígena en Hollister en la cual se trata temas importantes como la preservación, el rescate y la difusión de las lenguas y tradiciones indígenas. También,  está diseñando clases para enseñar a los niños indígenas sus propias lenguas y cultura para que no se pierdan sus tradiciones.

Por ultimo, el trabajo de Bernardina es muy importante para que la comunidad indígena defina quienes seamos para enfrentar un futuro difícil en un país extraño.

 En suma, es importante para ella conseguir un fondo económico para promover y difundir la cultura y la lengua triqui, para que éstas nunca desaparezcan sobre la faz de la tierra.

Con el liderazgo de Bernardina los niños triquis y mixtecos pueden sentirse orgulloso en lugar de avergonzarse de sus raíces indígenas.

10 de mayo de 2013

Madres desplazadas triquis de Copala no tienen nada que festejar este 10 de mayo

“Las madres triquis no tenemos nada que celebrar a pesar de que hoy es un día tan importante” así lo dijo Lorena Merino Martínez, Representante de las y los desplazados de San Juan Copala, asegurando que uno de los mejores regalos que tendría todos, "es que nos dieran la noticia de que podemos regresar a nuestros hogares con todas las garantías que requerimos para nuestro regreso”.

Apuntó que las madres desplazadas que se encuentra acampando en los portales del Palacio de Gobierno desde hace más de tres años y medio, pasarán este día muy triste, “seguimos sin tener los apoyos ni del Gobierno ni de otros organismos como es el de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca”.

Se le preguntó a Merino Martínez si ya hubo acercamiento con Alfonso Gómez Sandoval, titular de la Secretaría General de Gobierno o con algún otro representante del Gobierno del estado que encabeza Gabino Cué Monteagudo, respondiendo que hasta la fecha aún no lo han hecho, “esperamos que eso sea pronto porque tenemos una mínima esperanza del nuevo secretario, Jesús Martínez Álvarez nos discriminaba mucho y, tampoco logró lo que tenía que hacer que era aplicar la justicia”.

 Aseguró que el extitular de la Segego debió de resolver los problemas de los desplazados de San Juan Copala pero le hizo falta voluntad para hacerlo, “él (Martínez Álvarez) debió de haber visito el tema Copala pero no tuvo la suficiente capacidad de resolver el problema, esperamos que el nuevo secretario sea el secretario del cambio”.

 Insistió en que los desplazados de Copala permanecerán en plantón el tiempo necesario, se irían hasta ser escuchados y atendidos sus demandas por Cué Monteagudo, asegurándoles el regreso a todos los triquis, “que nos dé una solución favorable porque llevamos tres años y medio instalados en el corredor del Palacio”.

11 de marzo de 2013

Bloquean acceso a desplazadas triquis de Valle del Río San Pedro Copala

Primero les impiden llegar; ahora no los dejan salir.

Por: Simitrio Robles

Cañada El Curtidor Tlaxiaco, Oax.- Habitantes de la demarcación de la Agencia del Curtidor Tlaxiaco, bloquearon el camino para impedir la entrada y salida de las familias triquis, a esa jurisdicción en el paraje "Yugite", lugar donde fue adquirido un predio por parte del Gobierno del Estado, en acato a las Medidas Cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Maurilio Santiago Reyes, presidente del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (CEDHAPI), indicó que las doce familias de mujeres triquis se trasladaron con sus hijos al predio, para reubicarse y empezar a dejar sus pertenencias personales e iniciar el asentamiento, sin embargo, el camino fue cerrado, por lo que no les permitieron la salida, quedando atrapados en el lugar.

Para evitar cualquier desaguisado, los desplazados triquis decidieron quedarse en el lugar con sus hijos e hijas, todos menores de edad, mientras que la carretera de acceso permanece bloqueada por los habitantes de Cañada El Curtidor y personal enviado por la presidencia municipal de la ciudad de Tlaxiaco.

Por su parte, Eva Gómez Santos, representante de los beneficiarios de Medidas Cautelares, así como de CEDHAPI y la asociación civil "Nudo de mujeres", conformada por mujeres triquis desplazadas, demandaron que se cumplan las medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para garantizar la vida y la integridad física de las beneficiarias.

Así también "responsabilizaron a las autoridades municipales de la ciudad de Tlaxiaco, de cualquier agresión, discriminación y atentado en contra de la integridad física de las integrantes de la asociación civil "Nudo de mujeres" y beneficiarias de Medidas Cautelares.

Las veinte mujeres indígenas triquis, permanecen al interior de la agencia del Curtidor, en espera de la intervención del Gobierno del Estado, para que se lleve a efecto un diálogo de paz, pues ahora no se les permite el libre tránsito.

Acusaron que el presidente municipal de Tlaxiaco, Germán Simancas Bautista, discrimina e incita a la violencia, para poder sacar a mujeres indígenas triquis de Cañada El Curtidor, sobre todo en estos días, que se ha hecho tanto énfasis en el Día Internacional de la Mujer.

A su vez, la representante de CEDHAPI indicó que hasta el momento no ha podido localizar al edil de Tlaxiaco, por lo que espera que a través del Gobierno del Estado exista un acercamiento, pues lo importante es que exista la paz entre los habitantes del Curtidor y las familias desplazadas triquis.

Desde la salida

Según información de CEDHAPI, veinte mujeres han sufrido violación sistemática a sus derechos humanos; fueron saliendo poco a poco de sus comunidades de origen y durante mucho tiempo han estado en la incertidumbre, por no contar con un lugar donde vivir.

Señala que las triquis han sufrido vejaciones y humillaciones conjuntamente con sus hijos e hijas, sólo por el hecho de ser indígenas y mujeres.

Recuerda que primeramente se establecieron en Valle del Río San Pedro, San Juan Copala, Putla de Guerrero, lugar en donde fueron amenazadas y tuvieron que salir en éxodo a la ciudad de Tlaxiaco.

Agrega que el 3 de agosto de 2012, se ubicaron en un campamento establecido en el anexo del Hotel "Plaza", ubicado en calle Independencia esquina José Domingo Vásquez, en el centro de la ciudad de Tlaxiaco, lugar donde permanecieron durante seis meses, en una situación infrahumana.

Por su propio pie tendrán que salir triquis, advierten

A partir de este lunes, habitantes de "El Curtidor" no permitirán entrar, ni salir a los desplazados triquis de Valle del Río San Pedro Copala.

Por: René López

Tlaxiaco, Oax.- “La única negociación, es que salgan los indígenas triquis desplazados, que se posesionaron de un terreno de seis hectáreas en la ranchería “El Curtidor”, han violado los acuerdos de Asamblea que no sería permitido que habitaran en estas tierras tranquilas”, advirtieron las autoridades tradicionales.

Denunciaron que los triquis se posesionaron de un lote con una cabaña, “ellos violaron los acuerdos y sin ningún permiso arribaron al lugar como delincuentes porque esta comunidad tiene una autoridad, sus “usos y costumbres”, están violando los acuerdos de Asamblea”, dio a conocer, José Luis Santiago Pérez, Agente Municipal.

Acompañada de la Policía Estatal, Eva Gómez Santos, pidió permiso para salir y llevar pan, refresco y tortillas a los más de 20 niños que juegan entre los árboles y una vieja cabaña, donde las mujeres sentadas en la tierra realizan sus hilados de huipiles.

Cabe mencionar, que en la entrada del predio permanece un aproximado de 80 habitantes de "El Curtidor".

Gómez Santos, dio a conocer que espera que el Gobierno ahora sí cumpla su palabra de atenderlas, ya que esta, es una situación que ya no aguantan, primero porque al lado de las más de 10 mujeres viudas y sin empleo hay más de 20 niños huérfanos de los que ella se tiene que hacer cargo.

Mientras tanto, el Cabildo, dio a conocer que este lunes, "estas personas tendrán que salir por su propio pie porque la única negociación será su salida, no más, porque en primera violaron un acuerdo y jamás el Gobierno se interesó por acudir al lugar."

“De cualquier enfrentamiento, el único responsable es Maurilio Santiago Reyes, presidente del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas, (CEDHAPI), ya que esta persona trasladó en su vehículo a los desplazados”, advirtieron.

9 de marzo de 2013

Acusan a edil de Tlaxiaco de discriminar a mujeres desplazadas triquisde Valle del Río San Pedro Copala

Por: Pedro Matías

Oaxaca, Oax.- El Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (CEDHAPI), denunció al alcalde de Tlaxiaco, Germán Simancas Bautista, por discriminar a mujeres triquis, al oponerse a que sean reubicadas en el paraje Yugite de la Cañada el Curtidor, pese a que es una medidas cautelar dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

En el Día Internacional de la Mujer, personal de la presidencia municipal de Tlaxiaco bloqueó el acceso a la Cañada el Curtidor para impedir que desplazadas triquis de Valle del Río San Pedro, perteneciente a San Juan Copala, se instalaran en el predio adquirido por gobierno del estado para reubicarlas.

El presidente del CEDHAPI, Maurilio Santiago Reyes, manifestó que hoy unas 20 mujeres triquis, con sus hijos e hijas, iniciaron su éxodo al predio referido en atención a las medidas cautelares otorgadas por la CIDH.

Sin embargo, alrededor del mediodía al llegar al paraje Yugite e intentar pasar algunas de sus pertenencias, descubrieron que el acceso fue bloqueado por hombres de Cañada el Curtidor y personal del ayuntamiento de Tlaxiaco.

Por esa razón, el CEDHAPI exigió el cumplimiento de las medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para garantizar la vida y la integridad física de las beneficiarias.

Y responsabilizó a las autoridades municipales de la ciudad de Tlaxiaco de cualquier agresión, discriminación y atentado en contra de las indígenas desplazadas.

La ONG recordó que las 20 mujeres han sufrido una violación sistemática a sus derechos humanos desde 2012, razón por la que abandonaron sus tierras y, ante el temor de ser asesinadas, tuvieron que salir en éxodo a la ciudad de Tlaxiaco.

Desde el 3 de agosto instalaron su campamento en el anexo del hotel Plaza, localizado en calle Independencia esquina José Domingo Vásquez, lugar donde permanecieron durante seis meses en una situación infrahumana y ahora que iban a ser reubicadas les fue impedido el paso.

5 de enero de 2013

Muere recién nacido a causa del violento desalojo de desplazadostriquis de San Juan Copala

El 23 de diciembre, unas horas antes de la Noche de Rábanos, el gobernador Gabino Cué aprobó la indicación del Secretario General de Gobierno, Jesús Martínez Álvarez, para desalojar a las triquis del Palacio, el bebé muerto es el resultado de la represión.

Por: Águeda Robles

La ineptitud, indolencia e intolerancia del gobierno de Gabino Cué Monteagudo fueron los responsables de la muerte del pequeño Jesús, quien a cuatro días de nacido cerró los ojos luego de que su madre, Valentina Merino, fuera empujada, manoseada y amenazada por los inspectores del municipio de Oaxaca, y por policías estatales y de civil que desalojaron a las mujeres triquis de San Juan Copala, la madrugada del 23 de diciembre, de los corredores del Palacio de Gobierno.

El desalojo y parto prematuro

Con indignación el padre del menor, Lázaro Hernández Hernández, narró a DESPERTAR de Oaxaca que la noche del 23 de diciembre su esposa, con ocho meses de embarazo, se encontraba en el campamento del Palacio de Gobierno, donde permanecen desde hace dos meses para exigir a la administración estatal les proporcione seguridad para retornar a San Juan Copala.

Esa noche, cuando el frío caló hasta lo más profundo, el gobierno decidió actuar contra los inconformes y, alrededor de las 11 de la noche, inspectores municipales de la ciudad de Oaxaca comenzaron a desmontar las mantas y cartones que utilizaban como paredes y pisos en la llamada Casa del Pueblo.

Minutos después arribaron los elementos de la policía estatal para establecer una valla e intimidarlos de esa manera; sin embargo, el valor y la necesidad de no tener donde pernotar los hizo resistir este embate, colocando inclusive a sus menores hijos al frente de los escudos de los elementos de seguridad.

La valiente actitud de las mujeres y niños no fue suficiente, ya que la orden era precisa: retirarlos del plantón en la madrugada, para cuidar la imagen del 115 aniversario de la Noche de Rábanos que se haría unas horas más tarde; con esa instrucción, los elementos policiacos incursionaron, y con empujones y tras algunos golpes lograron el objetivo de resguardar los arcos del Palacio de Gobierno.

Durante estos hechos, Valentina Merino recibió jaloneos, golpes y empujones que horas más tarde la empujaron a tener parte de la desgracia que enlutaría su hogar cuatro días más tarde. La misma madrugada de ese 23 de diciembre, en vísperas de la Navidad, empezó a sangrar por la vagina, por lo que fue llevada de urgencia con un médico.

El coraje, el miedo y la impotencia de sentirse nuevamente desplazada ocasionó una crisis en la mujer, que minutos más tarde fue controlada por sus compañeros y esposo, quienes le pedían tranquilizarse por el bien del bebé.

En el hospital civil, refiere el cónyuge de la mujer, les indicaron que aún le faltaba tiempo al pequeño para llegar a este mundo. Sin embargo, las molestias y dolores continuaron, por lo que, fieles a sus tradiciones, acudieron con una partera que ayudó a Valentina a convertirse en madre por tercera vez.

De manera prematura, con ocho meses de gestación y sin atención médica oficial, llegó a un mundo de desplazados el pequeño Jesús, quien en un primer momento no presentó signos de algún padecimiento; por el contrario, era un niño que lloraba y, en ocasiones, hasta parecía que reía, lo que provocaba la alegría de sus padres y hermanos.

Sin embargo, la madrugada de este viernes notaron que algo raro ocurría, pues al pequeño le costaba respirar, de inmediato y con los pocos recursos con los que cuentan, fue trasladado a un centro de salud en donde los tuvieron sentados durante aproximadamente una hora, antes que el médico residente los atendiera, sólo para recomendarles que lo llevaran al hospital civil, pues la condición de Jesús era delicada.

Sin prestarles el auxilio de alguna ambulancia, subiendo en camiones, con el niño en brazos, llegaron al Hospital Civil Aurelio Valdivieso, pero las condiciones y el tiempo que tardaron en llegar fueron los factores determinantes para que ya no se pudiera hacer nada.

Diez minutos de haberlo recibido, personal del nosocomio les comunicó que el bebé había fallecido.

Los culpables

Después del mediodía, Jesús murió luego de haber nacido el 24 de diciembre a las 18:00 horas, e irónicamente llevaría el nombre de uno de los funcionarios a los que sus padres responsabilizan de ser el causante de su muerte: el secretario general de Gobierno, Jesús Martínez Álvarez.

No es sólo por hablar, porque Martínez Álvarez fue el funcionario que más insistió en la necesidad de desalojar el campamento de las triquis desplazadas de los bajos del Palacio de Gobierno, incluso, dicen que fue quien orquestó que su propio yerno, el presidente municipal, Luis Ugartechea Begué, enviara a sus inspectores municipales para romper las lonas, adueñarse de los pocos bienes de las inconformes y replegarlas a la calle de Flores Magón, con el apoyo de la policía estatal preventiva.

Ya Jesús Hernández Merino no seguirá sufriendo en el plantón, se consuelan sus padres, quienes con lágrimas en los ojos reprochan al secretario general de Gobierno, al gobernador Gabino Cué
Monteagudo y al presidente municipal, Luis Ugartechea Begué, haberlos desalojado con la fuerza pública, como lo hicieron.

En su opinión, fueron los zarandeos, los golpes y los nervios que le provocaron a la embarazada lo que motivó el nacimiento prematuro del bebé, y las inclemencias del tiempo los que concluyeron el trabajo de los policías estatales y los inspectores municipales.

No queremos su dinero, queremos regresar a Copala

Ahora resulta que no estoy dentro de la lista de las tuteladas por la recomendación de la Comisión Internacional de Derechos Humanos, como si un papel fuera necesario para estar aquí donde estamos, defendiendo nuestro derecho para regresar a nuestras casas en San Juan Copala, de donde salimos por la inseguridad y por las amenazas de muerte de los grupos paramilitares, dijo llorosa Valentina Merino.

Aquí estamos y de aquí no nos iremos hasta que nos den las garantías suficientes de que ya desmantelaron a los grupos paramilitares que operan en San Juan Copala, pero además, que ya apresaron a quienes han asesinado a nuestros familiares y amigos, expresó la madre enlutada.

No queremos dinero, que no nos insulten más con la mentira que mendigamos el dinero del gobierno; estamos aquí por dignidad y para luchar por nuestras vidas, ésas que nos quitan allá en la región Triqui los aliados del gobierno que traicionó nuestra confianza, manifestó.

Gobierno asesino

Este gobierno está resultando peor que los demás, dicen las triquis del campamento de desplazadas, no ayudan a la gente que lo necesita, al contrario, mandan a la policía a golpear; ya supimos que un indio chimalapa perdió un ojo y hay otro malherido en la cabeza por el desalojo en el Istmo, ahora nosotras viviremos con el luto por el pequeño Jesús.

Niños que viven en el campamento, ahora ubicado en la calle de Flores Magón, con cartulinas en mano y lágrimas que muestran la indefensión y la inocencia, reclaman: 

“Gabino Cué: Así mejoraste las condiciones de vida de los niños y mujeres embarazadas triquis. ASESINO”.

Un cartel se observa entre las flores y las veladoras con que velan el pequeño cuerpecito del Jesús de las desalojadas, es sencilla y resume la esencia del gobierno que prometió nunca más usar a la policía para reprimir a los oaxaqueños, con toscas letras dice solamente: GOBIERNO ASESINO.

Violento desalojo de desplazados triquis de San Juan Copala del Palacio de Gobierno de Oaxaca

Oaxaca, Oax.- En la madrugada del día 23 de diciembre, un total de 413 elementos de la Policía Estatal, de los cuales 53 eran femeniles, 102 efectivos de la Policía Municipal y 16 Inspectores Municipales en compañía y complicidad de 3 Visitadores de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), el Subprocurador de Averiguaciones Previas, Zona Norte y el Director de Averiguaciones Previas, asistidos de un Subdirector y un Agente del Ministerio Público de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Oaxaca (PGJE), desalojaron violentamente a 214 familias desplazadas de San Miguel y San Juan Copala de los corredores del Palacio de Gobierno de Oaxaca.

Mismos que arribaron al lugar a bordo de varias camionetas, camiones policiacos y vehículos particulares que fueron estacionados en las calles Valerio Trujano, Flores Magón, Bustamante y demás calles aledañas, llegando al lugar también ambulancias, un camión plataforma de policía y una camioneta de inspectores de color blanca con número de placa RW-02-397.

El violento desalojo de los desplazados inició a las 00:30 horas y culminó a la 01:45 horas con un saldo de varias personas desplazadas lesionadas y hospitalizadas, un recién nacido prematuro muerto, robo de bienes y dinero en efectivo.

Al iniciar el operativo, los policías antimotines hicieron una enorme valla a lo largo y ancho del Palacio de Gobierno, cercando e impidiendo el acceso y salida de personas y periodistas, mientras que Sergio Canseco, Director de Comercio y Vía Pública, daba órdenes a sus inspectores de cortar, bajar y desmontar todas las lonas, pancartas, mantas y módulos provisionales de los desplazados, mismos que con suma prepotencia, violencia y cuchillo en las manos empezaron a cortar, jalar, desmontar y destruir todo lo que encontraban a sus pasos ante la mirada atónita de las mujeres, niños y adultos mayores que se encontraban en el lugar de los hechos, mientras que videogrababan y fotografiaban a los desplazados que protestaban, gritaban consignas y resistían pacíficamente.

Parecía que los inspectores conocían perfectamente el interior del plantón, mientras que algunos cortaban las lonas y mantas, otros fueron directamente a donde estaba el tanque de gas para desconectarlo y retirarlo del lugar y los restantes recogían y arrebataban bolsas y maletas a los desplazados con suma violencia como viles delincuentes y rateros que son ante la mirada atónita, lágrimas, impotencia y crisis nerviosas de los niños, mujeres y adultos mayores.

Nadie podía creer que el propio gobierno de Oaxaca arrebatara y robara de esta manera los pocos bienes que a los desplazados les costó más de tres años en adquirirlos y perdieran en cuestión de segundos, quedándose sin nada y sin una cobija para taparse ante el intenso frío de la madrugada.

Después de que los inspectores dejaron al descubierto el plantón, intervinieron elementos antimotines de la Policía Estatal con escudos y amenazando:

“Desalojen el área porque traemos órdenes de retirarlos del lugar, ya que el espacio que están ocupando es un lugar público, si se resisten los vamos a detener y los vamos a encarcelar, así que es mejor que no pongan resistencia”.

A pesar de la amenaza, las valientes mujeres, niños y personas de tercera edad desplazadas resistieron pacíficamente hasta que fueron encapsuladas, levantadas, cargadas y replegadas hacia la calle Flores Magón.

Dos horas después del violento desalojo, salió del zócalo un camión de basura repleto de mantas, lonas pancartas, sillas, bancos, cartones, ropa, cobijas, garrafones, tinaco de agua, cubetas, escobas, trastes y despensas de los desplazados rumbo al tiradero de basura.

Durante el violento desalojo hubo golpes, insultos, amenazas, vejaciones, intimidaciones y jaloneos de los policías antimotines hacia las mujeres, niños y adultos mayores desplazados de San Miguel y San Juan Copala que  opusieron al violento desalojo, defendiendo con valentía y dignidad el único refugio que encontraron para vivir después de ser desalojados violentamente de sus comunidades de origen.

1 de enero de 2013

Padres del bebé muerto sí son desplazados de San Juan Copala

Desplazados y desplazadas de San Juan Copala aseguraron en voz de Telma Merino Martínez, que los padres del bebé que murió después del desalojo que ejecutó el gobierno estatal el 23 de diciembre, sí son originarios de San Juan Copala, contrario a lo que se ha publicado en algunos medios de información.

Merino Martínez aclaró que aunque “el gobierno ha dicho en sus publicaciones que ha dado apoyo total a los padres del niño, no es cierto”, y que son los mismos desplazados los que se han solidarizado con los papás.

Actualmente, el plantón de desplazados San Juan Copala se localiza en la calle Flores Magón, luego que el 23 de diciembre el gobierno de Gabino Cué desalojara a los más de 200 desplazados, cuestión que afirma Merino Martínez adelantó el parto de Valentina Merino, quien días después vio morir a su pequeño.

“El niño sí murió por el desalojo porque en la madruga del 23 de diciembre, ahí estuvimos y a la madre se le adelantó el parto, por el susto y golpe que  recibió por parte de policías Estatales e inspectores de la Vía Pública del gobierno de Oaxaca.

Asimismo, Merino Martínez manifestó que responsabilizan al gobierno y al secretario general de Gobierno Jesús Martínez Álvarez por los hechos y aclaró que en ningún momento están utilizando al niño como banderín político, sino que solamente pretenden dar a conocer su problemática, por lo que pide a la ciudadanía su comprensión.

Merino Martínez, también informó que “el 3 de enero se va abrir una mesa más para platicar del retorno de las desplazadas, pero estamos a espera de que el gobierno haga un censo, para verificar que sí somos desplazados y desplazadas de San Juan Copala”.

Finalmente, expresó que en su campamento tienen un centro de acopio y que entre las necesidades más apremiantes están los medicamentos porque hay muchos niños en el plantón que están enfermos por las bajas temperaturas; además requieren alimentos, porque durante el desalojo, la policía se llevó lo poco que tenían.

18 de diciembre de 2012

La digna resistencia de los desplazados de San Juan Copala

“La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar nada”.

José Ortega y Gasset

Por: Diario Despertar de Oaxaca

La lucha por la sobrevivencia de los indígenas oaxaqueños, particularmente el pueblo triqui que mantiene su campamento en el corredor del Palacio de Gobierno en el zócalo de Oaxaca, debe respetarse y respaldarse por la sociedad civil organizada y por cada uno de los actores políticos de la entidad

Las declaraciones del gobernador Gabino Cué Monteagudo, respecto a que los manifestantes indígenas triquis son chantajistas y manipulados, son irresponsables y desafortunadas; develan su arrogancia e incompetencia como mandatario, así como su racismo y discriminación hacia el pueblo oaxaqueño, mayoritariamente indígena.

Cuando Gabino Cué Monteagudo habla mal de un indígena, habla mal de todos los oaxaqueños, quienes originariamente son de esta tierra y son nuestros pueblos ancestrales; insulta también a quienes nacieron y están registrados como ciudadanos oaxaqueños; todos generosos, amables, tolerantes y fraternos con quienes han decidido vivir en nuestra tierra y quienes nos visitan, con avecindados y aprovechados.

Al gobernador de Oaxaca, nacido y registrado en el Distrito Federal y a su Secretario General de Gobierno, Jesús Martínez Álvarez, se les olvida que llegaron a una tierra que no es suya, solos y sin invitación; que han vivido aquí de manera privilegiada por décadas y generaciones, siempre en cargos públicos, gracias a la generosidad de los oaxaqueños.

La lucha del pueblo triqui, los de allá y quienes están aquí, no es un capricho o necedad, es la disputa por la vida misma, ante las agresiones y la incapacidad del Estado mexicano, es decir, el gobierno federal, estatal y municipal para proteger y salvaguardar los derechos humanos de las comunidades desplazadas.

Las medidas cautelares otorgadas por los organismos internacionales para proteger al pueblo triqui no son atendidas ni cumplidas por el supuesto gobierno del cambio; son ignoradas y minimizadas por su nefasta maniobra para desprestigiar y desacreditar su exigencia de una vida digna y pacífica.

La actitud retrograda y malintencionada del gobernador y su Secretario General de Gobierno para deshacerse de un problema, evadiendo su responsabilidad, muestra el racismo y odio a nuestros pueblos indígenas; el campamento en el zócalo no es una estadía recreativa, es una necesidad ante la ausencia y omisión del gobierno estatal para brindar seguridad y protección a los desplazados en sus comunidades; es la ausencia misma del Estado en una zona donde el más fuerte es la ley.

Que no se le ocurra al gobernador Cué Monteagudo desalojar o exigir el retiro del campamento triqui para realizar una mundana fiesta del rábano, cuando el pueblo de Oaxaca importa al titular del Ejecutivo un verdadero rábano.

Sí es importante el turismo, el comercio, pero primero están los derechos humanos; quizás el gobernador debería tomar un curso como el que pretende impartir en su escuela de derechos humanos para comprender que con la vida de los ciudadanos no se juega, que lo fundamental es prioridad y que debe resolver prioritariamente el problema de seguridad en la zona Triqui para que las mujeres instaladas en el campamento del Palacio de Gobierno puedan regresar a salvo a sus comunidades.

Cuando Gabino Cué Monteagudo cumpla su obligación de garantizar la paz, la seguridad y la tranquilidad social a la ciudadanía puede hacer la fiesta que quiera, con todos los tubérculos que quiera.

Cuando su Secretario General de Gobierno haga su trabajo, dialogue y logre entendimientos, podrá argumentar necedad de la parte contraria, mientras, el necio será él, intentado regresar al autoritarismo que siempre le caracterizó y nunca pudo aplicar a cabalidad.

Fuente


28 de septiembre de 2012

Violento desalojo de comerciantes triquis en la ciudad de Oaxaca

Oaxaca Oax.- Un total de 7 comerciantes indígenas triquis (2 menores de edad) fueron detenidos en el operativo que implementaron inspectores y elementos de la policía municipal sobre la calle Macedonio Alcalá, Andador Turístico de la ciudad de Oaxaca.

Los familiares de los arrestados liderados por la señora Juana Guzmán Martínez, representante de la organización "Lázaro Cárdenas", de inmediato se trasladaron al cuartel Morelos de la Policía Municipal para pedir la liberación de sus detenidos. 

Señalaron que fueron víctimas de abuso y brutalidad policiaca, ya que al momento de ser desalojados, les arrebataron y rompieron 5 teléfonos celulares y los azotaron en el piso para que no filmaran las agresiones, amenazándolas verbalmente: "Pinches viejas, eso no se va a quedar así, les va a pesar bastante". 

"Somos artesanos comerciantes que vendíamos en el Jardín Labastida pero fuimos reubicados en la "Casa Morelos", lugar en donde no vendemos nada de nuestra ropa típica; es por eso que por las tardes salimos al Andador Turístico para vender algo y ganar un dinero para el sustento de nuestras familias"; mencionaron las mujeres triquis. 

Dijeron que los inspectores del municipio son los únicos que tienen las llaves de la "Casa Morelos", ubicada sobre la calle del mismo nombre número 804 y diariamente les abren las puertas del inmueble pero no respetan la hora acordada que es de 9 a 20 horas; continuamente llegan a abrirles a las 11 o a las 13 horas. 

Esa irresponsabilidad de los inspectores les ha causado muchas pérdidas en sus ventas. Además firmaron un acuerdo con la autoridad municipal de que los apoyarían con publicidad para reactivar sus ventas y no cumplieron.

12 de septiembre de 2012

Byetarina Santiago Martínez, joven indígena triqui de la Costa de Hermosillo

Por: Carlos Roberto Marroquín

Hermosillo, Son.- Nacida en el Poblado Miguel Alemán de la Costa de Hermosillo pero oaxaqueña por la sangre que corre en sus venas, Byetarina Santiago Martínez se ha convertido en la primera indígena Triqui que ingresa al Centro Regional de Educación Normal Navojoa (CREN), con la firme convicción de convertirse en maestra de educación indígena.

Pequeña de estatura pero gigante en sus sentimientos, Byetarina se siente orgullosa de ser indígena oaxaqueña y más aún profesa un profundo amor y respeto por sus padres, hermanos y compañeros de su comunidad.

Con una tremenda facilidad de palabras y objetividad al exponer sus ideas, Byetarina es el ejemplo más sensible de lo que tienen por naturaleza todos los indígenas mexicanos: Inteligencia y un gran sentido por la vida y la naturaleza.

En días pasados el “SonoraSur y Marroquín Noticias” tuvo la oportunidad de entrevistarla, motivo por el cual hoy transmitimos a ustedes estimados lectores, lo que dijo:

“Muy buenos días. Yo soy Byetarina Santiago Martínez y me dirijo a toda la comunidad Triqui, a los integrantes del Concejo de Ancianos de mi pueblo y a la población en general. Soy orgullosamente indígena y me siento feliz de llevar la sangre de mis antepasados. Quiero decirles que he estudiado la primaria, secundaria y la preparatoria en la Calle Doce, y por estos días he ingresado al CREN de Navojoa porque tengo la plena confianza de que egresaré como maestra de educación”, dijo al inicio de la entrevista.

“En esta oportunidad quiero hablarles sobre la vida y la problemática que viven los Triquis. En primer lugar, nosotros somos explotados en la Costa de Hermosillo ya que trabajamos desde que amanece el sol hasta que oscurece por un mísero salario. En muchas ocasiones somos objeto de discriminación por parte de los dueños de los campos agrícolas, así como de los cuadrilleros, y por si fuera poco, en algunos campos agrícolas existen hombres armados que nos vigilan e intimidan como si viviéramos esclavizados. Yo soy también mujer jornalera en la Costa de Hermosillo y he vivido en carne propia esos atropellos”, agregó.

“Sumado a todo ello, los patrones al no darnos el servicios médicos del Seguro Social, nos vemos en la necesidad de acudir al Centro de Salud de la Calle Doce, lugar en el cual no nos atienden bien, ya que hay médicos y enfermeras déspotas e insensibles, y lo peor no tienen la medicina en existencia, mucho menos los aparatos quirúrgicos necesarios, sumado a ello, ellos, no hablan nuestra lengua, motivo por el cual, nuestra gente sufre y en algunos casos han muerto porque no nos atienden oportunamente”, mencionó.

“Otro de los graves problemas que tenemos los Triquis en el Poblado Miguel Alemán, es la prepotencia de los policías, los cuales en muchas ocasiones centavean y golpean a los Triquis, les inventan delitos y los detienen en las celdas. Aquí de nueva cuenta se agrava la situación, ya que hay una barrera de comunicación, debido a que no hay interpretes en la Agencia del Ministerio Público, en las Centrales de Policía o ante los médicos legistas”, según sea el caso”, manifestó.

“Nuestro pueblo Triqui vive en medio de la pobreza, y por si fuera poco, el alcoholismo y la drogadicción han penetrado y nos están destruyendo poco a poco, ya que muchas de las mujeres son víctimas de la violencia familiar, y son muchos niños de escasos 6 años y mayores que andan ingiriendo e inhalando sustancias que los altera, drogas que matan a nuestra gente, y es aquí vemos con tristeza que los diferentes niveles de gobierno, así como los ancianos de mi pueblo no actúan en contra de las personas que envenenan a nuestra gente, y se mantienen en el silencio. Nos sentimos impotentes ante estas realidades”, dijo.

“Por eso, hoy de manera muy responsable y sabedora del papel que debemos jugar los y las jóvenes Triquis levanto mi voz para denunciar y romper el silencio y decirle a mi propio pueblo indígena, al gobierno del hombre blanco y a la sociedad en general, que ya basta de tanta discriminación, explotación y que nuestra gente siga envenenándose. Es necesario ponerle fin a todo lo que nos está haciendo daño y nos lascera el alma”.

Continuación.

“Creo que nosotras las mujeres Triquis tenemos que hablar y actuar ya que nosotras seremos las futuras madres de familia que engendraremos a los futuros Triquis, y por lo tanto, no queremos que vivan en una comunidad enferma y explotada. Nosotras ya no queremos ser cómplices del silencio. Nosotras queremos que los Triquis tengan espacios educativos dignos, queremos que cambien las condiciones de vida de nuestra gente, y queremos salarios dignos también”, continuó diciendo.

“Otro de los temas que quiero comentar es el sentir de muchas mujeres jóvenes Triquis, las cuales no estamos de acuerdo en la práctica-costumbre de la venta de las mujeres al interior de mi comunidad, ya que nosotras, no somos mercancías a la venta del mejor postor. Nosotras somos mujeres que tenemos sentimientos, somos personas que tenemos el derecho de decidir por nuestra vida futura. Sé que decir esto rompe los esquemas de las tradiciones de mi pueblo, pero, también sé que es importante poner un alto en el camino, y así como se han cambiado muchas cosas en la vida de los Triquis, también se puede cambiar esta situación. Antes nuestra gente no consumía drogas o usaba ropa que usan las demás personas que no son indígenas. Y esas, no son parte de nuestra cultura y se han aceptado como una nueva forma de vivir, por lo tanto, nosotras también podemos cambiar el rumbo de las cosas que creemos nos afectan”, comentó.

“De igual manera, nosotras las mujeres jóvenes Triquis queremos participar en la vida activa de nuestra etnia en asuntos sociales, políticos, culturales y otros temas, buscando con ello, contribuir al desarrollo y progreso de nuestra gente. Nosotras las mujeres jóvenes Triquis también pensamos y nuestra voz puede pesar en la educación de nuestros hijos, de los futuros Triquis que darán vida a nuestro grupo indígena. Nosotras queremos saber de las leyes del hombre blanco, para saber defendernos, nosotras queremos saber de los derechos laborales y de las garantías individuales, así como de los derechos a la salud. Y eso lo vamos a lograr con más participación de las mujeres jóvenes Triquis”, Puntualizó de manera contundente.

“Mi pueblo Triqui, somos ricos en cultura y en lenguaje. Nosotros confeccionamos nuestra propia ropa y huipiles, nosotros hacemos los bonitos morrales, los collares y tenemos la medicina tradicional y nuestros propios alimentos. Yo me siento muy orgullosa de ser mujer indígena Triqui, y más aún de mi estado natal Oaxaca y por ello, quiero participar más activamente para beneficio de nuestra propia gente”, aseguró.

“Para terminar, quiero enviar un especial mensaje a los lectores de este periódico, a la gente del gobierno del hombre blanco y a la sociedad en general, en el sentido de que no quiero que nos vean con lástima y nos digan pobrecitos los Triquis. Mejor les pido solidaridad para con mi pueblo y en ese sentido nos ayuden a gestionar mejores escuelas para nuestros pueblos en las cuales nuestros niños reciban clases en su lengua materna, les pido que nos apoyen en la gestión para que la Secretaría de Salud mejore los servicios médicos y que cuando nuestra gente acuda en busca de atención médica haya medicinas y que los doctores y enfermeras sean amables y sensibles con nuestra gente. Les pido que nos apoyen a denunciar los malos tratos que se hacen en contra nuestra en los diferentes campos agrícolas y la falta de los servicios médicos que por Ley nos tiene que brindar los diferentes patrones, y que de igual manera desaparezcan los hombres armados en los campos agrícolas. Eso les pido... No nos den cosas que a ustedes les sobra y nos la dan en caridad... Mejor ayúdenos a que se mejoren los salarios de nuestra gente que trabaja en los campos agrícolas, para de esa manera los Triquis vivan mejor y de manera digna. No es mucho lo que les pido, les pido respeto para mi pueblo indígena”, enfatizó.

18 de agosto de 2012

En riesgo de quedarse sin escuela infantes triquis desplazados de Valle del Río San Pedro Copala

Por: René López

Tlaxiaco, Oax.- Han pasado dos semanas y las familias triquis desplazadas de Valle del Río San Pedro, San Juan Copala, siguen en espera de ser reubicadas y el futuro es incierto en la educación académica, ya que 26 niños podrían quedarse sin ir a la escuela este lunes 20 de agosto, además de tres mujeres del nivel secundaria y una de preparatoria que no cuenta con los mil 500 pesos para inscripción que le cobran para ingresar a la preparatoria de Tlaxiaco.

Este sábado son ya los quince días desde que mujeres desplazadas doblemente esperan la ayuda de los servidores públicos para que sean reubicadas y tampoco saben si sus más de 20 niños irán a la escuela, luego que no han recibido respuesta de una maestra del idioma triqui que solicitaron.

Llegaron a la ciudad de Tlaxiaco el 3 de agosto y las condiciones no son agradables en el lugar que están habitando, ya que carecen de alimentos, en un cuarto donde están ubicadas las 15 familias, no tienen derecho a la privacidad y para dormir hacen uso de colchonetas, extrañan el campo y a sus animales, entre ellos, perros, gatos y pollos que se quedaron en Valle del Rio, lugar donde fueron amenazados de muerte.

Eva Gómez Santos, representante de las desplazadas, dijo que el futuro para una educación académica es incierto para más de 20 niños, que otra vez se quedaran sin ir a la escuela, ellos serán discriminados otra vez por la educación, ya que de la petición que le hicieron al gobernador para que les mande una maestra indígena triqui no ha llegado.

Sobre la propuesta para que estos infantes reciban clases en un lugar diferente, no en el lugar donde se encuentran sigue pendiente, además existen 4 mujeres que se están quedando sin el derechos de ir a la secundaria y otra que para poder ingresar a la preparatoria de Tlaxiaco le están cobrado 1500 pesos, recursos de los cuales no cuenta la gente pobre desplazados doblemente.

Otro de los problemas a los que se han enfrentado es que con el “Programa Oportunidades”, donde no les están tomando el problema de desplazamiento que están sufriendo, ya que quieren que hagan tequio y asistan a su reuniones de salud, lo que no pueden lograr debido a que andan de un lugar para otro, por lo que la amenaza es que muy pronto les quitaran la ayuda o muchas de las mujeres ya no las están considerando.

Sobre las clases y la ubicación no se sabe nada, están sufriendo un infierno dentro de un solo cuarto de 12 metros de largo por 5 de ancho con las 15 familias, ellas están acostumbradas a caminar por varias horas, ir al molino, hacer tortillas, practicar su religión, comer quelites, sembrar plantas y tener animales.

Ante estas condiciones ya se han enfermado 6 niños de gripe, calentura y diarrea, pero ante los trámites burocráticos en las instituciones de salud y por no contar con cartillas de salud, le han negado los servicios, por lo que han gastado más de lo que no tienen llevándolos a los médicos particulares.

Rufino Benítez Sánchez, coordinador jurídico del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (CEDHAPI) dio a conocer que las desplazadas del Valle del Rio, necesitan no solo atención psicológica sino que están siendo perjudicadas en sus usos y costumbres.

Pidió a los servidores públicos del gobierno del Estado total atención a estas mujeres que en su mayoría no tienen esposo porque muchos de ellos fueron asesinados, ellas ultrajadas y expulsadas solo por practicar alguna religión diferente o por no integrase a alguna organización, ahora están en peligro de perder toda su cultura.

Agregó que en múltiples ocasiones el gobernador ha declarado a los medios de comunicación que va a ayudar pero da las instrucciones y los bajos mandos no acatan y todavía practican las viejas costumbres del gobierno pasado, lo que genera la inestabilidad porque de no ser así a una atención pronta, ellas ya están planeado otras alternativas, como la manifestación y las tomas de dependencias para hacerse escuchar.

7 de agosto de 2012

Respeto a la vida, demandan desplazados de Valle del Río San PedroCopala

Por: IGABE

Huajuapan, Oax.- El pasado 3 de Julio, 15 familias de Valle del Río San Pedro, San Juan Copala, ubicado en Putla Villa de Guerrero, comenzaron el éxodo a la ciudad de Tlaxiaco para exigir al gobierno del Estado, Gabino Cué Monteagudo, la aplicación de medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al asegurar que un grupo armado los había atacado el primer día de agosto. El presidente del Centro de Derechos Humanos y Asesoría Pueblo Indígenas (CEDHAPI), Maurilio Santiago Reyes, indicó que lo único que los indígenas triquis piden, es respeto a la vida.

En entrevista, indicó que los gobiernos estatal y federal están obligados salvaguardar la vida de las 70 personas que integran esas 15 familias, debido a que las agresiones han sido frecuentes.

Informó que luego de su llegada a la ciudad de Tlaxiaco, hombres, mujeres y niños solicitaron a las autoridades correspondientes la donación de un predio para construcción viviendas provisionales y vivir de manera digna y tranquila, en tanto el problema por el que atraviesan halle una solución.

El surgimiento de la comunidad de Valle del Río San Pedro, San Juan Copala, en Putla.

Vivir en la Región Triqui significa acostumbrarse a ser desplazados de sus comunidades por no profesar la misma religión —lo cual en muchas ocasiones provoca su expulsión de la comunidad—, por no querer ayudar en las acciones de protesta o simplemente por no militar en la misma organización o partido.

 Ese fue el caso de las 15 familias procedentes de las comunidades de San Miguel Copala, Guadalupe Tilapa Copala, Llano de Nopal Copala, Llano Aguacate Copala, Yutasani Copala, agencias pertenecientes al municipio de Juxtlahuaca y Putla, las cuales decidieron formar una nueva comunidad cerca del municipio de Putla, a la que bautizaron como Valle del Río San Pedro, San Juan Copala.

Muchos de ellos, fueron desplazados y sometidos a vivir bajo violencia; otros más, han sido amenazados de muerte en caso de que pretendan volver a sus comunidades de origen.

 Por ello, al no saber hacer otra cosa que trabajar en el campo y decididos a ganarse el pan de cada día, se asentaron en un predio de Cuadrilla de Gregorio Álvarez, Putla, en donde instalaron sus casas y formaron una comunidad.

Ahí, la mayoría de los pobladores se dedica a la siembra de maíz y plátano, por las condiciones climáticas. Dichos productos son llevados a la cabecera municipal y son ofertados entre los habitantes y compradores de Putla. Esta actividad representa su único medio de subsistencia.

 Cabe destacar que los predios en los cuales se asentaron, habían sido territorio triqui de San Juan Copala; sin embargo, estos fueron despojados de los mismos por los españoles que trabajaban en la zona.

De ahí, al estar abandonados los terrenos, los desplazados comenzaron trabajarlos; no obstante, cuando comenzó la cosecha, los predios les fueron reclamados. Es por ello que hoy, existe un litigio entre los beneficiarios de medidas cautelares y algunos terratenientes españoles en la zona.

La gestión de las medidas cautelares

Cabe señalar que fue en agosto de 2001 cuando un grupo de personas que salieron huyendo de la Región Triqui, solicitaron a la CIDH les otorgara medidas cautelares a quienes e habían sido amenazados de muerte y encarcelados por no seguir el Sistema de Usos y Costumbres que impera en algunas autoridades, y que, por cuestiones laborales o de salud, aseguran, no pueden cumplirse.

Tras varias solicitudes ante las instancias correspondientes, el pasado 29 de mayo la CIDH otorgó medidas cautelares a las 15 familias que crearon esta comunidad en Cuadrilla de Gregorio Álvarez, por lo que las agresiones cometidas en su contra quedaron asentadas en las denuncias interpuestas por CEDHAPI ante las autoridades correspondientes

Los ataques

En entrevista por separado, Eva Gómez Santos, vocera del grupo de desplazados sostuvo que los ataques han sido al menos en tres ocasiones. El primero de ellos el pasado 25 de enero; el segundo, el 8 de mayo, día en que un presunto grupo de sicarios les dejaron “narco-mantas” con leyendas con amenazas de muerte lo mismo para mujeres, niños y ancianos.

Finalmente, Gómez Santos apuntó que fue este 1 de agosto cuando el grupo armado pretendió terminar con su vida, pues junto con el presidente de CEDHAPI, Maurilio Santiago Reyes, ella también está amenazada de muerte.

Solicita Everardo Hernández Guzmán reubicación de desplazados de Valle del Río San Pedro Copala

Oaxaca, Oax.- El Diputado local de la Fracción Parlamentaria del PRD, Everardo Hernández Guzmán, pidió a las autoridades correspondientes reubicar a las 14 familias triquis que abandonaron la comunidad de Valle del Río San pedro Copala en Putla Villa de Guerrero por el temor a ser asesinadas y realizaron un éxodo hacia el municipio de Tlaxiaco.

“Se le debe dar apoyo a estas familias triquis que por temor abandonaron su comunidad, se les debe garantizar un lugar para vivir y eso se lograría reubicándolas y garantizándoles el ejercicio pleno de sus derechos humanos”, dijo.

El legislador indicó que se debe dar el cumplimiento a las medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) “y se les debe proveer de todo lo necesario para sus sustento y protección”, agregó.

En este sentido, agregó “es lamentable que se estén dando situaciones de este tipo en la Región Triqui en donde muchos habitantes viven angustiados por el temor de verse afectados en su integridad”.

Por último, Hernández Guzmán exhorta a las autoridades del Gobierno estatal a garantizar la seguridad de los pobladores de esta región para restablecer la paz y fortalecer el tejido social en las comunidades indígenas.

Huyen familias triquis de Valle del Rio San Pedro Copala

Triquis del Valle del Río de San Pedro Copala abandonan su comunidad

Ante los ataques de un grupo armado, 14 familias triquis decidieron salir de la comunidad que fundaron en 2008 luego de ser desplazados de otras comunidades. Fueron rumbo a Tlaxiaco para salvar su vida pese a contar con medidas cautelares de la CIDH.

Por: Octavio Vélez Ascencio

Valle del Río San Pedro Copala, Oax.- Catorce familias triquis con medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dejaron ayer la comunidad para dirigirse a la Heroica Ciudad de Tlaxiaco ante el temor de ser asesinadas por un grupo armado.

Cuarenta y tres pobladores, 21 adultos y 22 niños, salieron caminando en caravana alrededor de las 18 horas, llevando en sus manos flores blancas y pancartas con leyendas de protesta hasta el entronque con la carretera federal 125 Alfonso Pérez Gazga Yucudaa-Pinotepa Nacional, a escasos cinco kilómetros de Putla de Guerrero, donde abordaron camionetas de pasaje.

En su andar, los indígenas triquis fueron resguardados por elementos de la Policía Estatal y de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), así como por visitadores de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), funcionarios de la Coordinación para la Atención de los Derechos Humanos de la Gubernatura y de la Secretaría General de Gobierno.

También los acompañaron los presidentes de los Centros de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (CEDHAPI) y de Derechos Humanos "Bartolomé Carrasco" (BARCA-DH), Maurilio Santiago Reyes y Minerva Nora Martínez Lázaro, respectivamente.

Otros 33 pobladores más salieron desde temprano por sus propios medios con destino a la Heroica Ciudad de Tlaxiaco.

La representante de los indígenas triquis, Eva Gómez Santos, dijo que la comunidad determinó salir en éxodo ante el temor de ser asesinados porque el Estado mexicano no ha cumplido las medidas cautelares de la CIDH para garantizar su vida e integridad física a pesar del riesgo de sufrir una agresión del grupo armado.

Explicó que el grupo armado penetró violentamente a la comunidad la noche del lunes pasado y fue en su búsqueda casa en casa para darle muerte pero para su fortuna no se encontraba en ese momento.

"Me estaban buscando para matar, entonces junto con los compañeros no nos quedó otra que salir porque de lo contrario nos asesinarán", señaló.

Precisó que este grupo armado ingresó el 8 de mayo pasado a la comunidad en una camioneta color gris, doble cabina para disparar con rifles de asalto Ak-47 o cuerno de chivo en contra de algunas viviendas, ante la presencia de mujeres y niños.

En dos domicilios, fueron asesinados Jaime Ramírez Martínez, Joaquín González y Eulogio López Aguilar.

Destacó que los pobladores por segunda ocasión deberán dejar su comunidad porque Valle del Río San Pedro Copala fue fundado en 2008 por desplazados de San Miguel Copala, Guadalupe Tilapa Copala, Llano de Nopal Copala, Llano Aguacate Copala, Yutasani Copala y La Ladera Copala a causa de la violencia generada por organizaciones y partidos políticos, intolerancia religiosa y por grupos armados.

En mi caso -anotó-, "nosotros tuvimos que salir de San Miguel Copala porque nos persiguieron por ser cristianos y ahora otra vez pero no sé por qué. Esos armados entran nada más y no nos dicen algo, nada más disparan".

Gómez Santos dijo que en el pueblo triqui "el costumbre" es matar a quienes no aceptan la imposición de otros y para evitar más muertos en Valle del Río San Pedro Copala, salen obligadamente.

"Ese es el costumbre, pero nosotros no queremos pasar por eso; mejor con mi esposo (Antonio Santos González) y mis cuatro hijos (Eleazar, Artemio, Rubén y María Isabel) nos vamos a buscar otro pedazo de tierra", asentó.

A su vez, el presidente del CEDHAPI, Maurilio Santiago Reyes, dijo que la salida de los indígenas triquis de su comunidad refleja la irresponsabilidad del Estado mexicano para cumplir sus compromisos y obligaciones internacionales.

"La CIDH dictó medidas cautelares y el Estado mexicano no está cumpliendo a pesar de estar en gran riesgo su vida", remarcó.

Consideró que la posición del Estado mexicano es totalmente contradictoria a la recién designación de Emilio Álvarez Icaza Longoria como Secretario Ejecutivo de la CIDH.

"Es un honor para México que el Secretario sea mexicano pero desafortunadamente el Estado mexicano no respeta las medidas cautelares de la CIDH", insistió.

Destacó que el CEDHAPI requerirá al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) reconocer y proteger a los indígenas triquis como desplazados forzadamente por haber cambiado su estatus.

"Ese es su nuevo estatus, pues tuvieron que salir porque el Estado mexicano no garantizó su seguridad como fue solicitado por la CIDH", señaló.

Además, subrayó que ese organismo denunciará al Estado mexicano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por incumplir las medidas cautelares dictadas.

Subrayó que los indígenas triquis desplazados se instalarán en forma temporal en una casa rentada ex profeso por el gobierno estatal en la Heroica Ciudad de Tlaxiaco.

"Fue un acuerdo con el gobernador Gabino Cué Monteagudo ante una situación de emergencia", apuntó.

Santiago Reyes dijo que el mandatario también ofreció un plan de acciones para atender las medidas cautelares en el marco de su competencia y la programación de una reunión mensual de evaluación de compromisos.

Este programa, "nos genera confianza y estamos seguros que a partir de ahora caminaremos con mayor eficacia en la solución de nuestras demandas de justicia", señaló.

Antes de salir de la comunidad, los indígenas triquis fueron a despedirse de sus muertos, Jaime Ramírez Martínez, Joaquín González y Eulogio López Aguilar, enterrados en un camposanto sobre una loma donde depositaron flores y veladoras.

Según un comunicado del gobierno estatal, a las familias triquis se les proveerá todo lo necesario para su sustento y protección, en tanto se restablecen las condiciones óptimas para su reubicación o retorno.

Frase

"El costumbre es matar a quienes no aceptan la imposición de otros. Ese es el costumbre, pero nosotros no queremos pasar por eso; mejor con mi esposo y mis cuatro hijos nos vamos a buscar otro pedazo de tierra".

4 de agosto de 2012

Nuevo éxodo de 43 indígenas triquis del Valle de San Pedro Copala; se refugian en Tlaxiaco

Por: Pedro Matías

Putla Villa de Guerrero, Oax.- Los últimos 43 indígenas triquis, 22 de ellos menores de edad, en abandonar sus casas ante el temor de ser masacrados por el grupo armado que acecha la comunidad de Valle del Río San Pedro, San Juan Copala, fueron escoltados por la policía estatal.

Ante el incumplimiento del Estado mexicano de brindar seguridad a los 76 indígenas triquis que cuentan con medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), este grupo decidió abandonar su territorio y refugiarse en la ciudad de Tlaxiaco, dando gracias a Dios por la “vida que nos ha prestado”.

A las 18:00 horas, los desplazados se alejaron de sus viviendas portando flores blancas y cartulinas con leyendas como “Somos triquis sin tierra”, “Mi papá murió luchando por la paz” y “Si no me voy, me matan”.

 Amada, una niña triqui, confesó:

“No estamos tan felices de salirnos de estas tierras porque ya nos acostumbramos a vivir aquí. Mi padre luchó por estas tierras, por eso lo mataron y por eso me duele dejar esta tierra”.

Mientras que Eva Gómez, la representante de la comunidad ahora de desplazados, reconoció que aunque ya se habían acostumbrado a estar en Valle del Río San Pedro, por miedo tienen que dejar sus casas, muchas de ellas muy humildes.

“Nos duele dejar lo que hemos construido, pero lo más importante es la vida, ahora mi deber es tener dónde vivir y no haya que esperar más violencia”, asegura Eva Gómez.

Después de cuatro años de establecerse en el Valle del Río San Pedro y ahora ser desplazados, agregó que “ahora estamos en manos del gobierno, y ellos están en el poder porque la gente les da fuerza y tienen que cumplir”.

Una vez que desprendieron las láminas de asbesto y galvanizadas de los techos, quitaron puertas y ventanas, así como la madera de sus estructuras, y cargaron con sus pollos, Eva Gómez insistió en que “nada de lo que se queda aquí es importante como la vida”.

Antes, acudieron a despedirse de sus dos muertos, Eulogio López Aguilar y Cipriano Cornelio Ramírez Ramírez, asesinados el 8 de marzo, ante quienes hicieron la promesa de que nos los van a dejar y que van a luchar por sus familias, aunque en ello les llegue la muerte.

Con el acompañamiento de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, Centro Bartolomé Carrasco y Centro y Asesoría a Pueblos Indígenas, los desplazados sacudieron sus pies al llegar a la carretera que comunica a Putla Villa de Guerrero con Tlaxiaco, “para dejar lo malo”.

El presidente del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas, Maurilio Santiago Reyes, reconoció que, debido a la emergencia, el gobierno de Gabino Cué rentó una vivienda en la ciudad de Tlaxiaco para refugiar a los desplazados.

Sin embargo, dijo que el Estado mexicano ha incumplido con las medidas cautelares dictadas por la CIDH, a tal grado de ni siquiera asistir a las reuniones para establecer los mecanismos para la implementación de medidas de seguridad.

El resultado de esa inacción es el hecho de que los 76 indígenas triquis, de los que 35 o 40 son menores de edad, hayan abandonado a sus muertos, sus casas y hasta sus perros.

3 de agosto de 2012

Disputan triquis y Municipio espacios en la Casa Morelos

El nuevo espacio para los desalojados del Jardín Labastida será ocupado sólo por veinte vendedores triquis “que no tienen a dónde ir”, señaló la Dirección de Reordenamiento

Por: Eusebio Pérez

Oaxaca, Oax.- Connato de violencia se vivió ayer en el centro de la ciudad, luego que inspectores municipales pretendieron desalojar de la Casa Comercial Morelos a artesanas triquis con apoyo de elementos policiales.

Los hechos iniciaron ayer por la mañana. Juana Guzmán Martínez, representante de las mujeres triquis, dijo que inspectores municipales “de forma altanera y a empujones” quisieron retirar a las 85 artesanas que se encontraban en el lugar.

Aseguró que el gobierno capitalino les aseguró que en la casa Morelos, ubicada en el número 804 de la calle del mismo nombre, podrían vender sus productos tras haber sido retiradas del Jardín Labastida el 11 de julio, por lo que les resultó sorpresivo el intento de desalojo por parte del Municipio.

Aseguró que los inspectores pretendieron darles sólo veinte espacios y se preguntó “¿qué va a pasar con las demás mujeres?, no es justo que nos hagan esto porque el gobierno ya nos dio la casa para que vendamos nuestras cosas. Los inspectores nos quieren desalojar a la fuerza, no es justo eso, hay señores mayores de edad y niños quienes desde las seis de la mañana estamos acá y no hemos comido ni hecho nada”, afirmó Juana Guzmán.

Asimismo consideró que el gobierno municipal debería mostrar más respeto para personas que por 25 años trabajaron en el jardín Antonio de León y luego en el jardín Labastida, aproximadamente nueve años.

“De ahí nos quitaron y nos mandaron para acá, en la plazuela del Carmen Alto, en donde estuvimos 15 días y nos prometieron que nos iban a dar espacio en la Casa Mórelos, ahora nos dicen que son veinte lugares nada más y en total somos 85 mujeres triquis que estamos trabajando con recibo de pago de contribuciones y no nos quieren respetar el espacio que tenemos, ahorita entre jaloneos, amenazas, empujones y abusos, porque somos mujeres triquis, nos quieren desalojar a la fuerza por órdenes del jefe de Inspectores, Edmundo López, y Jaime Rael, Director de la Vía Pública”, mencionó la representante triqui.

Por su parte, Jesús Matus, asesor de la Dirección General de Reordenamiento Comercial, negó que haya amedrentado a las artesanas. Dijo que solamente cumplió con su trabajo, reacomodar a las artesanas para entregarles el lugar donde van a expender sus productos. Explicó que la presencia de los inspectores en la Casa Morelos fue únicamente para entregar el inmueble.

Aseguró que el lugar en disputa es una casa particular que el Municipio de Oaxaca de Juárez rentó para asignársela a las mujeres triquis: “sólo que la entrega debe de ser en forma ordenada y no como ellos quieren. Este espacio se le asignó a 20 personas que fueron retiradas del Jardín Labastida y no tienen ningún espacio para vender sus productos”.

“Nosotros hacemos la depuración para que la gente que sea reubicada acá sea realmente la que lo necesita, porque hay quienes tienen dos o tres puestos en otro mercado y no pueden ser considerados dentro de la Casa Morelos; además, quienes empujaron y se pusieron agresivos fueron ellos”, afirmó Jesús Matus.

Huyen de su comunidad 15 familias triquis del Valle del Río San Pedro Copala por temor a un ataque armado

Por: Pedro Matías

Oaxaca, Oax.- El presidente del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (CEDHAPI), Maurilio Santiago Reyes, informó que alrededor de 15 familias del Valle del Río San Pedro, perteneciente a San Juan Copala, abandonarán el día 03 de Agosto su comunidad y se refugiarán en la ciudad de Tlaxiaco, debido al inminente riesgo de un ataque armado.

El éxodo de los 75 indígenas triquis, quienes cuentan con medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), iniciará alrededor de las 13:00 horas con el acompañamiento de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO); la comisionada de Derechos Humanos del Gobierno Estatal, Eréndira Cruzvillegas, y los centros de derechos Humanos “Bartolomé Carrasco” y Asesoría a Pueblos Indígenas.

De acuerdo con Santiago Reyes, en el grupo se encuentran entre 35 y 40 menores y el resto son mujeres. Todos ellos, dijo, se sienten amenazados de muerte, en virtud de que el gobierno no les ha brindado la protección ordenada por la CIDH.

El destierro está relacionado con la incursión –el pasado miércoles 1– de un grupo armado en la comunidad, con la intención de privar de la vida a la activista y defensora de Derechos Humanos, Eva Gómez Santos.

Las 15 familias indígenas triquis afirmaron que se han visto obligadas a abandonar su comunidad y establecerse en un lugar seguro, en este caso la ciudad de Tlaxiaco, hasta que el gobierno mexicano cumpla con la recomendación de la CIDH (MC-60-12).

Además, demandaron el apoyo de organizaciones no gubernamentales y periodistas para evitar cualquier ataque armado en su contra.