1 de septiembre de 2011

Sepulta desgajamiento siete viviendas en la comunidad de la Joya del Mamey Copala

Por: Alejandro Villafañe

Tras el desgajamiento del cerro de La Joya del Mamey Copala, ubicado en el distrito de Putla de Guerrero, quedaron por lo menos unas siete casas sepultadas sin registrarse ninguna víctima. Personal de Protección Civil del Estado acudió a la zona para brindar la ayuda a los damnificados de este lugar.

Autoridades municipales de esta localidad realizaron un recorrido y apoyados por elementos de la Policía Estatal Preventiva resguardaron el lugar. José Manuel Morales Maza, jefe operativo de Instituto Estatal de Protección Civil, dio a conocer que serán geólogos quienes determinen las consecuencias que puede causar el que el cerro siga desgajándose, ante las constantes lluvias que se han registrado en el lugar.

La presidenta Municipal de Putla de Guerrero, Isabel Gonzala Bello Chávez, solicitó al personal de Protección Civil que iniciara la evacuación de las personas afectadas a un albergue, para mayor seguridad.

Las autoridades indicaron que la escuela primaria “Miguel Hidalgo” fue acondicionada para que funcionara como espacio para la estancia de afectados en caso de que se registrara alguna contingencia.

Los afectados solicitaron el apoyo del Gobierno del Estado para poder agilizar al traslado de la maquinaria pesada para poder iniciar los trabajos de limpieza de la carretera que comunica a esta comunidad.

El personal de Protección Civil también realizó la entrega de despensas a las familias más necesitadas, así como colchonetas y ropa.

Desalojarán a más de 200 personas en la Joya del Mamey Copala porriesgo de mayores derrumbes

Por: Lesli Aguilar

Huajuapan de León, Oax.- El jefe operativo del Instituto de Protección Civil de Oaxaca (IPCO), José Manuel Morales Maza, informó que serán desalojados aproximadamente 203 damnificados en la Joya del Mamey Copala, en Putla Villa de Guerrero, tras un posible desgaje del cerro de la comunidad.

Luego del recorrido que realizó Protección Civil, se determinó instalar dos albergues en la comunidad, uno en el palacio municipal y otro más en la escuela, el funcionario dijo que fueron 7 familias las que se vieron afectadas de manera directa tras el derrumbe de un cerro suscitado días antes, mientras que otras 20 están en riesgo de sufrir una catástrofe de no ser reubicadas, de un total 50 familias que ahí habitan, mismas que serán invitadas a acudir a zonas seguras.

Asumió que en la región de la Mixteca falta mucha prevención, y que se debe de trabajar más en materia de protección civil, con la única finalidad de prevenir catástrofes que pongan en riesgo la vida de los seres humanos; anunció que varias familias se encuentra ubicadas en zonas de riesgo, por lo que las autoridades municipales y las estatales deben determinar sitios en donde puedan ser reubicadas.

Por su parte el diputado local del distrito 12, Everardo Hugo Hernández Guzmán, señaló que por el momento los habitantes deben de tener paciencia, pues desafortunadamente la ayuda por parte de las instancias se verá retrasada, pues en la entidad, no fue la única comunidad que ha resultado afectada por las tormentas tropicales que se han presentado.

Aludió que la maquinaria comenzará a trabajar para que la comunidad de la Joya del Mamey Copala deje de estar incomunicada, pues relató que las afectaciones que han dejados las lluvias han sido devastadoras para la región; comentó que han solicitado a la Secretaría de Gobernación (Segob), que el distrito de Putla se considerado como zona de desastre, y puedan recibir así recursos del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden).

Exigen declarar zona de desastre a Joya del Mamey Copala

Por: Rogelio Martínez
Huajuapan de León, Oax.- Habitantes de la comunidad de Joya del Mamey Copala, correspondiente al distrito de Putla de Guerrero, exigieron a la Secretaria de Gobernación (SEGOB), declarar a su población como zona de desastre para que se puedan gestionar recursos tanto para la apertura de los caminos, además de las obras que se tienen que realizar para la reubicación de las personas afectadas.

Por su parte el agente municipal, José Mauro Santos López, dijo que desafortunadamente la población tiene un alto riesgo que quedar totalmente sepultada, pues de acuerdo a los últimos informes emitidos por el Instituto Estatal de Protección Civil (IEPC), han reblandecimiento de la tierra en gran parte del cerro que está por arriba de la localidad.

Señaló que las más de siete familias que resultaron afectadas necesitan recursos para construir sus casas, además se requieren recursos para que a Joya del Mamey Copala para que el camino que va a Llano Juárez Copala y su entrada sea restablecida, pues hasta el momento tienen que llegar caminando, corriendo el riesgo de caer a los barrancos.

Esto lo dio a conocer, después de que organizaciones del transporte y sectores de la sociedad, este pasado martes llevaron paquetes familiares, los cuales fueron entregados a los afectados que se encontraban en el lugar, pues desafortunadamente al alud que le cayó a la comunidad, se le suman dos bloqueos carreteros que se encuentran en la entrada de la localidad.

Al llegar la ayuda esta fue recibida por señores y adolecentes de la localidad, quienes antes de entrar a la comunidad, les agradecieron el apoyo que llevaron a su población, pues hasta el momento no cuentan con víveres con los cuales puedan subsistir, pues desafortunadamente las únicas tiendas, fueron sepultadas por las toneladas de tierra.

En su participación, José Manuel Morales Maza jefe operativo del IEPC, acentuó el que el futuro de Joya de Mamey Copala se basará, con base a las declaraciones que realice el Instituto, además de la Secretaria de Gobernación, pues hasta el momento la única salida podría ser que las más de 50 familias sean reubicadas, en otra zona pues existe riesgo de colapso.

Señaló que por el momento los habitantes deben de tener paciencia, pues desafortunadamente, la ayuda por parte de las instancias del Gobierno, se verán retrasadas, pues en Estado, no es la única comunidad que ha resultado afectada por las tormentas tropicales que se han presentado y han ocasionado pérdidas económicas a sus habitantes.

31 de agosto de 2011

La comunidad triqui de la Joya del Mamey Copala podría ser sepultada

Por: Monico Castro Reyes

Putla de Guerrero, Oax.- Luego de cinco días del desgajamiento del cerro que sepultó siete casas en la comunidad triqui de Joya del Mamey Copala, perteneciente a Putla Villa de Guerrero, este martes arribaron a la comunidad las autoridades municipales de esta localidad, elementos de la Policía Estatal Preventiva y personal de Protección Civil del Estado, quienes aseguraron que se corre el riesgo de que toda la comunidad sea aplastada por otro deslave.

Al lugar del siniestro arribó José Manuel Morales Maza, jefe operativo del Instituto Estatal Protección Civil, quien se hizo acompañar de los funcionarios del gobierno municipal de Putla Villa de Guerrero, encabezados por la presidenta municipal Isabel Gonzala Bello Chávez, quien de inmediato recorrió la zona afectada y quien determinó que la situación es de alto riego, porque ha informado a sus superiores que se declare un municipio de emergencia.

Declaratoria de emergencia

Señaló que iniciaron las primeras acciones, como proporcionar apoyos a los afectados y hacer la declaratoria de emergencia y se espera que en tres días más se proporcionen más apoyos por parte del Fondo Nacional de Desastres (FONDEN), asimismo, dijo que "a simple vista, es urgente crear el albergue, por lo que consideramos que podría ser la agencia municipal, pero al revisarla hemos detectado que también hay deslaves y asentamientos del edificio".

Morales Maza señaló que "la comunidad está en verdadero riesgo, ya que el cerro tiene cuarteaduras, grietas, con el riesgo de que ahorita que siga lloviendo se pueda pesar más y pueda abrir más grietas y pueda haber otro deslizamiento, lo que puede afectar más casas, por lo que estamos buscando la forma de abrir el albergue y evitar la pérdida de vidas humanas".

El funcionario responsable de la protección civil adelantó que es necesario evacuar todas las casas y reubicar la comunidad, ya que las viviendas se encuentran al pie del cerro y con la presencia de otro deslave la comunidad quedaría completamente sepultada.

Rehabilitarán la carretera

La presidenta municipal detalló que al contar con la presencia de Protección Civil del Estado se ha iniciado el procedimiento para buscar los recursos necesarios y poder ayudar a las personas que han sido afectadas por el evento natural que se presentó la semana pasada.

Asimismo, dijo que urge que la maquinaria pesada llegue a la comunidad, por lo que se comprometió con los habitantes, que este miércoles a primera hora iniciaran los trabajos en el desprendimiento de tierra que hay en la carretera que conduce a la comunidad.

La edil putleca instó al gobierno del Estado a brindar todos los apoyos para la comunidad, ya que hasta el momento ellos viven un calvario y se corre el riesgo de que todos sean aplastados por el cerro que se encuentra en pésimas condiciones, por lo que mencionó "estamos aquí para apoyar a nuestras comunidades, ya que estas desgracias tienen que unirnos para superar esta problemática, muestra de ello es que mi gobierno está en este lugar e informaremos a las dependencias que sean necesarias de la situación".

Piden más apoyo

Con palabras entrecortadas, uno de los afectados declaró que "en estos momentos hemos hablado lo que estamos viviendo para que nos manden ayuda, por eso les pedimos de corazón a la presidenta que nos apoye con la maquinaria que tanto falta nos hace para quitar toda la tierra de nuestro camino y la que cayó en las casas".

El afectado señaló que agradecen el apoyo de las cobijas, colchonetas y víveres que les mandó Protección Civil ante el desastre natural que están viviendo, ya que los días anteriores se subían a los cerros y cuando veían una camioneta gritaban “ya viene la comida” y lamentablemente sólo eran vehículos que llegaban a dejar gente.

Al cuestionar sobre los daños, dijo que "hasta el momento desconozco el monto al que ascienden nuestras pérdidas, pero calculamos que los daños suman más de 600 mil pesos, ya que fueron siete casas las que quedaron debajo de la tierra y algunas tenían mercancía de alfarería que comercializamos en los tianguis en Putla".

Cabe señalar que en estos momentos ha iniciado el restablecimiento de la energía eléctrica por parte de la CFE, pero desafortunadamente no se ha encontrado un lugar seguro para realizar el albergue y se determinó habilitar la escuela primaria, misma que cuenta con deslaves a los costados y con riesgo de que si el cerro se desgaja, podría sepultar las aulas.

Afectados

José Mauro Santos López (Agente Municipal)

Manuel Vásquez López

Claudia Santos Santiago

Alberto Vásquez Ramos

Abraham Gregorio Ramírez

Celestino López

Rosalía Ramírez Ramírez

Juan Sebastián Vásquez

Sepulta alud ocho viviendas en la Joya del Mamey Copala

Por: Beatriz García

Putla Villa de Guerrero, Oax.-El desgajamiento de un cerro sepultó 4 viviendas, además de dañar a al menos otras 4 en la comunidad de la Joya del Mamey Copala del municipio de Putla Villa de Guerrero, en la zona triqui.

El agente municipal de la localidad, José Mauro Santos López señaló que a consecuencia de las fuertes precipitaciones que se han registrado en los últimos días, grandes cantidades de lodo y vegetación habían sido arrastrados por las corrientes de agua, sin embargo fue hasta esta fecha que el alud afectó la parte poblada, además de dejarlos incomunicados.

Detalló que el principal acceso para llegar a la comunidad también quedó obstruido por toneladas de piedras y lodo que se desgajaron del cerro, por lo que actualmente no es posible que vehículos lleguen al lugar.

Explicó que debido a que los aludes se han presentado de manera frecuente, una parte de la población ya había evacuado las viviendas, localizadas a las faldas del cerro o que se encontraban en áreas de riesgo, por lo que a pesar de los daños materiales, hasta el momentos no han registrado personas lesionadas o víctimas fatales.

El agente informó que fue aproximadamente a las 20 horas cuando una gran cantidad de tierra, agua y vegetación cayó sobre una hilera de viviendas, sepultando completamente 4 casas de adobe, propiedad de José Mauro Santos López, Manuel Vázquez López, Claudia Santos Santiago y Alberto Vázquez Ramos.

Asimismo el desgajamiento causó daños a las viviendas de Juan Sebastián Vázquez, Gregorio Ramírez, Celestino López y Rosalía Ramírez Ramírez, las cuales resultaron con afectaciones en las paredes y techos.

Ante la situación, los habitantes de la Joya del Mamey Copala reportaron los hechos a las autoridades para solicitar su intervención inmediata, a pesar de que los pobladores ya habían evacuado las viviendas.

Elementos de la Policía Estatal de la delegación de Putla llegaron al lugar para resguardar la zona e implementar medidas de seguridad ante la posibilidad de que se registraran mayores desgajamientos. Los caminos los más afectados por derrumbes.

Debido las fuertes lluvias que se han registrado en la región de la Mixteca, y a la falta de mantenimiento a los caminos de que se encuentran en esta demarcación, en los últimos días al menos 5 tramos carreteros han sido seriamente afectados por los desgajamientos de cerros registrados en caminos de los distritos Teposcolula, Tlaxiaco, Putla y Juxtlahuaca.

La carretera San Juan Teposcolula-Marcos Pérez, presenta un derrumbe por el cual más de 350 familias se han visto afectadas, y el acceso a esta localidad me mantiene limitado.

En este sentido la coordinadora del Módulo de Desarrollo Sustentable en el distrito de Coixtlahuaca y Teposcolula, Gloria Bautista Cuevas, señaló que el problema es grave en la comunidad de San Miguel Marcos Pérez, agencia del municipio de San Juan Teposcolula y que ya han solicitado a Caminos y Aeropistas de Oaxaca (CAO), que acuda a la zona afectada.

Agregó que es pertinente que el módulo de maquinaria de Teposcolula acuda a la comunidad para levantar el escombro, pues ha imposibilitado la comunicación de esta agencia con la cabecera municipal, ya que no todos los vehículos pueden cruzar por la zona del derrumbe, por lo que es importante que las dependencias encargadas se puedan acercar y llegar hasta las localidades más alejadas pues un gran número ya presentan afectaciones por las lluvias.

30 de agosto de 2011

Viviendas sepultadas en la Joya de Mamey Copala

Por: Monico Castro Reyes

Putla de Guerrero, Oax.- Siete viviendas fueron sepultadas, ante el desgajamiento de un cerro en la comunidad de Joya del Mamey Copala, perteneciente al municipio de Putla Villa de Guerrero, cuyos habitantes quedaron incomunicados al deslavarse otras montañas cercanas a la localidad, por lo que José Vásquez, integrante de la autoridad de la comunidad, manifestó que están viviendo con zozobra y miedo constante, ya que no cuentan con agua, luz y víveres para alimentarse.

Con la voz quebrada, al narrar los lamentables hechos y la mirada de tristeza por ver lo que causaron las fuertes lluvias de este fin de semana, José Vásquez declaró lo que su comunidad ha tenido que vivir durante más de 72 horas: "Es triste que nadie se preocupe por lo que estamos viviendo en estos momentos, pero más triste es que vemos que las lluvias continuarán y seguirán afectándonos".

Por ello, señaló que urge maquinaria pesada que quite toda la tierra que se derrumbó en el camino de terracería que conduce a su comunidad y también se movilice el equipo necesario para levantar toda la tierra y el lodo que hay en las siete casas que fueron sepultadas por las fuertes lluvias, toda vez que se corre el riesgo que el cerro se vuelva al desgajar, porque tiene una grieta de más de 15 centímetros y con las próximas precipitaciones pluviales se va a deslavar y podría causar daños a casi la mitad de las viviendas de la comunidad indígena.

Piden ayuda

Asimismo, pidió de manera urgente al gobierno del Estado y el gobierno municipal, el apoyo incondicional, ya que en su comunidad hay personas que ya no pueden caminar por su avanzada edad, así como personas que están enfermas, las cuales no pueden salir caminando del lugar.

Añadió que en la comunidad no cuentan con un albergue en donde refugiarse y lo único que han hecho las familias que perdieron sus hogares, es que se han refugiado con algunos vecinos o familiares que viven a escasos metros.

No duermen

Los 320 habitantes de la comunidad, en estos momentos se mantienen en las afueras de sus domicilios, en la agencia municipal y a escasos metros del cerro, vigilando cualquier otro desgajamiento; mientras tanto, otros están evacuando las viviendas que están en riesgo; asimismo, los menores de edad se han quedado sin clases, debido a que la comunidad no cuenta con agua, luz y víveres para subsistir.

-¿Dónde duermen ustedes?

- Ahorita no dormimos, estamos con miedo, porque el cerro se va a volver a deslavar y en la parte alta hay un tanque de agua que puede cobrar la vida de cualquiera de nosotros; y lamentablemente, hasta el momento, Protección Civil del municipio siempre dice lo mismo, que tomemos las medidas de precaución, pero no hacen nada.

El derrumbe

El representante de la autoridad, José Vásquez, recordó que el vienes pasado, aproximadamente a las 18:00 horas, se encontraban unos maestros en la carretera, a escasos metros del lugar de siniestro, cuando de pronto se dieron cuenta que el cerro se estaba deslavando, por lo que de inmediato empezaron a gritar para que las personas salieran de sus domicilios.

Más tarde, a las 20:00 horas, se escuchó un fuerte ruido y vieron cómo las casas estaban siendo sepultadas por toda la tierra que bajaba ante las fuertes lluvias que azotaba la región; en ese momento intentaron salir de la comunidad a buscar apoyo, pero se encontraron con que a 500 metros del pueblo también habían deslaves, lo que les impidió buscar el auxilio.

Se espera que hoy, martes, llegue la brigada de Protección Civil para iniciar los trabajos que restablezcan la tranquilidad a los habitantes.

Afectan lluvias a comunidades de Putla, hay viviendas dañadas y sepultadas en la comunidad de la Joya de Mamey Copala

Por: Rocío Martínez

Putla de Guerrero, Oax.- Las intensas lluvias registradas las últimas horas han causado serias afectaciones en las comunidades de San Juan Lagunas, Joya del Mamey Copala y Tierra Colorada, todas del Municipio de Putla de Guerrero.

Este domingo, en la comunidad de Joya del Mamey Copala, alrededor de las 18:00 horas se desgajó parte del cerro, sin que se registraran daños. Sin embargo, 2 horas después debido al reblandecimiento de la tierra sobrevino un derrumbe que sepultó 4 viviendas.

De acuerdo al agente municipal José Mauro Santos López, quien también resultó afectado, los moradores salieron ilesos, sin embargo perdieron todas sus pertenencias. Asimismo, 4 viviendas más resultaron con daños.

Por otra parte, el puente que comunica a la comunidad de Tierra Colorada con la cabecera Municipal presenta daños en su estructura, de acuerdo a vecinos del lugar desde el pasado viernes por la tarde el puente empezó a hundirse, sin embargo ayer debido a la torrencial lluvia y al crecimiento del cauce del Río Copala, la estructura del centro se hundió más por lo que se restringió el paso para los vehículos, debido al riesgo que representa.

Cabe señalar que desde hace más de 3 años los pobladores habían solicitado se reforzara dicho puente, pues ya presentaba fracturas, sin que fueran atendidas sus solicitudes.

En tanto, en la comunidad de San Juan Lagunas el desbordamiento del Río Copala afectó unas 40 hectáreas dedicadas principalmente a la ganadería. La autoridad municipal, Amando Flores, señaló que de seguir las lluvias y no hacer trabajos de reencauzamiento, el agua podría dañar la cinta asfáltica de la carretera que los comunica con el casco municipal.

25 de agosto de 2011

Clamor indígena triqui de Copala

Patético es escuchar a una mujer triqui decir quesi ha habido acercamiento por parte de las autoridades, pero no se ha llegado a resultados favorables”.

¿Cuántos años llevan los triquis en esa situación?.

¿Cuántos pueblos y regiones oaxaqueños sobreviven así su rezago y marginación?.

Se sabe que el Gobierno del Estado va a regresar este año a la Federación casi 500 millones que debieron destinarse a los pueblos indígenas, ¿Por qué no se aplicaron? o ¿Por qué no se han aplicado?.

Es evidente que los intereses políticos y económicos pesan más que la pobreza de los indígenas.

¿Acaso en la región triqui pesa más su riqueza forestal y minera que el destino de su raza?. Lo mismo es en la Sierra Sur, en los mixes y en la Sierra Norte.

El que el Gobierno del Estado sólo tenga presencia asistencial en ciertas regiones del Estado y deje todo en manos de grupos reivindicadores y partidos políticos que explotan políticamente las carencias y limitaciones de los pueblos, es un juego perverso que lastima y que ofende, por qué lucrar de la pobreza es un crimen de lesa humanidad.

Que infortunio es que en Oaxaca se siga manipulando a los indígenas, que sean utilizados como complemento folklórico y hasta atractivo turístico, incluso, existe un Día Internacional de los Grupos Indígenas en donde se reúnen todos aquellos que explotan la desgracia de las diferentes etnias, se toman la foto y dispersan verborrea a los cuatro vientos, sólo para recalcar la pobreza ancestral de los indígenas.

Pobreza de principios y valores es lo que prevalece en nuestras autoridades y clase política.

¿Hasta cuándo?…

22 de agosto de 2011

Triquis de Colonet exigen respeto a sus derechos

Integrantes de la organización indígena APPUAC denunciaron que agentes municipales los extorsionan

Por: Heriberto Álvarez

Punta Colonet, B.C.- Por abusos de autoridad de policías adscritos a la delegación de Colonet, la comunidad indígena de la Asociación para el Progreso de los Pueblos Unidos, A.C. (APPUAC), demandó poner un alto a las detenciones arbitrarias y despojos en su contra, en una manifestación que atendió el delegado José Teodoro Bañaga Félix.

El funcionario municipal identificó al agente presunto responsable de los abusos y dijo a El Vigía que “ya hay varias quejas, entonces ya no necesito investigar, necesito actuar, lo que voy a pedir es que lo cambien”.

Personal de Sindicatura Municipal acudió durante la mañana del viernes para tomar las declaraciones de los afectados, quienes revelaron la conducta irregular de los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM).

Representantes de APPUAC, asesoraron a los quejosos para que declararan ante el representante de sindicatura que deberá integrar los expedientes, investigar y amonestar a los responsables.

Testimonios

Según el presidente de APPUAC, Pedro Cruz Flores, aseguró que agentes realizan detenciones fuera de la ley y de manera contínua, sin respetar las garantías individuales de las personas y sin dar explicación del por qué los detienen.

“Cuando la persona va caminando por la calle, llegan y lo suben. La policía cobra 300 pesos y te saca el dinero de la bolsa. Van como 19 personas encarceladas”, atestiguó el dirigente triqui, Cruz Flores.

Otro integrante de la organización indígena, Asociación para el Progreso de los Pueblos Unidos, A.C. (APPUAC), , agregó: “Queremos que nos dejen tranquilos, si yo voy con mi cerveza por la calle tomando, estoy dispuesto a que me echen cinco días, pero si no llevas nada destapado, por qué”.

Los integrantes de APPUAC son en su mayoría originarios del Estado de Oaxaca y llegan a trabajar como jornaleros en temporada de cosecha, pero desconocen cómo actuar ante actos irregulares de la policía.

Los mantienen arrestados por más de 36 horas, por supuestos delitos que dicen los lugareños no cometieron, pues los suben a la patrulla por caminar en estado de ebriedad o con cerveza cerrada, después de las nueve de la noche.

Por otro lado, el delegado de Colonet, José Teodoro Félix, informó por último que la delincuencia incrementó en la demarcación, por lo que seguirán los operativos implementados, pero vigilará que se respeten los derechos humanos de los habitantes.

16 de agosto de 2011

Música triqui de Copala en Greenfield California

Por: Farida Jhabvala

Migrantes indígenas enseñan antiguas canciones a jóvenes.

Después de trabajar largas horas día a día, toda la semana, en los campos de labor del Valle de Salinas, en las costas de California, un grupo de personas mayores de la comunidad dejan sus aperos agrícolas y este dedicado grupo inculca a sus hijos, sobrinos y nietos los usos y costumbres de su pueblo, la comunidad indígena triqui de Oaxaca. Las mujeres les enseñan a las niñas a tejer huipiles y bolsas, mientras los hombres tocan las canciones de abuelo en violín y tambor. Para estos músicos y artesanas, los talleres ayudan a hacer que su identidad y sus valores sobrevivan en este país. Nuestra reportera Farida Jhabvala Romero visitó uno de los talleres en Greenfield, California. Este reportaje es parte de la serie Raíces, historias sobre los artistas del pueblo.

Guión

Narr: En el patio con grava de la casa de Rufina Flores, mujeres y niñas sentadas en el piso tejen a mano, entrelazando hijos rojos, negros y azules que se tornarán poco a poco en vestidos tradicionales huipiles o bolsas.

(Ambi de tejedoras)

Al otro extremo del patio, un grupo de niños bulliciosos juegan y corren alrededor de cuatro músicos con violines y un tambor grande. Pablo García toca el violín.

Pablo: Canción de que cantamos nosotros de allá es como canción de abuelo… Muchos años, muchos tiempos. Y así si tocan los abuelos y tatarabuelos.

Ambi: Canción del Colibrí

Narr: Esta es la canción del Colibrí, inspirada en el vuelo del pájaro colibrí frente a una flor, cuando chupa miel. Pablo aprendió a tocar estas canciones de su abuelo, cuando tenía 8 años. Ahora él es el maestro.

Pablo: Enseñamos la primera cuerda (sonido), la segunda cuerda es y tercer cuerda (sonido), todo eso estamos ensenando a los niños.

Narr: En esta clase, depende de la iniciativa de los niños si se acercan o no a probar los instrumentos. Así fue como aprendió Pablo de su abuelo.

Narr: Oiga entonces estos son sus dos estudiantes con más promesa.

Pablo: Mas que quiere aprender… el más grande ya va más o menos.

Narr: Noé de 10 años sostiene el tambor entre sus piernas, manteniendo el ritmo que le muestra Pablo. José Luis, de 9 años, prueba el violín. Pablo se acerca para reacomodarle la mano con que sostiene el instrumento.

Pablo: Mi abuelo dice que hay música de muchas cosas, hay canción de casamientos, de padrino, de dinero, bailar, dinero y todo eso. Esta es una canción que él toca en las bodas.

Ambi: Canción de boda

Narr: Cuando Pablo regresa del campo después de más de 12 horas de pizcar lechuga, practica en su casa, para que las canciones no se le olviden y no mueran. Esta música no está escrita en ninguna parte, por eso Pablo dice que es vital enseñarles a los niños. Mariano Álvarez está de acuerdo.

Mariano: Que solo de esa manera nosotros auto identificamos y de esa manera nosotros somos, creemos que somos indígena Triqui. De otra manera si no llevas tu cultura, si no traes la tradición, no llevas nada de eso, pues no eres indígena.

Narr: Mariano Álvarez dirige la Unión Indígena, que ayuda a organizar estos talleres de música y tejido. A Mariano le preocupa que los Triquis migrantes como el puedan mantener la conexión cultural con sus hijos y nietos aquí en los Estados Unidos.

Mariano: …En vez de hablar tu propio lenguaje, tu propia música, ya los niños de hoy quieren escuchar música como dice un compañero "endiablado" con puro corrido, música que ya no es de nosotros.

Narr: Las tejedoras y los músicos aquí están tan comprometidos con pasarle la cultura a la siguiente generación que donan su tiempo para los talleres. Rufina Flores es la anfitriona de la casa y la principal organizadora. Hoy, su único día de descanso, se paró a las 6 de la mañana a preparar todo e ir por los músicos y los niños. Dice que todo el trabajo vale la pena.

Rufina: Es bueno para ellos para su futuro. Si la gente que sabe tocar violín ya pues al rato se muere y nadie va a tocar violín de nuestra cultura de allá.

Narr: Rufina y Mariano quieren hacer otros talleres para enseñar idiomas Triqui, Mixteco, Zapoteco y Chatino.

Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino desde Greenfield, California, reportó Farida Jhabvala Romero.

                                                  

14 de agosto de 2011

Culpan a mexicanos de “arruinar” una ciudad de California

Los pobladores, en su mayoría hispanos, aseguran que desde la llegada de una ola de oaxaqueños el lugar ha empeorado

California.- En un tramo de El Camino Real, mujeres con chales empujan cochecitos de bebé y ancianos con sombreros de vaquero permanecen en bancas polvorientas mientras trabajadores del campo descienden de autobuses.

A relativamente poca distancia del trayecto principal se ubican cultivos y viñedos que son el sostén económico de esta ciudad apacible del Valle Salinas, al que se conoce como "El cuenco de la ensalada del mundo".

Sin embargo, existe tensión en esta región rural de California. La mayor parte de los 16 mil 300 habitantes de Greenfield son hispanos, pero a pesar de ello eso no impide que se esté gestando un conflicto entre los residentes con más tiempo allí y los recién llegados de otra parte de México. Los residentes establecidos afirman que su ciudad ha empeorado debido a la oleada enorme de inmigrantes procedentes del estado mexicano de Oaxaca.

En la última década, los inmigrantes -triquis, mixtecos y otros grupos indígenas que vienen de pequeñas aldeas de las montañas de Oaxaca a actividades de recolección y cosecha en Greenfield- han contribuido al desarrollo de la ciudad y constituyan una tercera parte de los habitantes de ésta.

En una localidad que resiente los apremios de la crisis económica y las andadas de las pandillas, la llegada de oaxaqueños y el desconocimiento que tienen de las costumbres estadounidenses han propiciado una disputa étnica.

Este choque constituye un nuevo capítulo en un conflicto tan antiguo como Estados Unidos, en el que con frecuencia los inmigrantes que han llegado en diversas oleadas pelean entre sí. Sin embargo, lo que ocurre en Greenfield es distinto, debido en parte a que la disputa la escenifican inmigrantes que provienen del mismo país, y también debido a que esa división alteró la imagen de la localidad.

Rachel Ortiz se disgustó tanto con los nuevos inmigrantes que, tras cinco décadas de vivir en Greenfield, abandonó su casa y se mudó a Salinas, a 48 kilómetros (30 millas) de distancia.

Ortiz y otras comunidades formadas recientemente se quejan de que las familias oaxaqueñas viven hacinadas en apartamentos y cocheras, tiran basura en las calles, atestan parques en la ciudad y efectúan fiestas ruidosas. Algunos individuos se orinan en lugares públicos y se han involucrado en invasiones a propiedad privada.

"Todo eso es pasable si uno vive en Oaxaca", dijo Ortiz, de 53 años, cuyo abuelo emigró de México. "Pero aquí las cosas son distintas. Aquí hay que cuidar la casa, los hijos, el trabajo y uno mismo".

Ortiz, quien trabaja para una compañía de semillas a la orilla de la ciudad, contribuyó a la formación de "Embellezcamos a Greenfield" (Beautify Greenfield), un grupo que tiene como objetivo limpiar los grafitos, la basura y la maleza en la ciudad.

Los integrantes del grupo lamentaron que entre jardines bien cuidados y casas modestas existan complejos de apartamentos deteriorados, ventanas tapiadas, letreros de pandillas y filas de casas embargadas por vencimientos de hipotecas.

Los miembros de Embellezcamos a Greenfield y un grupo derivado de éste, Salvemos a Greenfield (Save Greenfield), emprendieron de inmediato activismo político. Expusieron su inconformidad hacia los oaxaqueños en reuniones del ayuntamiento, redes sociales de internet y diarios locales.

Una de las aseveraciones de Embellezcamos Greenfield fue: Los nuevos inmigrantes arruinaron las finanzas de la localidad, "destruyeron" su sistema escolar, han causado delitos violentos y se han integrado en pandillas, que proliferan en el Valle Salinas. Los inmigrantes, "invasores del sur", deben ser deportados.

La prensa y los líderes por los derechos de los inmigrantes calificaron de racistas a los grupos comunitarios.

El calificativo es injusto, dijo Ortiz, si se considera que los integrantes de Embellezcamos Greenfield son en su mayoría mexicano-estadounidenses. El grupo no está contra los oaxaqueños en sí, sino que sólo desea la erradicación de las lacras y la delincuencia, agregó.

Ortiz culpó al jefe caucásico de la Policía de Greenfield de apoyar a los inmigrantes y permitir el deterioro de la ciudad.

Después de una redada federal efectuada en 2001 contra personas sin permiso de estar en el país, los líderes municipales de Greenfield establecieron por votación una política de refugio, y durante siete años la localidad efectuó reuniones mensuales -presididas por el jefe de la Policía- para fomentar la adaptación de los oaxaqueños.

En la actualidad, el dirigente triqui Andrés Cruz dice estar horrorizado ante el cambio súbito de actitud de su otrora ciudad adoptiva que le dio la bienvenida.

"Todos somos seres humanos y algunos cometemos errores. Pero eso no significa que toda la comunidad (oaxaqueña) sea mala", dijo Cruz, quien tiene 50 años.

Los lugareños cultivaban maíz, frijol, calabacines y café en un sistema agrícola comunal. Observaban una estricta sociedad patriarcal, practicaban el servicio comunitario obligatorio y concertaban matrimonios con dotes.

24 de junio de 2011

No vamos a permitir que la Antorcha Campesina se adueñe de nuestra áreaverde ante la complacencia de Gobierno del Estado

Por: Juan Carlos Gutiérrez

Vecinos de la Colonia El Terromoto advirtieron que destruirán cualquier trabajo de construcción que se haga sobre su área verde, pues no permitirán que los antorchistas se adueñen de espacios públicos ante la complacencia de Gobierno del Estado.

“Aunque nos manden a la cárcel, destruiremos cualquier barda que levanten aquí”, dijo un integrante de la comunidad triqui que reside en dicha colonia, cuya área verde está en disputa con los antorchistas, que pretenden construir una escuela para sus afiliados, a pesar de que ya hay otras escuelas en ese sector, según denunciaron.

Los vecinos -entre ellos un grupo de indígenas triqui, originarios de San Juan Copala- se volvieron a plantar ayer en el área verde y cuestionaron a Gobierno del Estado y a la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE) por prestarse a lo que consideraron chantajes del Movimiento Antorchista.

“Nunca se nos preguntó si estábamos de acuerdo a que se hiciera una escuela en un área verde, los antorchistas nomás llegaron y se adueñaron”, dijo otro de los indígenas que se negó a proporcionar su nombre bajo el argumento de que los quejosos eran todos. “Hay más escuelas en la colonia, ¿por qué a fuerzas nos quieren quitar un área pública?”, se cuestionaron.

Los manifestantes dijeron que el predio en disputa representa una oportunidad de esparcimiento para niños y jóvenes de la colonia, un lugar marginal y visiblemente afectado por el pandillerismo y la drogadicción, por lo que debe permanecer, además recalcaron que gran parte de los niños cuyos padres afirman no tener escuela fueron sacados de planteles de la colonia.

Fuente

http://www.pulsoslp.com.mx/Noticias.aspx?Nota=27225

21 de junio de 2011

San Juan Copala, dos ciclos escolares sin clases

Por: Juan Pablo García

Ante la problemática que persiste en la zona Triqui, específicamente en San Juan Copala, la educación ha sido una de las más afectadas y es que desde hace dos ciclos escolares los centros educativos permanecen cerrados informó el encargado de prensa y propaganda del magisterio oaxaqueño Gabriel Melitón Santiago González.

Luego que decenas de habitantes de Cópala se vieron en la necesidad de abandonar sus hogares ante la inseguridad que se vive en la zona Triqui, los niños también han pagado las consecuencias y es que la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) decidió suspender las clases desde hace dos ciclos escolares por no haber condiciones de seguridad.

Melitón Santiago, aseguró que son 40 profesores que fueron reubicados en zonas aledañas a Cópala y alrededor de 330 niños que se quedaron sin clases, sin embargo destacó que los estudiantes reciben sus cátedras en escuelas cercanas a la comunidad, como Yosoyuxi, Tierra Blanca, Tilapa, Rastrojo, Carrizal.

“El 95 por ciento de los niños siguen con sus clases en escuelas cercanas a la comunidad, y tan sólo el 5 por ciento no asiste a clases por causas propias”.

En este sentido el encargado de prensa y propaganda de la Sección 22 dijo que probablemente se reanuden las clases para el ciclo escolar 2011-2012, pero antes que todo, agregó, el gobierno debe de garantizar la seguridad de los profesores.

Asimismo calificó como sólo un acto protocolario la inauguración de un albergue en Cópala que hizo la titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Concepción Rueda Gómez y el titular del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca , Bernardo Vásquez Colmenares, ya que hasta el momento, indicó, el albergue no alberga a nadie.

Un día de domingo en Oaxaca

Sandra de los Santos.- En el mapa se ve uno a lado del otro pero para llegar de la capital de Chiapas a la de Oaxaca se tienen que hacer 10 horas de camino, pura sierra. Oaxaca y Chiapas tienen más coincidencias que ser dos Estados ubicados al sur del país, en ambos convergen diferentes culturas indígenas que han sobrevivido a más de 500 años de marginación.

Los domingos en el zócalo de Oaxaca son, sin exagerar, mundialmente conocidos este incluye rigurosamente la visita al mercado 20 de noviembre, a unas cuantas cuadras de la plaza central de la capital oaxaqueña.

El recorrido inició en eso de las 10:00 horas en uno de los tianguis de artesanías que se instalan en el zócalo los domingos, a lo lejos ya se escuchaba la música de la banda de música del Estado de Oaxaca, ejecutaban un huapango bajo la sombra de los grandes árboles de la plaza central.

El tianguis de artesanías era muy parecido a cualquiera de los que se instalan en Tuxtla Gutiérrez o San Cristóbal de las Casas y es que al igual que por estos rumbos, allá ya se llenó de artesanía de Guatemala, que hacen pasar por nacional o en el peor de los casos artesanía pirata. Unas cuantos textiles se escapaban y eran realmente hechos por manos oaxaqueñas.

Mientras los fieles salen de la catedral la banda de música sigue con su concierto del domingo. Esta banda, que tiene una tradición de más de 100 años, por igual ejecuta un huapango, una chilena o los clásicos de Strauss como el Danubio azul. Los oaxaqueños y los turistas suelen quedarse a todo el concierto que cada domingo da la banda bajo la sombra de los arboles del zócalo, son alrededor de dos horas en donde la gente se acomoda en las sillas que se colocan para la ocasión.

En los domingos de zócalo es imposible no ver a una mujer vestida con el traje tradicional de tehuana, lo portan con tal orgullo que a cualquiera le daría ganas de irse por el suyo, el traje de la tierra propia.

En el zócalo de Oaxaca, mero afuera del Palacio de Gobierno, están las mujeres desplazadas de San Juan Copala. Sus mantas, bien podrían estar colgadas en cualquier otro Palacio de Gobierno, en el de Chiapas por ejemplo y es que lo que demandan es algo que piden diferentes pueblos indígenas del país “autonomía, paz y justicia con dignidad”.

Dicen las mujeres de San Juan Copala que a Gabino Cué le está saliendo el “Ulises Ruíz” que lleva adentro, ellas fueron testigas de que hace unos días los maestros fueron sacados del Palacio de Gobierno por policías con tolete en mano. Ellas siguen resistiendo, se necesita más para moverlas.

Unas cuadras adelante del zócalo está el mercado 20 de noviembre en donde se puede encontrar: tlayudas, chapulines, mole, cecina, tazajo, pan de llema, champurrado, chocolate y mezcal.

Llegar a Oaxaca y no ir a uno de sus mercados es haberse perdido la mitad de lo que significa este lugar. En el 20 de noviembre, el mercado, está Oaxaca reunida, aquí se siente, se huele, se saborea, se ve, se escucha, todos los sentidos dicen que se está en una tierra diferente.

En el mercado se puede disfrutar del téjate, una bebida tradicional que podría decirse que es prima del pozol, también está hecha de cacao y maíz. Las mujeres para prepararlo tienen que amasar los ingredientes.

En el mercado y el zócalo se ven niños y mujeres de diferentes etnias oaxaqueñas vendiendo diferentes artesanías, les falta la persistencia de las y los tsotsiles, quienes son tan insistentes que se les termina comprando algo, los de Oaxaca a la primera que les dicen “no, gracias” se dan la vuelta. Acá también han llegado mujeres, hombres y niños tsotsiles a vender, no sólo su artesanía, sino cualquier clase de chuchería. Se distinguen por su traje de lana, por su persistencia, necedad, no dejan ir al cliente hasta que logran venderle algo.

Es difícil entender a Oaxaca en unos días, pero si se va en domingo y se llega al zócalo y al mercado se podrá ver mucho de lo que este lugar significa, la tierra de Benito Juárez, pero también de Porfirio Díaz y Ulises Ruíz. El lugar que parió a Chuy Rasgado, Álvaro Carrillo y Rufino Tamayo, el sitio del que se enamoró Frida Kahlo, en donde las mujeres triquis han demostrado que la justicia y la dignidad no se regatea, esto es sólo algo de Oaxaca.

9 de junio de 2011

Policía resguarda el arranque de obra sobre las tierras que Antorcha Campesina despojó a triquis

Por: Lourdes Salas

Elementos de la Dirección General de Seguridad Pública del Estado a bordo de 10 patrullas y 15 motocicletas acudieron al área verde de la colonia El Terremoto para vigilar el arranque de la construcción de una escuela primaria en beneficio del grupo priísta Antorcha Popular.

Alrededor de las 12:30 horas, las patrullas rodearon el área verde, una parte de la cual estaba ocupada por antorchistas, mientras que en el otro extremo se ubicaron las personas que se oponen al proyecto, entre ellos, indígenas triquis de San Juan Copala y representantes vecinales de la colonia.

Entre los integrantes de Antorcha había profesores, padres de familia y niños que estudian en la primaria Jorge Obispo.

Los integrantes de Antorcha Popular argumentaron que alrededor de 300 niños no tienen espacios dignos para estudiar, pues ocupan nueve pies de casa y refirieron que la realización de esta obra era un compromiso de Gobierno del Estado.

Representantes de Gobierno del Estado, dialogaron con los opositores a la obra y acordaron que por la tarde se reunirían para tratar de dar una solución al conflicto.

A nombre de los opositores, Guillermo Delgado, Delia Pérez y Ángeles Martínez Ojeda, coincidieron en señalar que es irregular la entrega de un área verde a la organización priísta Antorcha Popular y todo caso la donación debió hacerse a la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE).

Aseguran que los integrantes del grupo indígena, “lamentablemente somos excluidos por esa organización”.

Al final, el arranque de la obra no inició y alrededor de las 13:30 horas, los elementos policiacos se retiraron.

1 de junio de 2011

Antorcha Campesina despoja 1.5 hectáreas de tierra a triquis de San Luis Potosí

Por: Everardo Hernández

Un grupo de indígenas triquis, originarios de San Juan Copala, que habitan en el fraccionamiento El Terremoto rechazan la construcción de una escuela en áreas verdes por parte de Antorcha Popular y existe el temor que se pudiera suscitar un enfrentamiento.

Domingo Flores y Narciso Mendoza dijeron que han entregado cartas ante el Consejo Estatal para la Atención de los Pueblos Indígenas del Gobierno del Estado y otras instancias, pero nadie los atiende.

Mostraron reconocimientos que les han entregado estas dependencias a la comunidad Triqui y Mazahua, pero dijeron que eso de nada les sirve, porque siguen atropellado sus derechos con una total impunidad.

Ya no quieren ser parte solamente del discurso de los políticos, sino que exigen que las autoridades estatales y federales los escuchen; en el caso del fraccionamiento del Terremoto ya se han hecho diversas peticiones para que les respeten las áreas verdes, pero persisten los problemas.

Explicaron que el pasado 5 de octubre se llevó a cabo en el Congreso del Estado, la primera reunión de trabajo para la creación de un modelo de atención a los pobladores de las comunidades indígenas Triqui, Mixteco y Mazahua que habitan en la capital potosina lo que puede ser considerado como un avance.

Sin embargo, persisten los problemas para estos grupos, tienen dificultades para recibir los servicios de salud, ingresos salariales y la discriminación a que son sujetos por su aspecto físico y educativo.

31 de mayo de 2011

Antorcha Campesina se apodera de 1.5 hectáreas de los indígenas triquisde San Luis Potosí


Habitantes triquis de la comunidad del Terremoto, San Luis Potosí, originarios de San Juan Copala, denunciaron ante la Secretaría General de Gobierno del Estado, que fueron despojados de 1.5 hectáreas de área verde por la organización priista Antorcha Campesina o Antorcha Popular para la construcción de una escuela primaria.

30 de mayo de 2011

Proponen centro para atender indígenas en lugar de supervía

Por: Angel Bolaños Sánchez.

El Frente Amplio Contra la Supervía Poniente planteó crear un  Centro de Atención y Promoción para las Comunidades Indígenas Migrantes en el Distrito Federal dentro de la llamada Zona Cero –donde se realizan los trabajos para la construcción de la vialidad– una vez que se logre la cancelación del proyecto.

Lo anterior se plantó en el encuentro que vecinos que permanecen en plantón en la colonia La Malinche sostuvieron con los integrantes de la caravana proveniente del municipio autónomo de San Juan Copala, Oaxaca.

El propósito del encuentro, además de expresar su mutua solidaridad, es compartir experiencias en la lucha que ambas comunidades mantienen, esta última para lograr la autonomía del pueblo triqui en su municipio.

El frente recordó que en las delegaciones afectadas por el trazo de la supervía, Magdalena Contreras y Álvaro Obregón, se conservan pueblos originarios, como los de San Jerónimo Aculco, Atlitic, San Nicolás Totolapan, San Bartolo Ameyalco, Santa Rosa Xochiac y San Mateo Tlaltenango.

Estamos seguros que en su regreso a San Juan Copala podrán construir con justicia y dignidad el municipio libre y autónomo que tanta sangre les ha costado, es por ello que hacemos un llamado a los gobiernos federal y del estado de Oaxaca para que, en cumplimiento de sus responsabilidades y atribuciones, así lo garanticen.

9 de marzo de 2011

Marchan triquis de Greenfield en apoyo a jefe de policía

Resisten niños triquis a usar lengua materna

Por: ohernandez


El 30 por ciento de los alumnos que estudian en las escuelas bilingües de educación básica de la zona Triqui rechazan el aprendizaje y uso de su lengua materna, debido a factores como la migración y los medios de comunicación que influyen en la forma de pensar de los menores, situación que pone en riesgo la supervivencia de su lengua.

El director de la escuela primaria bilingüe Cuauhtémoc, de la comunidad de San Andrés Chicahuaxtla, ubicada en el municipio de Putla Villa de Guerrero, Juan Vázquez Guzmán detalló que en la actualidad los menores no muestran interés en conservar sus raíces, principalmente al ser atraídos por los mensajes de los medios de comunicación, los cuales se transmiten en el idioma español y acaparan la atención de los niños.

Señaló que otro de los factores es la migración, fenómeno social que presenta altos índices en esta zona, lo que ha provocado la lengua se vaya extinguiendo, luego de que los migrantes llegan con nuevas ideas y hábitos que comienzan a ser adoptados por las comunidades.

"Los padres que van a las grandes ciudades del país e inclusive del extranjero y cuando regresan con sus hijos ya prácticamente prefieren el castellano y es lo que les enseñan a ellos también", mencionó.

Manifestó que otro de los problemas que enfrentan es que no existen libros de texto gratuitos o revistas de enseñanza que sean escritas en su lengua, sino que todas son en castellano y eso indiscutiblemente genera mayor interés por este idioma.

Ante la situación, el director de la escuela bilingüe dio a conocer que para tratar de combatir ese desinterés en los menores, recientemente realizaron un encuentro cultural de la lengua Triqui, mismo que se llevo a cabo en las instalaciones de la primaria de Chicahuaxtla y el cual logró reunir a cerca de 600 estudiantes de pueblos triquis del distrito de Putla.

Triqui, segunda lengua más hablada en la Mixteca

Vicente Marcial Cerqueda, director general adjunto académico y de políticas lingüísticas del Instituto Nacional de Lenguas Indigenas (INALI) dijo que en la Mixteca cuatro agrupaciones lingüísticas tienen presencia por alguna de las variantes que existen y que pertenecen a la familia lingüística denominada Oto-Mangue.

En Oaxaca, un mínimo porcentaje escribe su lengua, "la gran mayoría de las lenguas indígenas son orales, hay procesos importantes que avanzan en el estado con la elaboración de las normas escritas, que generan los propios hablantes como los mixtecos y su academia que trabaja desde hace 15 años y el tema que discuten es su escritura, igual los mixes y la experiencia más antigua es con los zapotecos", dijo

El mixteco cuenta con 423 mil 216 hablantes, en esta zona se hablan 53 de las 83 variantes que existen en todo el país, y es la tercera lengua indígena más hablada en México, seguido del maya y el náhuatl, que cuentan con más de un millón de hablantes.

Le sigue el triqui con 23 mil 846 personas que hablan dicha lengua que tiene cuatro variantes: el triqui de San Juan Copala que se habla en Santiago Juxtlahuaca y sus 52 comunidades; de la media que predomina en San Martin Itunyoso y seis comunidades; de la alta en Putla Villa de Guerrero con 33 pueblos y de la baja en Constancia del Rosario y 14 localidades.

3 de febrero de 2011

Edilberto Hernández Cárdenas, orgulloso estudiante triqui de San Miguel Copala en el INSP

Muestra de la diversidad cultural que enriquece al INSP, Edilberto Hernández Cárdenas, alumno de la Maestría en Ciencias con área de concentración en Sistemas de Salud, nos platica su travesía antes de formar parte de nuestra comunidad.

Por: Carlos Eduardo Linares Reyes

Edilberto me gustaría que nos platicaras, ¿Cómo es que llegas aquí, cuál es tu contexto? Platícanos  un poquito de quién es Edilberto antes de llegar al instituto.

Soy originario del estado de Oaxaca, de una población indígena, pertenezco al pueblo Triqui y soy médico de formación. Estudié en la capital de ese Estado, en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca y terminé la carrera en el 2007. Como sabrán, los profesionistas indígenas tenemos pocas oportunidades tanto laborales y por falta de oportunidades, todavía menos para continuar un posgrado. A pesar de ser el primer médico triqui no pude trabajar con todo y que existen Instituciones de salud tanto del IMSS como de la Secretaría de Salud en las comunidades triquis. No pude colaborar con ellos. De tal forma que, en marzo de 2007 me aventuré a salir del país rumbo a Estados Unidos como indocumentado. Antes de irme, como no encontraba oportunidades, me dediqué algún tiempo a la venta de artesanías. Gracias a esta experiencia pude conocer gran parte de la República Mexicana.

¿Qué vendías?

Vendíamos artesanías de Oaxaca, pulseras, collares, chaquiras, ropa típica. También compraba cosas de Guerrero y pues la verdad me fue muy bien económicamente—Ya mejor no regreso a trabajar como médico—me dije. Pero cuando vendía en mi puesto de artesanías llevaba mi libro de medicina y entonces algunos médicos que visitaban el puesto se dieron cuenta— ¿Y tú qué haces con ese libro? Si eres artesano—me preguntaban—No. Yo soy médico—les contestaba. Continuamente me decían —Edilberto la verdad, la verdad, eres un profesionista y por si no lo sabes, ahorita tienes la oportunidad de hacer algo  por tu gente y no lo harás vendiendo, sino estudiando— Recapacité en la sugerencia de un médico que me dijo eso y me puse a pensar que era cierto.

Pero cuando dejaba de vender e iba a buscar trabajo en alguna Institución de Salud se me volvían a cerrar las puertas. Y tomé la decisión de irme a buscar el “sueño americano” que tienen algunos profesionistas mexicanos que no consiguen trabajo.  Crucé la frontera y la verdad fue una experiencia que a veces no tengo palabras para contarla.  Corres mucho riesgo desde que sales de tu comunidad, durante todo el trayecto hasta llegar a la frontera y  se incrementa al momento de cruzar la línea.

El grupo con el que iba—cuatro integrantes de mi comunidad—caminamos durante tres días y  pasamos a Estados Unidos por la ciudad de Tecate, Baja California. Me sentí muy mal conmigo mismo pues yo era un profesionista e iba con mi propia gente pero era gente que nunca había estudiado a diferencia de mi.

Me sentía mal, muy raro. Me pregunté muchas veces—¿qué hago aquí?—Me sentía mal porque nos andaban persiguiendo, teníamos que cruzar lugares muy peligrosos; subir y  bajar montañas, dormir entre la hierba. Corríamos mucho riesgo ahí. En ese momento me dije—Tengo que conseguir algo de esta experiencia en Estados Unidos—. Pensaba esto porque había tenido contacto con algunos médicos que al comentarles mi intención de ir a Estados Unidos me decían— El chiste es que cruces, estando allá puedes buscar la manera de cómo seguir adelante—  Pasé la frontera y llegué a un ranchito y a ese lugar llegaron por nosotros unos compañeros que nos llevaron a San Diego. Por ese “viaje” pagué dos mil dólares.

Regreso un poquito a la experiencia que nos contabas, esos tres días que caminaste por el desierto y las noches a descubierto ¿Qué sentía Edilberto durmiendo y recordando esas oportunidades que se le habían negado en su país?

Estaba enojado porque recordaba el sacrificio de mis padres cuando estudié mi carrera entre los años 97 al 2004. En esos años universitarios nunca te forman para enfrentarte a los problemas de  tu entorno social, en la escuela de medicina te enseñan más a conocer enfermedades, a tratarlas, curarlas. Eso es todo lo que aprendes mas no te enseñan qué hay en el proceso de salud- enfermedad de alguna comunidad. Me enojaba muchísimo que problemas económicos, sociales y políticos que aún se viven en la región de la que soy originario me hayan arrojado de ahí.

A veces estamos hablando de conflictos armados en otras partes del mundo y la región  triqui podríamos decir que es una zona de guerra porque no hay justicia, no hay leyes, los  triquis se matan entre ellos. Todo esto por cuestiones políticas y fue unos de los problemas que yo no quise enfrentar y no quise aceptar trabajo allá porque es muy difícil, porque hay otros intereses políticos. No es como en otras regiones que la gente se va del lugar porque no hay  trabajo, no hay terreno, o porque se pelea mucho o por límites territoriales. El caso de la región  triqui es muy diferente. Ahí el problema es más político.

¿Nunca buscaste trabajo, ahí en tu región?

Sí. De hecho fui con el jefe de la jurisdicción que ya me conocía pues yo pedí hacer mi servicio social en mi comunidad y ahí lo conocí. Entonces la experiencia fue muy exitosa. Porque cuando yo llegué a la cabeceara municipal— a pesar de que son treinta y dos comunidades las que abarca la región— cabecera político-religioso de la comunidad triqui: San Juan Copala, ahí, en ese Centro de Salud, a pesar de que las otras comunidades tenían  el propio, la gente no acudía allá sino que venían conmigo porque dominaba la lengua  triqui. Fue una experiencia que realmente me sirvió mucho.

Y pensé: aquí hay que hacer algo. Y no porque viniera y como médico de consultorio pudiera cambiar las cosas. Al contrario, vi la necesidad de hacer otras cosas; pero pensé que para eso tenía que estudiar primero o trabajar. Si quiero apoyar pues tengo que trabajar para poder mantenerme y así poder ayudar a la gente. Pero nuevamente no se dio. De hecho regresé con el jefe de la jurisdicción y le comenté— ¿Sabe qué? Veo que la región necesita de profesionistas que de verdad estén interesados por la gente y no que vengan solamente a cumplir un requisito más para llegar a ser médico—.

Con toda esa necesidad que viste, con toda esa confianza que la gente estaba depositando en ti al dominar la lengua ¿decides ponerte a vender y después decides irte?

Así es. Veía esa necesidad pero no tenía manera de sostenerme económicamente. —Aquí no voy a lograr nada—pensé. Además los problemas políticos empeoraban, ya ni las instituciones querían meter a su gente a la zona y tomé esa decisión por mi propia seguridad. Fue en ese momento que decidí dedicarme a vender y con todo y que me iba bien me fui a Estados Unidos. Estando allá tuve contacto con gente. En mi caso, antes de entrar a la carrera de medicina, estudié en la Universidad Pedagógica Nacional, soy maestro de educación indígena y trabajé en el magisterio. Eso permitió que conociera a mucha gente porque estuve en varias comunidades de Oaxaca. Cuando llegué a Estados Unidos todos se sorprendieron—  ¿Qué hace un maestro aquí?—se preguntaban— Pensaron que seguía ejerciendo mi profesión de maestro y para todo me llamaban: maestro…maestro…Tuve que explicarles que había terminado también la carrera de medicina.

Es interesante que encontraras tanta gente de tu tierra allá.

De hecho en California hay dos asentamientos  triquis con una gran población. Y estuve yendo a ambas comunidades. Cuando llegué allá empecé a platicar con los líderes, para respetar la estructura organizacional de nosotros los indígenas: siempre tenemos alguien que nos representa y es alguien que nadie lo pone sino que se gana ese lugar dentro de la comunidad. Ahí me puse en contacto con ellos y les dio mucho gusto. Lo más increíble era que no me creían lo que les decía— Estoy en la misma situación ilegal que ustedes. Y no, no vine en avión— pensaban que había llegado en avión—Vine igual que ustedes y pasé lo mismo que muchos de ustedes en su viaje para acá—y no me creían. Ya se imaginarán, a algunos les dio mucho gusto y a otros les dio tristeza —¿Para qué te pide el gobierno estudiar si no te apoya? No tiene ningún chiste estudiar— me decían.

Y yo no les daba la razón, al contrario, defendía la otra parte en donde les decía, que la situación económica estaba muy difícil, etcétera, etcétera. Defendía mi posición. Finalmente dijeron que querían apoyarme y empezaron a presentarme en las clínicas de California. En una de ellas conocí al doctor Maximiliano Cuevas, director de las clínicas del Valle de Salinas, a quien le llamó mucho la atención mi labor e inclusive me invitó a trabajar con ellos. Sin embargo, mi situación migratoria me lo impidió. Iba a la clínica y de hecho todos los enfermeros, enfermeras y médicos de ahí me decían—Ah qué buen médico eres y además eres triqui. Pues tenemos una comunidad muy grande de triquis a quienes no sabemos cómo llegarles—.

Y empezamos a platicar, inclusive hasta hicimos un pequeño programa sobre cómo trabajar con la comunidad. Ellos también se dieron cuenta de mi situación migratoria, ser ilegal era algo que no me tenía a gusto. Todos en mi comunidad me aconsejaban—Hay que cuidarse de la migra—Y la verdad es que sí me cuidaba. Sin embargo, a pesar de esta situación, logré hacer buenos contactos en Estados Unidos. Conocí a varios investigadores, entre ellos a Jonathan Fox, una persona que también investiga sobre migración y salud en Estados Unidos en la Universidad de Santa Cruz de Los Ángeles. También conocí a una investigadora de  la UAM Xochimilco, a la Doctora Xochitl Castañeda.

Conocí a varias personas con quienes hablaba mucho de salud pero caía en la cuenta de que si en México no encontraba trabajo pues peor cuando estás indocumentado en Estados Unidos. No tenía un ingreso a pesar de estar en una clínica o en un hospital. Necesitaba tener un ingreso y comencé a buscar trabajo para mantenerme. Entonces me dedique a lavar coches en un  Car Wash.

Todo el tiempo me preguntaba ¿qué hago aquí? Veía a mis primos que se fueron junto conmigo y me decían—Oye ¿qué haces aquí? Tú eres médico, tienes que estar en México apoyando a nuestra gente—Pero cómo—les contestaba—No se me abren las puertas. Esto es muy difícil para mí—.

¿Trabajabas por la mañana en el auto lavado y en la clínica por la tarde? Platícanos un poquito.

No, no trabajaba en la clínica. Iba a platicar, a conocer a la gente porque me interesaba mucho entrar ahí, pero no podían darme trabajo por mi situación migratoria y yo lo entendía. Una empresa de ese tipo en Estados Unidos no puede contratar gente ilegal.  En las tardes iba con ellos y en la mañana a mi trabajo. Me dediqué un largo tiempo a lavar coches. Poco después, conocí a una de las personas que trabajaba en el programa “Iniciativa de las Américas” y a partir de ahí el me invitó a ir a varias reuniones—Me interesa que vayas porque trabajamos mucho con el pueblo triqui, por lo tanto tienes que estar ahí, quiero que conozcas lo que hacemos—me dijo.

Me invitaron al consulado mexicano en San Francisco. Fui a muchas reuniones ahí. Me llamó la atención su interés por trabajar pero no sabían cómo. Además tenían como barrera el idioma y pues si no hablaban el español menos el inglés. Y ahí empecé a trabajar con ellos aunque después también hubo problemas. Asesinaron al compañero que estaba al frente de la Iniciativa de las Américas y se vino todo abajo. Aunque algunas personas me estaban sugiriendo solicitar asilo político porque la región de la que soy originario tiene problemas y justo por eso podría solicitar asilo político.

Hasta me llevaron con los abogados de “Caritas” —Edilberto ¡bienvenido! Pero te vamos a explicar cómo está esto. Te damos asilo político y va a ser muy fácil que lo logres porque mucha gente de tu pueblo ya lo tiene. Cumples con todos los requisitos y por si fuera poco eres profesionista—me dijeron—Pero hay una cuestión, no vas a poder regresar a México; al contrario, si tienes familia, te la vas a tener que traer, ya nunca regresarías a México—Entonces la verdad pensé que eso no podía ser. Yo quería regresar a México.

¿Por qué querías regresar a México?

Quería seguir buscando una oportunidad. En Estados  Unidos pensaba—Es que en México no esperé, no me di la oportunidad, me aceleré—Pensé que debía volver y estar tranquilo, con mucha más calma. Así que estuve de marzo a octubre y después regresé a México. Sin embargo, antes de regresarme y aún estando en California, tuve la invitación, de parte de unos primos de Oaxaca que están allá, para ir a Nueva York. La única experiencia que tenía de viajar por los Estados Unidos fue cuando entré como ilegal—de Tecate a San José, San Diego, Los Ángeles—, y fue muy distinta porque pues ahí nos persiguió la Migra y no fue agradable, y si me hubieran detenido me habrían fichado. Así que decidí aceptar la invitación y viajar a Nueva York.

En NY había también un grupo de personas interesados en trabajar con triquis, quienes pedían que me quedara, y me comentaron que buscarían la forma  de convertirme en un indígena norteamericano porque ya habían hecho eso con algunos estudiantes  triquis que llegaban muy jovencitos. Al ser indígena nativo de Estados Unidos tienes muchísimas oportunidades, allá tienen más apoyo, les dan estudios y si estudian reciben becas hasta que terminan su profesión. Y me ofrecieron esa opción pero tenía que volver a estudiar pues no reconocían mis estudios y la verdad no acepté. Además no era tan sencillo como decían, tenía que esperarme mínimo dos años porque no era ingresar mis documentos y ya. Era demasiado tiempo.

Entonces entré a trabajar a una pizzería pero pensé—Ya no tengo nada que hacer aquí— Sin embargo seguí platicando con la gente que apoya a triquis en Nueva York y me dijeron—Edilberto puedes hacer una cosa, regresa a México arregla tu situación migratoria y cuando tengas tu visa, será más fácil para nosotros apoyarte desde acá. Pero tienes que estar en México—. Lo pensé muy bien, y dije—Sí, es cierto y me regresé—. A pesar de todo, fue una experiencia muy bonita para mí estar de indocumentado.

La gente allá dice que el sueño de todo estadounidense es atravesar Estados Unidos en carro. Estando en Nueva York le hablé a un amigo que también apoya mucho a la comunidad triqui y que vive allá. Alguna vez él me platicó que tenía ese sueño también; en esa ocasión me dijo que si él rentaba el carro yo ponía la gasolina e hicimos ese viaje. Le llamé y comenzamos esa travesía. Fue una gran experiencia y regresé nuevamente a California a saludar a toda la gente que ahí conocía y finalmente me despedí de ellos. Regresé a México por Baja California en dónde también hay un gran asentamiento triqui. Los triquis estamos prácticamente en toda la República, pero los lugares a los que fueron llegando primero ya son comunidades  triquis como en San Quintín, Baja California.

Allá son jornaleros agrícolas y en medio de todos esos asentamientos se construyó un hospital del Seguro Social y cuando estuve en Estados Unidos, había tenido contacto con un norteamericano que apoya  triquis en San Quintín—¿Por qué no vienes para acá? Yo te llevo y te presento con el director del Seguro Social o con el Coordinador de Servicios de Salud para ver si hay algo para ti—. Así que me animé y acudí a visitar al director del  Seguro Social para comentarle la situación y quedé satisfecho de que podía haber una posibilidad de empleo.

Decidí esperar y regresar al DF, pues mi familia ya estaba allá, pero reparé un poco en el uso del Internet, de la tecnología y todo lo que implica y pensé: hay triquis en Sinaloa, Sonora, Nayarit— Voy a ingresar papeles en todas las secretarías de  esos estados y pues ojalá uno ‘pegue’— Ya estaba a punto de irme a San Luis Potosí a trabajar con una ONG, una organización con presencia mundial de carácter civil. Al mes de haber ingresado mis papeles en las Secretarías me hablan de Sonora, un 13 de noviembre, para decirme que están  interesados en un médico que domine la lengua triqui y con interés en ayudar a su gente. Era un trabajo del programa Oportunidades. —Si está interesado, preséntese con nosotros—me dijeron. Me dieron algunos otros detalles—como el sueldo… jajaja—y decidí irme para allá.

Hice a un lado la oferta de San Luis en donde trabajaría con Huastecos. Había hecho mi internado en San Luis Potosí y conocía esa parte del país y me agradó la idea. Sin embargo en un principio dijeron que mi actividad laboral sería regida por un contrato y después —Doctor, ya no va a ser por contrato, va a entrar inmediatamente por base— Me preguntaba cuál era la mejor opción, además me estaban esperando. Tenía que presentarme  en ambos lugares en la misma fecha entonces finalmente pensé en que San Luis ya lo conocía y decidí irme para Sonora. Llegué un día quince de noviembre en la tarde y al día siguiente tenía que presentarme en el Centro de Salud.

Llegué al poblado de Miguel Alemán a cuarenta y cinco minutos de la capital del estado de Sonora. Aunque sigue siendo parte de Hermosillo, ahí se concentran todos los jornaleros agrícolas que van al norte: indígenas, no indígenas, migrantes de otros países o de otros estados del país como Tabasco, Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Puebla, de casi todo el país, gente que no habla español: triquis, zapotecos, mixtecos, nahuas, y muchas etnias más. Yo fui contratado para ayudar a la comunidad triqui, pero pasó el primer mes, el segundo y no veía triquis en el Centro de Salud y dije ¿qué pasa?

Me habían dicho que iba a trabajar con triquis y no los veía, solamente en casos de urgencias. La gente de Urgencias me llamaba y me decía—Doctor, aquí hay una persona que no sabe hablar español, habla triqui, ayúdenos con él—  Pero sólo eran casos de urgencia. Entonces estaba un poco inquieto y me dediqué a investigar el por qué  y comencé a acercarme a la comunidad. La razón por la que no acudían al Centro de Salud era  porque no los trataban bien. Había discriminación y además la lengua era un problema, porque nadie en la clínica hablaba triqui.

Así, poco a poco me fueron conociendo y de hecho ya conocía a algunas personas que estaban ahí. Eran gente de mi pueblo que se habían ido pero que ya nunca más había sabido de ellos. También me reencontré con familiares que tenía muchos años de no ver. Nunca sabía dónde andaban hasta que llegué ahí. Y finalmente me fue muy bien porque realmente pude trabajar con ellos. Aunque inicialmente fue algo difícil después mejoró. Empecé a trabajar, a salir a la comunidad, a dar pláticas, a conocer, y de hecho realicé un censo en varias comunidades. Fui casa por casa y finalmente conocí a todos. La gente comenzó a tenerme confianza y poco a poco comenzaron a acudir al Centro de Salud. El éxito fue tal que ya  no venían solamente de una comunidad. En Sonora hay tres asentamientos triquis: en el poblado de Miguel Alemán, en la Estación Pesqueira y en Caborca. Son tres lugares que están un poco retirados entre sí y aún así, iban a buscarme hasta Miguel Alemán gente de aquellas regiones.

Al notar esto, me puse en contacto con el director de los Centros de Salud de que aquellos lugares. Aunque no era parte de mi trabajo, sí era mucho mi  interés de trabajar por mi comunidad triqui. Acudía los sábados a las otras dos comunidades y fue una satisfacción muy grande pero ahí noté algo muy importante en mí: me di cuenta que me faltaba mucho como para llegar a tomar decisiones sobre hacer algo o no. Sabía que tenía que prepararme más. —Soy médico pero si sigo siendo un médico de consultorio, no voy a pasar de atender al paciente y hasta ahí—pensé.

Comenzaron a surgir a algunos problemas. Ahora mismo tenemos el caso de que en la comunidad en la que yo estuve los casos de diabetes van en aumento y muchos han muerto por lo mismo. Cuando llegué comenzamos a tratar a un grupo de personas pero no todos quisieron el tratamiento, sin embargo, de las cinco personas que decidieron seguir las indicaciones recomendadas mejoraron. La gente comenzó a cuidar su dieta y ahí la gente empezó a decir: “el doctor cura la diabetes”. Y por supuesto que no era eso sino que la gente  ya contaba con información y eso es lo que les hace falta. Saber en qué me perjudica la diabetes y qué es lo que me puede pasar.

Empezamos a trabajar también con las embarazadas pues yo veía que no iban nunca al Centro de Salud. Iban ya hasta el momento del parto, el control prenatal no existía para ellas. Comencé a invitar a las señoras, tanto  triquis  como no  triquis, y logré que asistiera un grupo de sesenta mujeres. Comenzamos a trabajar con las que sabían hablar español y les preparábamos su expediente, ya podíamos atenderlas en el Centro de  Salud porque se podían comunicar más fácilmente y me daban la oportunidad de trabajar con las mujeres triquis. Platiqué también con las parteras y yo iba a una casa que acondicionamos como un Centro de Salud; ahí podíamos atender a la mujer en el piso, con su petate, su huipil.

Entonces empezaron a llegar muchas mujeres. Fue una experiencia formidable. La verdad que me propuse trabajar en todo esto mucho más, me interesa mucho la salud intercultural, no solamente con los triquis, sino desde los Servicios de Salud qué podemos hacer desde ahí, cómo capacitar a nuestra gente, enfocar las políticas públicas hacia los grupos indígenas, dar oportunidad a los profesionistas indígenas, involucrarlos en el trabajo comunitario porque sí tenemos muchos pero no quieren regresar a las comunidades porque no es un trabajo seguro si sólo les dan contrato por seis meses. Si les brindáramos mejores condiciones, creo que todos regresarían a sus comunidades. Pero eso es justo lo que no se logra.

Estando en Sonora me di cuenta de que había apoyos  para indígenas para continuar preparándome; busqué en internet y empecé a averiguar la beca de la fundación Ford. Afortunadamente, iba con mi perfil, porque un requisito era que el interesado realizara trabajo comunitario; que tuviera experiencia con comunidades indígenas, ser parte de una de ellas, y sobre todo el interés por regresar a tu comunidad una vez que termines el posgrado. Ingresé mi documentación y efectivamente lo logré y mira, estoy aquí en el INSP.

Decidí aquí porque antes de venir había leído la bibliografía del INSP y al buscar en la página web me pareció muy interesante cuando mencionaban la materia de Políticas en Salud. En esa selección también fui a la UNAM y a otra institución de posgrado. En la UNAM definitivamente dijeron que no por lo que yo estaba proponiendo para mi anteproyecto —que hablaba precisamente sobre salud intercultural y políticas  públicas para la formación de recursos humanos—.

Esperé la respuesta por parte del Instituto para decidir si buscaba en otro lado o no. Y fui aceptado. En el tiempo que llevo aquí, creo que fue la mejor opción por todo lo que estoy aprendiendo y aparte por la oportunidad que me dan  para decidir por el proyecto de investigación. Ya estoy en pláticas con algunos investigadores y de hecho ya tengo mi tema de investigación. Esto es lo que yo quería desde un principio, desde que ingresé mi documentación a la Fundación Ford.

El viernes, cuando tuve la fortuna de conocerte, me decías que estuviste en contacto con Julio Frenk ¿Cómo conociste al doctor?

Terminé la Universidad en el 2004, me titulé en 2005 y a partir de ahí comencé a tocar puertas. Como no encontré nada en Oaxaca, me tuve que ir al DF. De ahí conocí al doctor Julio y a HildaDávila, quien fue su secretaria particular, pues acudí justo a la propia Secretaría para pedir una cita con él. Unos años después, cuando estaba en Estados Unidos, había ido a la Secretaría de Salud en el Instituto de los Mexicanos en el Exterior, y allá Hilda Dávila era la encargada del Programa de Salud Binacional.

En México, cuando solicité una cita con el Dr. Julio Frenk, pensé que me recibiría otra persona, pero me sorprendí cuando él personalmente me recibió en su oficina. Sin embargo, el contacto posterior fue con la licenciada Dávila. Me presenté con ella y le dio muchísimo gusto que pudiéramos trabajar juntos, me dijo que me iba a apoyar para encontrar empleo. Sin embargo regresé poco después y ya no estaba; jamás pregunté cuál había sido su destino. Al llegar a Estados Unidos se hablaba mucho del Dr. Frenk. Y tuve la oportunidad de conocer al Doctor Córdova Villalobos, pero esa fue la historia de mi contacto con el Dr. Frenk. Siendo él, Secretario de Salud, le envié varias solicitudes y me hizo favor de hacerme llegar información o recomendaciones a ciertos hospitales.

Cuando regresé de Estados Unidos y al ingresar al INSP le escribí nuevamente al Doctor Frenk, le comenté todo lo que estaba haciendo y todo lo que había pasado. Sabía que él ya era el decano de Harvard pero su recomendación fue expresamente que me convenía más acudir a la Universidad de Berkeley dado que dicha institución trabaja muy de cerca con las comunidades donde a mí me gustaría trabajar.

El doctor Julio Frenk, me puso en contacto con la doctora Xóchitl Castañeda y a su vez ella me canalizó con la persona que trabaja en el programa enfocado a esas comunidades. De ahí nace la inquietud de realizar una estancia de seis meses en alguna universidad del extranjero.

Oye Edilberto, a lo mejor por ahí debimos de empezar y te puede parecer un poco vaga mi pregunta pero ¿Qué es el pueblo triqui para ti, cómo son los triquis y cuáles son sus orígenes?

Bueno, para más o menos ubicar la región, estamos dentro la Mixteca Oaxaqueña, región que tiene treinta dos comunidades. Yo nací en una comunidad  triqui y en San Miguel Copala crecí y estudié la primaria. Después me fui para un municipio que no es triqui. Cuando yo era pequeño, mi abuelito era el curandero del pueblo, así que desde que yo lo veía curar me nació la idea de seguir su camino: curar a las personas. Miraba cómo llegaban a buscarlo y pues crecí con él hasta que yo iba en la escuela secundaria. Íbamos a un municipio que está,  más o menos, a una hora caminando, íbamos y veníamos. Así crecí y por lo tanto conocí muy bien a la comunidad.

La región triqui es una comunidad donde tenemos nuestras propias características como cualquier otro pueblo indígena. Tenemos nuestra lengua y nuestra forma de vestir. La región triqui se divide también en tres regiones, en tres subgrupos; a donde yo me refiero que son treinta y dos comunidades corresponde a la Triqui Baja; la Triqui Alta también tiene sus  propias comunidades y es  una zona montañosa donde hace mucho frio. En la zona la Triqui Media, otro municipio con clima templado. Esas son las tres regiones triquis.

Crecí hablando triqui, conocí usos y costumbres, cómo se vive, como te desarrollas en las comunidades, y como cualquier otro niño en una comunidad, tuve la curiosidad de ir explorando mi mundo. Tuve la oportunidad de estudiar la secundaria, de ahí me fui a la prepa y al terminarla quería seguir estudiando, pero no se pudo. Entonces me metí de maestro porque, aún terminando la prepa, en el caso de los indígenas podemos trabajar pero con la instrucción de estudiar la Universidad Pedagógica Nacional (UPN). Así que estudié Pedagogía.

Es increíble que nos conocemos todos en la comunidad, casi todos somos de una misma familia. Por ejemplo, estoy en San Miguel Copala y allá tengo una tía o un tío, tengo primos, primas de Río Venado,  Cerro pájaro, Cerro cabeza, Cruz chiquita, entonces nos conocemos casi entre todos. Esa es la característica principal del pueblo: está unido por lazos familiares y es un pueblo muy unido aun estando en problemas. Hay pueblos en pugnas políticas pero a pesar de ello las familias no dejan de visitarse. Siguen manteniendo contacto.

¿Qué significa triqui?

No sabemos realmente de donde viene el origen de la palabra, pero el  triqui para mi es una palabra que nos identificó de los españoles durante la conquista. Nosotros nos conocemos como diyajan: los originarios, los nativos. O sea, somos nativos originarios, es lo que quiere decir diyajan. Así nos conocemos entre nosotros, pero la gente ya está más identificada con  triqui. Pero en la parte alta existen ya personas con más preparación profesional, ellos los dividen en dos. Para ellos es:  el poderoso, el rey;  se refiere a qué fuimos poderosos. Ahí hay un cerro muy alto—es la leyenda de la parte alta—y que de ahí nacimos todos. Según cuenta la leyenda nacimos de tres hermanos: San Andrés, San Juan y San Martín. Por diferencias se separaron, San Juan se fue porque peleó con los otros dos y luego ya después San Martín también se separó de su familia. Así es la leyenda de nosotros y que separa las tres regiones: está la cabecera de San Andrés Chicahuaxtla, San Martín Itunyoso y San Juan Copala, los tres municipios de la región triqui.

Por lo que platicaste tuviste la oportunidad de estar en contacto con comunidades triquis en Oaxaca, en el resto del país e inclusive en Estados Unidos, en el ámbito de la salud pública  ¿cuáles son los principales problemas que  identificaste, sus comunes denominadores?

Es diferente. Tuve la experiencia de trabajar directamente en un Centro de Salud de la comunidad triqui en Oaxaca, allá son más las enfermedades infecciosas, las diarreicas agudas, en su mayoría son los niños quienes más las padecen. Cuando me voy para Estados Unidos es muy diferente el tipo de enfermedades que padecen allá. En primer lugar es la diabetes lo que más afecta a la comunidad. Esas son las diferencias que yo noté al  trabajar en Oaxaca y en mis tres años en Sonora. Sin embargo, a pesar de que las comunidades de ese estado cuentan con todos los servicios, la comunidad triqui sigue teniendo el nivel más bajo de desarrollo tanto en los servicios como en el plano económico, siguen siendo muy vulnerables.

Es gente que realiza mucha actividad física y muchas cosas más ¿A qué atañes esa diferencia por ejemplo en diabetes?

Para mí es el cambio de estilo de vida pero principalmente la alimentación. Tomemos el ejemplo de la población triqui en Estados Unidos y en México (Sonora). Son muy distintas: una casa triqui en donde papá, mamá, y los hijos son jornaleros y donde no toman agua porque al ir a su trabajo llevan coca cola. Por supuesto que en su casa no va a haber garrafones de agua. Sino lo que ves son latas de refresco que compran de cinco o seis para llevarse el lonche. Igual en Estados Unidos, allá a un lado de su refrigerador tienen cajas de refresco, no son tres o cuatro latas de refresco, son cajas completas, cajas de sopas “Maruchan”, y eso es lo que más consumen. Además consumen mucho la comida rápida: van mucho a los “McDonalds”.

Y diría que es más la parte cultural ¿por qué? Porque tomar refresco en el pueblo, en la región triqui  de Oaxaca, es sinónimo de posición económica. Si tienes dinero tomas refresco. Cuando están en el norte y trabajan, se dicen a sí mismos— ¿No tengo refresco en casa? ¡Qué van a decir mis compañeros! ¡Cómo me van a ver!— Cuando los grandes caciques españoles desplazaron a nuestros ancestros  triquis a las tierras donde vivimos actualmente, lo hacían a cambio de refrescos, de aguardiente, de cerveza.

Lo mismo pasó con la economía que se vio muy afectada. La venta de café era la principal fuente de ingreso. Los caciques empezaron a acaparar todo el café, lo compraban a un peso por kilo. En los años ochenta comenzaron a cambiarlo por aguardiente y luego por armas. Así fue como la región comenzó a armarse y el pueblo  triqui se vino abajo porque en vez de que la gente comenzara a unirse para recuperar sus tierras se dividieron más. Y a la fecha sigue ese problema, porque literalmente la zona  triqui es una zona de guerra, hay mucha violencia. A la fecha, los niveles de gobierno, municipal, estatal y federal no han hecho nada para mantener el orden, inclusive ahora mismo “Amnistía Internacional”, de la ONU, están ahí en la región.

A qué lo atañes ¿son cuestiones políticas— y lo pregunto porque en general el país vive en violencia— está referido a la guerra con el narcotráfico o son cuestiones más antiguas?

Son cuestiones más antiguas que no tienen nada que ver con el narcotráfico sino que es más un problema interno de partidos políticos. Uno de ellos se quiere apoderar y el otro también. Actualmente no existen garantías de seguridad, no se respetan los derechos humanos, a las mujeres se les trata muy mal. Muchos jóvenes no quieren estar en la comunidad triqui y sé que sí les gustaría regresar, aun estando fuera dicen—  ¡Yo sigo siendo triqui!— Aún hijos de personas que llevan veinte veinticinco años viviendo en Sonora, Sinaloa, en Estados Unidos me dicen—Es que yo soy triqui, a mí me gustaría regresar a mi pueblo— Sin embargo es muy difícil porque no hay seguridad. Hace poco asesinaron a un activista y el pueblo de San Juan Copala estaba rodeado de paramilitares. Una caravana de derechos humanos  intentó ingresar a la región y un activista belga (http://cecuidh.wordpress.com/2010/05/03/mexico-gobernantes-de-oaxaca-implicados-en-el-asesinato-de-dos-activistas/) fue asesinado (Tyri Antero Jaakkola).

Hay muchos intereses de por medio. Sabemos, y aquí  en Cuernavaca hay una persona que ha estudiado mucho sobre eso. Existen yacimientos minerales en la región triqui y se dice que tiene que ver todo con eso. Quieren explotar  esos recursos. Y de ahí que quieran dividir a nuestra comunidad. Hay un mapa, el cual tuve la oportunidad de mirar, de los minerales con los que contamos y se estima más o menos la cantidad que se tiene. Pienso que eso tiene mucho que ver en los problemas de la región.

Al ser un pueblo con tantos usos y costumbres ¿qué estrategias crees que debe de utilizar la salud pública para poder trabajar con la comunidad triqui?

Es un poco difícil. Pero si uno conoce bien la comunidad—tenemos nuestra propia manera de curarnos—, y la manera de prevenir sí existe en la región triqui, tienen sus propios conocimientos médicos, tanto la relación con la naturaleza como la relación con ellos mismos. Habría que trabajar directamente con los líderes de las comunidades. Todos ellos no están de acuerdo con los problema que existen ahorita. El problema es con los otros líderes involucrados ¿Y quiénes son los involucrados? Los representantes políticos, y no son los líderes natos del pueblo, sino que son personas que tienen otros intereses, sobre todo económicos.

¿Existen trabajos en Salud pública, intervenciones en la comunidad o investigación que se hagan en la zona triqui?

No. La región ha estado abandonada. Ni el INEGI pudo hacer su trabajo, en el censo de 2010 los triquis no están contados porque no se les permitió la entrada a la comunidad. No vamos a aparecer en los datos del país. Claro que los de otras partes sí, como en Sonora. Entonces no hemos tenido servicios de salud por mucho tiempo y por ejemplo no hay médicos ahorita. Para acudir a un servicio de salud la gente acude con médicos particulares o a un hospital ya sean del IMSS o de la secretaría pero fuera de la región. El peligro es que para algunas comunidades pues el primer hospital o centro de salud les queda a cinco o seis horas de camino.

Y no se han diseñado programas, si realmente tuvieran interés, la Secretaria de Salud de Oaxaca podrían implementar un programa donde ya haya personal que se dedique exclusivamente a trabajar sobre esa comunidad. Oaxaca es el estado con mayor número de pueblos originarios y no tenemos un programa específico. Antes entraba una caravana de salud, pero ya ni las unidades llegan por la dificultad del problema. Apenas hace  unos meses asesinaron a dos líderes de las comunidades entonces está muy difícil la situación.

Con todo esto que ves ¿qué quiere Edilberto, qué busca Edilberto y qué le quieres regalar a tu pueblo? 

Es una pregunta difícil de contestar. Está claro que no tengo ni un papel firmado con ellos; no tengo algo que me obligue a hacerlo, pero para mí es un compromiso moral al ser parte de la comunidad  triqui. Ahí crecí ahí y me duele verlos así.  En este momento estoy en proceso de formación y creo que las cosas van a cambiar. Creo que en este momento el problema ha llegado al máximo.

Algunos amigos me han comentado que los líderes  triquis han estado buscando el diálogo—los líderes de comunidad, no los políticos—han caído en la cuenta del daño que se han hecho. Ya están buscando un acuerdo de paz. Y  con la formación que voy a tener aquí, en el INSP, que desde mi punto de vista va muy de la mano con lo que podría hacer allá, que sería organizar un programa, un modelo de atención exclusivamente en la comunidad. Actualmente esas comunidades viven sólo de los conocimientos—que son muy valiosos—pero también requerimos de los servicios de salud. A veces uno quiere hacer mucho pero falta recurso, de apoyo, de experiencia, y lo veo más viable a través de las políticas públicas. Hacer un trabajo de investigación serio y presentarlo a los tomadores de decisiones.  Ojalá me den la oportunidad de tomar decisiones algún día.

¿Cuántos triquis hay en la zona de Oaxaca? ¿Hay algún censo nacional? Y en Estados Unidos ¿existe algún censo sobre la población triqui en aquel país?

A pesar de que no hay censo podría decirte que en la región triqui actualmente se estima que son de veinticinco a veintisiete mil habitantes. Según algunos investigadores es mayor la población que esta fuera de la región de Oaxaca. Entonces estamos hablando de una población muy grande que realmente no necesita de un sólo Edilberto, necesita varias personas con el mismo interés para poder apoyarlos porque realmente están en una situación muy difícil. Claro que tampoco podemos cambiar las cosas de un día para otro pero debemos ir desde la formación de los futuros profesionistas triquis que para mí sería la mejor opción, que conozcamos nuestra propia historia, en qué nos hemos atorado y qué podemos hacer. Eso para mí es un compromiso muy grande.

Muchos jóvenes me preguntan qué cómo le hago para seguir, para subsistir— ¿No te aburres de ser médico?— Hay quienes me hacen recomendaciones: —Deberías de poner tu farmacia, no en el pueblo triqui sino en la cabecera municipal, y verás que vas a jalar toda la gente, vas a tener muchos pacientes—. Cuando estaba en Sonora los consejos de mis compañeros eran parecidos —¿Por qué tanto interés de apoyar a la gente? No te  lo van a agradecer. Mejor pon una farmacia. Aquí tienes una población muy grande de inmigrantes, te iría muy bien…si quieres te apoyo a construir la clínica pero nos asociamos ¿no?—Pero siempre me he negado. Lo mío es más trabajar en lo social, y más directamente en el área de salud pública pues implica atender a toda la
población no nada más a unos cuantos.

En cuanto al índice de escolaridad ¿Cuál es el promedio?  ¿Hay muchos triquis en tu situación profesional?

Realmente no tengo un dato pero somos muy pocos los profesionistas. Ahorita ya tenemos otros dos médicos en la región. Somos tres médicos de la parte Baja. De la parte Alta creo que son un poquito más, cinco o seis. Tenemos enfermeras pero trabajan fuera del Estado. Hay un odontólogo militar pero no está en la región y no le interesa regresar. Tenemos varios abogados que radican principalmente en la ciudad de México. Existen cuatro trabajadoras sociales, dos en el DF, una en puerto Vallarta y otra en Sinaloa.

En Estados Unidos hay más profesionistas pero ya se quedaron a trabajar allá. Y realmente somos muy pocos y nuestro compromiso sigue siendo con los jóvenes. Estamos pensando hacer una página de salud con la comunidad triqui con un compañero que estudia en la UNAM la carrera de ingeniería en telecomunicaciones y surgió de su interés de hacer algo por los jóvenes también.

Hablarles de educación enfocada a la salud y otros  temas. Esperemos que se nos haga porqueimplica pagar anualmente a un servidor y todo eso. Ya platicamos con otros compañeros  triquis sobre este asunto y nos dijeron que contáramos con su apoyo para hacer esto posible.

¿Pero es la falta de infraestructura o es la falta de interés?

Pueden ser las dos cosas. Tenemos escuelas primarias en casi todas las comunidades y secundarias en dos o tres. Bachilleratos existen solamente dos para las treinta y dos comunidades. Pero lo que pasa es que también hay jóvenes que estudian pero con esto de la migración por la violencia o por cualquier otra causa, siempre han pensado que el que se va tendrá mejores condiciones y sabemos que no siempre es así. Y otra cosa es los jóvenes que terminan el bachillerato pasan a ser parte de magisterio y como los maestros ganan muy poco allá, tampoco se animan a estudiar esa profesión. No pueden hacer una casa o comprar un carro como si se van a Estados Unidos—Si me voy para el norte, voy a tener carro, voy a tener casa piensan. Pero también se explica en la falta de escuelas, hay gente que para ir a la escuela tiene que hacer un recorrido de tres horas y entonces para evitar eso paga renta, alimentación y la falta de recursos hace más difícil este tipo de casos.

Hablabas de lo difícil que es ser profesionista de una etnia. Desde tu punto de vista ¿cuál es la mayor  diferencia?

Bueno en mi caso tengo un compromiso con ellos aunque como ya dije: no tengo un papel firmado. Es muy difícil para mí porque en este momento soy el único. Cuando terminé la carrera de medicina era el modelo para ellos y fue muy difícil porque no se daba la oportunidad de trabajar y demostrarles que terminando una carrera tienes un trabajo estable y remunerable y que puedes apoyarlos.  Mis primos me decían: —  ¿Y para qué estudiaste si no trabajas? Mejor vámonos para Estado Unidos ¿no?—Y lograron convencerme.  Durante mi formación mis compañeros eran gente que no pertenecía a ningún pueblo indígena. Ahí me di cuenta de que muchas personas van a la escuela pero no tienen la mentalidad solidaria de qué voy hacer por mi pueblo. Simplemente son personas que van a la Universidad, estudian, se forman, hacen una especialidad, hacen dinero, ponen una farmacia y listo. Ser parte de una etnia te abre otra perspectiva porque vives, eres parte de esa comunidad, entiendes sus necesidades. Como profesionista ese es el compromiso que tengo.

Durante el proceso de selección en el INSP tuvimos  una clase que tiene que ver mucho con etnicidad. Ahí nos comentaron el por qué ahora el instituto debe tener diversidad en sus alumnos, y como lo mencionó la Doctora Laura Magaña: es la primera generación que se presenta así y aunque nos dijeron que ya habían estado otros compañeros antes que yo, sé que este año se le dio más énfasis. Para mi caso el compromiso también es con la Fundación Ford quien nos dice—Si van ustedes por delante, la generación que viene detrás—que por cierto se verán en Cuernavaca por estos días y entre ellos hay cuatro interesados en Salud Pública—si le echas ganas y sales bien y lo reconoce la institución en donde estás, le estás abriendo camino a futuras generaciones. Pero si no respondes, van a decir que los alumnos de la fundación Ford no son buenos estudiantes— Ése es otro compromiso para mí.

Aunque me está costando mucho trabajo, porque desde 2005 hasta estos días había olvidado estar lleno de lecturas, como ahora en la maestría. Pero no me queda más que ‘darle’ para volver a adaptarme a este ambiente y además veo que el programa sí me está dando todas las herramientas. Al menos lo poco que llevo hasta ahora me está dando muchos conocimientos en loque es un sistema de salud. Y esto va de la mano con lo que quiero hacer, hacer que la comunidad
trabaje conjuntamente con la institución.

¿Algo más que quisieras agregar Edilberto?

Quisiera aprovechar esta oportunidad para agradecer al Instituto la oportunidad por estar aquí. Creo que es una de las instituciones que—a nivel nacional e internacional—tiene compromiso social. Porque no es solamente decir: voy a formar  recursos humanos, sino que a través de las investigaciones que aquí se realizan, le devuelven algo a la sociedad. Ahora que soy parte de la Institución, me siento muy satisfecho y orgulloso: ahora sí soy de salud pública. De tal forma que actualmente mi primer compromiso es el INSP, aquí en la maestría.

Al terminar este compromiso regresaré a Sonora. Hay una nueva administración y nunca ha existido un programa de salud para pueblos indígenas en ese Estado, a pesar de que tienen ocho grupos indígenas originarios de ese lugar y de migrantes tienen tres. Creo que voy a salir adelante porque aquí en el INSP estoy recibiendo la base del conocimiento

¡Muchas felicidades Edilberto y gracias por tu tiempo!